Isabel Cristina Flores
Diana Sánchez Alarcón
I Parte
Como cada año, comenzamos los preparativos del Encuentro de la Red Latinoamericana de Creación e Investigación Teatral Universitaria (RED CITU), organización académica que reúne a la comunidad estudiantil y docente de once universidades latinoamericanas en una exploración teatral única, realizar un proceso inédito de exploración escénica, sobre temas de interés académico común. En el año 2015 se celebró el Delta 6 a la Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia; el evento estuvo planificado del 19 al 27 de septiembre. Cada equipo de las once universidades participantes tuvo una gran tarea que cumplir, indagar sobre la propuesta académica establecida por la universidad sede, en esta ocasión determinada como, el montaje de la obra La Tortura, de Enrique Buenaventura, observando los principios del Método de creación colectiva, legado del maestro Enrique Buenaventura al teatro universal.
Como parte de la planificación del evento en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, cada año iniciamos el proceso con la presentación del proyecto a la Dirección de la Escuela de Artes, para contar con el soporte económico y dar inicio a la recopilación de materiales, requerimientos del encuentro, investigación sobre el tema por tratar e integración del equipo que estará a cargo de la realización del proyecto.
El encuentro anual de la Red CITU (en la modalidad Delta) es esperado con mucho interés y entusiasmo por la comunidad estudiantil de la Licenciatura en Arte Dramático, Escuela de Artes de la BUAP. Los estudiantes preguntan, se informan, se preparan, ensayan para ser los elegidos en la audición, a la cual se convoca de manera abierta a toda la comunidad estudiantil de los últimos dos años de la carrera.
2. Imaginario y significantes de la primera lectura
Sentados frente al texto de La Tortura, obra integrante de Los papeles del infierno, de E. Buenaventura; Karla, Jesús, Pedro, Dora, Cristina, equipo de trabajo para el Delta 6; en un ritual inicial “de buenos augurios” nos proponemos iniciar con pie derecho esta aventura teatral.
Desde los primeros textos de consulta y los primeros parlamentos de “el torturador y su esposa”, la sonoridad y el ambiente inquietante de ojos nos ubican en el universo de Buenaventura, en Colombia, en una historia que nos habla de Latinoamérica entre los años 60-70-80, diezmada por las dictaduras, la represión, la violencia, por ojos y oídos invasores, persecuciones, desapariciones, en donde sorprendentemente reconocemos también muchas similitudes con nuestro México de antes y de hoy.
De asombro en asombro, de parlamento en parlamento, nos hemos visto retratados, reflejados, cuestionados en nuestra dignidad y humanidad. Estupefactos, reconocemos que, la cadena de tortura, personal, familiar, ideológica, social y política; sigue atormentando la mente y el espíritu de los latinoamericanos. Los eslabones del miedo no se han roto, por esto, nos dispusimos a conversar y reflexionar sobre este doloroso tema, en voz alta.
Pasando de la sorpresa al coraje, del coraje a la protesta, de la protesta a la impotencia, surgen muchas preguntas, ¿por qué?, ¿por qué el hombre contra el hombre?, ¿por qué se repiten los mismos cánones?, ¿en qué medida ha cambiado la situación de la mujer?, ¿dónde se encuentran la raíces de la violencia?, ¿qué podemos hacer para despertar las conciencias sobre estos problemas endémicos de nuestras sociedades? Entre todos estos cuestionamientos tropezamos con la devaluada dignidad de la figura del torturador y el torturado, ¿quizá la representación teatral pueda aportar algo útil?, colocarnos como si nos viéramos reflejados en un espejo... la lectura nos invita a una reflexión inmediata, nuestros interiores se encuentran conmovidos, todos queremos hablar, vienen a la mente recuerdos, imágenes, relatos, experiencias, lecturas, vídeos, cine, noticias, una tras otra, como en un documental avejentado en color sepia...
El torturador, policía al servicio de un poder, que tortura hasta la muerte a supuestos enemigos políticos del régimen por un sueldo, es poseído por la misma violencia de la que participa y asesina a su mujer. Daguerrotipo social, político, ideológico que impacta la conciencia, los sentidos y el alma. La lectura nos evoca imágenes ofensivas en nuestros sentidos, grotescas, discordantes, sangrientas… nos transmite una percepción sonora de peligro, pérdida de equilibrio y oscuridad de una realidad tristemente humillante, que esta ahí, aquí, allá, por doquier, junto a nosotros, que nos puede sorprender en cualquier lugar y momento.
La resonancia vital del tema
El tema del torturador y la víctima marca una época tenebrosa en las entrañas de nuestra Latinoamérica, dictaduras, represión, violencia, muerte, miedo. Tiempos que han dejado una huella imborrable en nuestra historia, marcando el cuerpo, el alma y la conciencia de generaciones completas… sin embargo, la Tortura nos persigue y reaparece en el camuflaje de las “democracias actuales”.
Comenzamos el trabajo en equipo, en el camino surgieron cuestionamientos múltiples sobre los significantes de La Tortura, en nuestro imaginario no podemos comprender ¿por qué nos empeñamos en continuar la línea del torturador y el torturado?, la mente como una maquinita relaciona imágenes, sucesos y contextos, sobre todo, es motivo de debate nuestra posición en el teatro de hoy, el México torturado por la miseria, el olvido, la marginación, la violencia, el narcotráfico, el peregrinaje por el “Sueño Americano”. Atentos al gran circo de la política de Estado (sin demeritar al circo como arte), la tendenciosa invasión de la televisión en nuestras casas, los medios de comunicación torturando el pensamiento y los sentidos.
Primeros comentarios: medimos un tiempo, sentir y pensar, marcado por el antes y después de La Tortura, juntamos hombro con hombro y decidimos marchar juntos en colectivo para construir “nuestra tortura”. Avanzamos en el proceso, cada día de ensayo revisamos lo hecho y no hecho, nuestra relación se transforma en complicidad cercana. Identificados por el mórbido interés que genera el tema. Fijamos metas, planteamos objetivos, queremos visualizar el mundo más allá de “la tortura”. Penetrar en las profundidades del oscuro mundo del torturador y el torturado, ver y escuchar esa relación, armarnos de las herramientas del “Método de creación colectiva”, para descubrir de manera poética el conflicto. A la vez, nos encontramos en una contradicción, no queremos ver los sucesos de manera directa, ¡lastiman! Nos proponemos comprender los ejes del análisis del método y llevarlo a la práctica, buscando la metáfora escénica, encontrarnos en los marcos de la historia que tenemos que contar. Estas son las primeras coordenadas…
El primer encuentro con la historia desató en nosotros una relación de amor y odio con los personajes. Esta dualidad concentró al grupo en el conflicto de la obra y nos dio fortaleza para seguir adelante. Al mismo tiempo, consultábamos muchos materiales investigaciones, vídeos, memoria fotográfica de acontecimientos políticos, muchas lecturas, Chile, Argentina, Uruguay, El Salvador, México, entre otros. Develar, examinar y revalorar la historia nos concedió un panorama de imágenes de un gran circo, la conciencia de los interminables testimonios de hechos ofensivos de la dignidad humana, degradantes hasta las últimas consecuencias, ¡fue aterrador!
Observación: el encuentro con la tortura nos transforma, ya no somos los mismos del comienzo, en esta relación de atracción y negación recordamos los versos de Neruda “nosotros los de entonces ya no somos los mismos”.
Conclusiones de esta primera etapa investigativa
Lo trágico: el reconocimiento de una herencia histórica y genética oculta, que se manifiesta y se niega a desaparecer, sobrevive y retoña en las complejas relaciones humanas de la cotidianidad actual.
Lo afortunado: renacer, limpiarnos de la tortura y comenzar el trabajo con un ritual de purificación a través de la representación de la tortura misma.
2. Estructura de análisis del Método de creación colectiva
Primera fase - Punto de partida
La primera, la décima, la centésima, lectura de La Tortura extiende el significado de la historia a través de nuestras entrañas, el torrente sanguíneo, nuestra experiencia, la visión del mundo, los contextos histórico, social y político nos identifican, nos comprometen con la búsqueda de nuevos lenguajes con el México torturado.
Resuenan en nuestra mente las expresiones clave: “Cuantos pares de medias gastas al día”, “La carne está dura”, “Por qué no confiesa”, “Todo ojos”, “Ni una palabra”… hechos que hablan de la historia de un torturador y su mujer, este se gana el derecho a la vida torturando y matando. Evocación de recuerdos, memorias emotivas, momentos vividos, imágenes cercanas; propias o ajenas; el poder, la fuerza, la riqueza, la pobreza, el atropello de tus derechos, el sentido de la libertad. La tortura establece un mecanismo de dominio, de uno sobre otro, el poder sobre otro, hacerlo hablar, maniatado, impotente, encerrado, solo. Colmados de estos pensamientos casi estamos a punto de salir a escena, no nos gusta estar demasiado tiempo sentados, ¡análisis largos no! queremos comprender en el hacer.
La tortuosa resonancia del tema nos lleva a similitudes, coincidencias, lo que se asemejaba a un daguerrotipo lejano en el tiempo, es un cuadro posmoderno de nuestra actualidad. El choque de los mundos individuales y el macro mundo que nos dicta, nos determina formas de ser, pensar y hacer, decidimos retar nuestra verdad y sinceridad en la escena, en la acción misma. Establecimos como deducción metodológica colectiva, como regla, el proceso de comprender en la acción, accionar con verdad, no fingir, no engañar. Consensuar, marchar juntos a la exploración escénica, buscando ir a la esencia de los conflictos individuales y sociales, construir la fábula, determinar las fuerzas en pugna, el palpitar de los hechos, al impacto de los sucesos. La motivación general, cumplir las tareas juntos, todos estamos experimentando en carne propia las propuestas.
La analogía
Casi inmediatamente surgió la idea, la imagen, el gran circo del mundo moderno, espectáculo político de gran atracción a la humillación, a la violencia, la drogadicción, la soledad, la tortura. ¿Nuestro interrogante por resolver, cómo llegar a un público bombardeado por la información mediatizada y la violencia con una obra sobre un tema violento?, salimos a escena a probar, a explorar…
La fábula
“Juan, un policía que trabaja como torturador, un día fallido en el trabajo, después de que el torturado no confeso nada, llega a su casa donde vive con su mujer de lindas piernas.
En la mesa está servido un trozo de carne, que no le entra el cuchillo, al mismo tiempo, frente a él su mujer se esta poniendo un par de medias. Ella reprocha el hecho de no ser tratada como una digna esposa, mientras él justifica el puerco trabajo que hace con el argumento de que gana dinero para sostener sus gustos y necesidades.
Mientras su mujer canta, él invadido y atormentado por los ojos de los que no apartan la mirada, surgen los celos acusando a su mujer de acostarse con el jefe. Ante la impotencia de controlar al torturado a pesar de la fuerza, comienza a desvariar confundiendo la mirada de su mujer con la del torturado, a tal grado que la asesina sacándole los ojos. Después del asesinato sus compañeros de oficio, llegan y comentan lo sucedido en el lugar de los hechos”.
Moraleja: “violencia genera violencia”
Sátira y crítica social que nos remitió a Esopo, La Fontaine, Iriarte, Lizardi, Samaniego, a la alegoría, la metáfora, la hipérbole. Parecía sencillo, parece la llave para entrar a la historia, la concatenación nos aleja y nos acerca a los hechos. Al organizar los hechos, nos ubica en el tiempo, espacio y planos de la historia, las causas y efectos nos ayudan a hilvanar la cadena de hechos, las líneas de acción, desde la perspectiva de la fábula, llamó nuestra atención sobre todo los planteamientos del conflicto y el plano oculto.
Encontramos tres planos de vida, todos presentes:
Conclusión: todo es presente, no existe el pasado y mucho menos el futuro.
Fuerzas en pugna
Cautivante elemento de análisis, contraposición y síntesis, nos conduce al límite de la historia, al material social. Reafirma la idea de la violencia envolvente, ilumina nuestro decir y nos sugiere pautas de cómo decirlo. En esta etapa de nuestra exploración y búsqueda al conjuntar lo particular y lo general surgió la idea del circo, como símbolo de la teatralidad circundante y una expresión teatral auténtica al remitirnos a la carpa espacio que ha enmarcado, determinado y alimentado la concepción estética de nuestra propuesta.
VIOLENCIA |
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DEMOCRACIA, IDEALES DE |
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VIDA DIGNA |
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Motivación general o super-tarea: Exponer la tortura del poder (o poderes en conflicto) en un mundo fabricado en la ilusión del sueño americano.
La tortura presente en un tiempo donde se considera inexistente. En nuestro México no existe la tortura y, ¡sí existe! Exponer la tortura como un tema permanente y actual, y que sin embargo se oculta o se niega su existencia.
Segunda fase - Cómo fuimos llegando
Para nosotros el recorrido práctico por los recovecos de la historia es muy cercano, puesto que nuestra propuesta de escuela es el análisis en la acción.
Improvisación
La primera improvisación fue trabajar sobre la base, las propuestas realizadas por los equipos que se presentaron a la audición, principalmente aquellos que mostraron una visión original de la tortura, que se alejaban de lo tradicional, la sonoridad de la historia, nuestra heroína envuelta en plástico transparente de supermercado, todo servido en el centro de un trapecio, en la percepción de que todo pende de un hilo. Esto llevó a que los actores cuestionaran su propia propuesta y que la reafirmaran o que la desecharan.
La improvisación es un elemento muy cercano a nosotros, siempre analizar en la acción es nuestro credo, no preconcebir, no determinar sino probarlo en la acción, en este caso buscamos, a través de las sensaciones físicas, establecer códigos que nos transmitieran la sensación de la tortura.
Analogía
En primera instancia lo situamos en un conflicto de pareja, la cotidianidad matrimonial en la que ninguno se escucha ni puede decir al otro lo que realmente le sucede.
Él percibe traición, ella percibe peligro.
Él le reprocha, ella lo quiere reconquistar.
A pesar de que los elementos iban conformando los personajes no encontrábamos cómo no ser reiterativos con la violencia, así que la misma cadena de improvisaciones nos sugirieron que no podía haber golpes, ni gritos … Así que el espectáculo nos llevó a recrudecer la acción por lo que situarlo en un espectáculo circense donde la expectación es llevada al límite nos llevaba al referente de “choque” que puede presentar un hecho real descarnado e inhumano en un espectáculo televisivo; cómo este acto vuelve doblemente ofensivo el suceso. De la misma manera cómo los elementos relacionados pudieron crear el ambiente de locura que viven los personajes.
Llegar a esta analogía no fue fácil ni convincente para todos los participantes, sino mediante el recurso de pruebas-error-acierto.
El mayor encuentro con la teatralidad circundante convertida en mercado-tecnia, nos llevó al circo, metáfora que nos mostró por un lado, la eficacia de espectáculo para entretener y a la vez develar al espectador aquel espectáculo terrorífico en el que nos encontramos viviendo mediatizados por el poder y los medios.
Estímulos
Los estímulos fueron diversos y siempre en función de modificar la forma de “hacer” de provocar en los actores distintas reacciones a partir de cómo iban modificando la relación con el otro, en primera instancia, sensaciones físicas análogas que fueron ayudando a entender la figura de un torturador y un torturado (su mujer), de tal suerte que jugamos con aspectos de percepción (auditiva, visual, olfativa); motores, espaciales y de tiempo como:
- La percepción de la presencia del otro
- Acercarse y separarse del otro
- Tratar de controlar al otro
- Se tocan, se huelen se rechazan
- Son observados todo el tiempo
- El espacio reducido, frío, húmedo, apesta, siempre hay luz eléctrica
- La música es constante
- Los ojos abiertos de los muertos están presentes todo el tiempo
- Tienen la necesidad de huir
- El dolor es constante
- Confinamiento al máximo de las acciones
- Peso del medio al pesado,
tiempo de lo indulgente a urgente,
espacio indirecto.
- El desequilibrio que nos plantea el trapecio y la necesidad de ambos por estar en él.
- El control que quieren establecer desde el trapecio
Complementado con imágenes de textos, documentales y películas y anécdotas directas e indirectas relatadas en los ensayos.
Los núcleos
El miedo, el olor, la sangre, la carne, los golpes, los gritos, las medias, cuchillos, ojos, muerte, la enajenación.
Las partes y acciones
- Un día distinto, el torturado no habló
- El conflicto entre el verdugo y su mujer
- La locura
- Sacarle los ojos
- Los detectives
Unidades mayores y menores de conflicto
- El torturado no habló, núcleos: día distinto, disgusto, reclamo, tortura, puta, muerte.
- Medias, núcleos: regalo, flores, piernas, conquista, recuperar.
- La carne esta dura, núcleos: piernas, retener, jefe, trabajo duro.
- Jefe, núcleos: canción, confiesa, cuchillo, tortura, uñas, ojos, fuego en los pies, ni una palabra.
- Puta, núcleos: oficio, celos, lujos.
- Locura, núcleos: ojos, tortura, víctima, muerte.
Segunda escena
- Sacarle los ojos, núcleos: oficio torturador, policías, violencia, circo.
Para nosotros hay una identificación en esta parte de análisis del conflicto y nos funcionó de esta manera, pues entendemos que la finalidad es desatar el conflicto.
Encuentros que se manifestaron, se guardaron, se transformaron, crecieron, se desarrollaron, se integraron y se totalizaron en nuestra idea inicial de representación, conformando el espectáculo circense presentado ante ustedes. Finalmente, nuestra propuesta se construyó en colectivo, con libertad y sinceridad, intentando llegar a un proceso inédito, de descubrir de manera sugerente lo oculto, si cumplimos con los principios del método, ustedes lo dirán, el espectáculo presentado es nuestro discurso colectivo y la única prueba del trabajo realizado.
II Parte
Obra creadora de Enrique Buenaventura
TEC de Cali
Al hablar acerca del Teatro Experimental de Cali y del método de creación colectiva, necesariamente nos remontamos a uno de los teatristas más importantes, no solo de Latinoamérica sino del mundo, pionero en una nueva forma de creación, sustentada en investigación y aplicación colectiva; siempre viendo en pro de su gente, ciudad, país. Hablamos de Enrique Buenaventura.
[Nació, vivió y murió en Cali (1924-2003). Desde muy joven y hasta sus últimos años escribió poemas, cuentos, crónicas y se dedicó en forma autodidacta al dibujo y la pintura. La gran mayoría de su obra sigue inédita.
Dramaturgo individual y una compleja personalidad múltiple; lo más fácil es verlo como un equipo de artistas que incluye un teórico brillante, un gran director de escena, un actor muy notable, un maestro de alcance mundial, un dibujante con gracia, un percusionista incansable, un organizador y varios utileros, tramoyista, diseñadores, todos dentro de un cuerpo robusto con una cara socarrona y luminosa.
Viajero del continente y del mundo, marinero y actor, con ambas profesiones vivió en Brasil, en Argentina; actuó en compañías importantes, de las de repertorio tradicional. Se hizo un oficio sólido, volvió a Colombia con todo lo que un hombre de escena podía saber en esa prolongación del XIX que fue nuestro siglo hasta los años cincuenta.
Si, Enrique es legendario. No lo escribieron ni García Márquez no José Eustasio Rivera, se escribió a sí mismo, es su propia obra maestra. Transformador de realidades a través de su capacidad para escribir, dirigir y enseñar el teatro. Fundador del Teatro Experimental de Cali, director del mismo, organizador. Maestro de actores y autores y directores, autor de la más sólida teoría del teatro de creación colectiva. En mesas redondas y conferencias le encantaba lanzar la manzana de la discordia, provocar en torno horas y horas de oratoria arrebatada, con él metiendo su cuña para que brote alguna luz.
Enrique, durante los años sesenta, fue maestro de la escuela del Teatro de las Naciones, en París. Sus escritos han formado practicantes profesionales y minuciosos, más allá de lo que él mismo supone. Ejemplo: estamos en Perú, en una de esas colonias marginadas, Villa Libertad, a las orillas de Lima, en un arenal. Uno de esos lugares que ha pintado José María Arguedas con tanta precisión y dolor. La villa celebra su aniversario y comisionó a los muchachos de su grupo de teatro a hacer la crónica del acontecimiento. Ellos cumplen: vemos algo que va de lo alegórico al sainete realista, al manifiesto político y a la denuncia, para resumirse en un final solemne y ritual, muy conmovedor, Un gran trabajo, un grupo admirable… que dedica la función a su maestro, Buenaventura, el cual ni idea tenía de que ellos existían: sus papeles teóricos, su obra, su trabajo han configurado la vida de estos muchachos. Y otro tanto va a confesar Yuyachkani, la gran compañía de Lima. Y otro tanto deberían confesar en buena parte del movimiento chicano: la obra de Buenaventura ha permeado el teatro de América Latina, el individual y el colectivo. Buenaventura usa la historia para fines artísticos y visiones contemporáneas y alcanza metas depuradas y ejemplares (Carballido, 1990).
El “Nuevo Teatro Colombiano”, cuyo inicio se sitúa en la segunda mitad del siglo XX, significa el nacimiento del primer movimiento teatral con nombre propio, en donde es posible estudiar, en conjunto, al grupo de individuos que lo componen. Este nuevo teatro se fundamenta en una intención plenamente social, abarcando, en sus obras, el contexto y la problemática de entonces, y siendo un teatro, en la mayoría de los casos, autodidacta. Esta tendencia será también “universal”, adhiriéndose a las corrientes del teatro mundial contemporáneo (Vargas, Reyes, 1985, pp. 44-51), siendo, pues, de primigenia importancia su labor como dramaturgo, director y maestro (http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Buenaventura).
Las obras de Buenaventura ponen en entredicho el proyecto de la modernidad aliado con el capitalismo, con sus ideales de progreso y crecimiento material que generan, más adelante, el modelo neoliberal y sus consecuencias devastadoras en el ámbito social. Sus personajes marginales, por un lado, muestran el costo social del esquema que ha aumentado la brecha entre ricos y pobres; paradójicamente, campesinos y obreros no consumen el menú que sus manos producen y, poco a poco, se convierten en mendigos. Sus personajes de las elites, por otro lado, revelan la deshumanización que produce la concentración del poder que facilita la explotación del otro, la corrupción que destruye el contrato social y la descomposición que corroe las bases de la comunidad (Jaramillo y Osorio, 2004, pp. 107-112).
Cronología carrera de Buenaventura y Teatro Experimental de Cali - TEC
Es importante aclarar que Buenaventura y el TEC compartieron sus experiencias y sus logros con otros autores y grupos colombianos y latinoamericanos, en un intercambio de métodos, teorías y prácticas teatrales durante festivales, giras y seminarios (Jaramillo y Osorio, 2004, pp. 107-112).
La obra poética de Enrique Buenaventura es menos conocida, pero no por ello menos importante; acompaña su trabajo como dramaturgo y revela una reflexión continua sobre el ser humano enfrentado consigo mismo, sus instintos, su dimensión histórica y su vocación artística (Jaramillo y Osorio, 2004, pp. 107-112).
Información extra:
Red Latinoamericana de Creación e Investigación Teatral Universitaria
RED-CITU
Delta 6
Del 19 al 27 de septiembre de 2013
Medellín, Colombia
Exploración escénica de la obra La Tortura de E. Buenaventura
Metodología, Principios de la Creación Colectiva
TEC de Cali, Colombia
Equipo de trabajo:
Karla Muñoz de Cote
Jesús Rojas Salomón
Pedro Sánchez Juárez
Equipo pedagógico:
Dra. Isabel Cristina Flores
Mtra. Dora María Aldama Romano
Autoras del artículo:
Dra. Isabel Cristina Flores
Alumna Diana Sánchez Alarcón
2015
Puebla, México
Referencias
Alegría, C., y Flakell, D. J. (1984). Para romper el silencio (Resistencia y lucha en las cárceles salvadoreñas). Editorial ERA.
Buenaventura, E. (1990). Los papeles del infierno y otros textos. Siglo XXI.
Buenaventura, E. (s.f.). TEC de Cali. El Método de Creación Colectiva.
Carballido, E. (1990). Los papeles del infierno y otros textos. Enrique Buenaventura. México: Editorial Siglo XXI.
Fuentes, A. (2012). Necro-política (violencia y excepción en America Latina. Editorial BUAP.
Jaramillo, M. M., y Osorio, B. (febrero, 2004). El legado de Enrique Buenaventura. Revista de Estudios Sociales, 17, 107-112. Temas Varios.
Martínez, A. G. (1980). Las cárceles clandestinas. México: Universidad Autónoma de Sinaloa.
Suárez, L. (2006). Un siglo de terror en América Latina. (Crónica de crímenes de EE. UU. contra la humanidad). Editorial Ocean Sur.
Vargas, M. (2000). La fiesta del Chivo. Editorial Alfaguara.
Vargas, M., Reyes, C., Antei, G., y Monsalve, J. (1985). El teatro colombiano, (pp. 44-51). Bogotá: Alba Editorial.
Direcciones electrónicas
Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. http://www.cidh.org/countryrep/ElSalvador78sp/cap3.htm
Diario Digital Contra Punto. (s.f.). La tortura en El Salvador. http://contrapunto.com.sv/ddhh/tortura-psicologica-durante-guerra-genero-peores-secuelas-dice-cdhes
http://memoriaguerrillera.blogspot.mx/2008/11/una-operacin-de-contrainteligencia.html?m=1
http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Buenaventura Consultada en noviembre de 2014.
Página oficial http://www.enriquebuenaventura.org/cronologia.php Consultada en noviembre de 2014.
Cine
Bechis, M. (1999). Garage olimpo. Argentina-italiana.
Costa-Gavras, (1972). Estado de Sitio. Italia.
Escalante, A. (2013). Heli. México.
History Chanel. Documental de Tortura.
Hultberg, U., Faringer, A. (2007). El clavel negro. Suecia
Naranjo, G. (2011). Miss Bala. México.