86 // CALLE14 // volumen 15, número 27 // enero - junio de 2020

 
Etnografía ecoestética: Bienales en la escena argentina del arte contemporáneo

Artículo de reflexión

 

 

Juliana Robles de la Pava

Centro de Investigación en Arte, Materia y Cultura,

IIAC-UNTREF, Argentina robles.juliana@mail.com

 

 

Recibido: 24 de febrero de 2019

Aceptado: 13 de mayo de 2019

 

Cómo citar este artículo: Robles de la Pava, Juliana (2020). Etnografía ecoestética: Bienales en la escena argentina del arte contemporáneo. Calle 14: revista de investigación en el campo del arte 15(27). pp. 86-95. DOI: https://doi.org/10.14483/21450706.15413

 

 

https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/deed.es

 

Rostan Tavasiev, Fragmento de la obra Snail-trail presentada en Pensamiento Salvaje, 2017. Tomada de: http://www.rostan.ru/ Snails-trail


 


Etnografía ecoestética: Bienales en la escena argentina del arte contemporáneo

 

Resumen

La Bienal Medifé Arte y Medioambiente junto con la exposición Pensamiento Salvaje, enmarcada dentro del desarrollo de la Bienal Sur, fueron dos programas curatoriales a partir de los cuales se insertó, en el campo local argentino, un debate sobre el carácter ético-político que subyace a ciertas prácticas discursivas y artísticas en la contemporaneidad. Reposicionando el lugar de una discusión —el debate arte-ecología— que pareciera haber estado parcialmente ausente en

las últimas décadas, estas plataformas excedieron el ámbito propiamente expositivo e implicaron un intercambio entre comunidades y sus saberes con relación a las dinámicas estético-artísticas actuales. Este artículo analiza los cuestionamientos resultantes de estas propuestas curatoriales, algunas de las obras que hicieron parte de las exposiciones y los marcos conceptuales que dichas obras pusieron en tensión.

 

Palabras clave

Arte; ecología; bienales; arte argentino contemporáneo

 

Eco-aesthetic Ethnography: Biennials in the Argentine Scene of Contemporary Art

 

Abstract

The Medifé Biennial Arte y Medioambiente, together with the Pensamiento Salvaje exhibition, framed within the development of the Bienal Sur, were two curatorial programs that introduced in the Argentinian scene a debate on the ethical-political nature that underlies today certain discursive and artistic practices. While repositioning a discussionthe art-ecology debate— that seems to have been partially absent in recent decades, these platforms went beyond the exhibition area and fostered an exchange between communities and their knowledge in relation to current aesthetic-artistic dynamics. This article analyzes the questions arising from these curatorial proposals, some of the works that were part of the exhibitions and the conceptual frameworks that these works managed to put into tension.

 

Keywords

Art; ecology; biennials; contemporary Argentinian art

 

Ethnographie éco-esthétique : Biennales de la scène argentine d’art contemporain

 

Résumé

La biennale Medifé Arte y Medioambiente, ainsi que l’exposition Pensamiento Salvaje, s’inscrivant dans Bienal Sur, ont été deux programmes de conservation qui ont introduit dans la scène argentine un débat sur la nature éthique et politique qui régit aujourd’hui certaines pratiques discursives et artistiques. Tout en repositionnant cette discussion le débat art-écologie qui semble avoir été partiellement absente au cours des dernières décennies, ces plates-formes

ont dépassé l’espace d’exposition et ont favorisé un échange entre communautés et leurs connaissances en relation avec les dynamiques esthétiques et artistiques actuelles. Cet article analyse les questions soulevées par ces propositions de conservation, ainsi que certaines des œuvres faisant partie des expositions et les cadres conceptuels que ces œuvres ont réussi à mettre en tension.

 

Mots clés

Art ; écologie ; biennales ; art argentin contemporain

 


Etnografia eco-estética: Bienais no cenário argentino de arte contemporânea

 

Resumo

A Bienal Medifé Arte y Medioambiente, juntamente com a exposição Pensamiento Salvaje, enquadrada no desenvolvimento da Bienal Sur, foram dois programas curatoriais que introduziram na cena argentina um debate sobre a natureza ético-política que fundamenta hoje certas práticas discursivas e artísticas. Ao reposicionar essa discussão o debate da ecologia e da arte que parece ter estado parcialmente ausente nas últimas décadas, essas plataformas foram além da área de exposição e promoveram uma troca entre comunidades e seus conhecimentos em relação à dinâmica estético-artística atual. Este artigo analisa as questões decorrentes dessas propostas curatoriais, alguns dos trabalhos que fizeram parte das exposições e os marcos conceituais que essas obras conseguiram colocar em tensão.

 

Palavras-chave

Arte; ecologia; bienais; arte argentina contemporânea

 

Etnografía ecoestética: bienales kauagkunamanda Argentinapi Arte Contemporaneopi

 

Maillallachiska

Chi Bienal Medife suma rurag nukanchipa suma kaugsai kauachii iuiai salvaje, ukupi churaska desarrollo Bienalpi surmanda, karkami iskai programakuna curatorialmanda chimanda churachirirka, luar argentinopi, sug rimanakui caractermanda ético político subyaceku rimanakuiua i artistikua, contemporaniedadpi. Sug churaska luar sug rimaikuna chirimai arte-ecologicomanda mailla kauari mana kagsina chipi churarkakuna sug trukanakui sug kaugsaskakunaua i paipa Iuiaikuna paikunapa, dinamika estetiko-artístico kunauramanda. Kai

kilkaska kauachinmi imasa llugsii chi propuestakuna curatorialkuna, sug ruraskakuna sakirkakuna mailla kauachiska chi conceptualkuna, chi ruraskak churarkakunata kunu.

 

Rimangapa Ministidukuna

Suma rurag; ecología; bienales; suma rurag argentino contemporáneo


“Nos vemos instintivamente llevados a creer que, si dedicamos [a la naturaleza] la adecuada atención, encontraremos en ella más de lo que observamos a primera vista. Pero no aceptaremos encontrar menos.”

Whitehead (1968)

 

 

Introducción

 

Durante 2016 y 2017 se consolidó bajo la lupa de la práctica exhibitiva en la Argentina una cuestión amplia- mente discutida en el escenario global contemporáneo: el deterioro del medioambiente y las políticas ineficientes de los países en relación a las transformaciones intempestivas de los ecosistemas globales.

 

La pregunta de T.J. Demos (2013) al respecto de cómo las recientes exhibiciones y el auge del medioambiente representan espacios de conjunción para la novedosa investigación entre arte y ecología, resulta interesante para reflexionar sobre el caso argentino actual.

 

La Bienal Medifé Arte y Medioambiente junto con la muestra Pensamiento Salvaje, presentada en el marco de la Bienal Sur, son los dos casos que este artículo propone analizar. Entendidos como programas de una etnografía ecoestética, definida como el conjunto de nuevas estrategias a través de las cuales las actuales emergencias ecológicas han encontrado resonancias y respuestas creativas en las prácticas artísticas (Demos, 2013, p. 1), la Bienal Medifé y la exhibición Pensamiento Salvaje constituyeron dos casos de una intersección entre estética y ecología. Estas curadurías supusieron el enfrentamiento del vínculo existente entre las condiciones actuales del planeta y la idea de un compromiso ético-político erigido desde las prácticas artísticas.

 

Siguiendo esta afirmación, este ensayo busca demarcar, por un lado, algunas de las propuestas artísticas en donde el medioambiente no es tema de las obras de algunos artistas contemporáneos, sino que constituye la base de sus condiciones de producción y, por otro, busca deconstruir el relato curatorial que subyace a estas propuestas exhibitivas. Este relato es, en definitiva, el que determina las cualidades de un modo de concebir y afrontar las prácticas artísticas y exhibitivas en la contemporaneidad.

 

Peguntas como ¿qué es la naturaleza? y ¿cómo es nuestra relación con ella?, constituyen interrogantes capciosos que, trivializando el asunto de estas exposiciones parecieran aflorar a primera vista. Pero, si partimos de la base de que la noción misma de ‘naturaleza’ es inestable y que es necesario establecer un concepto más abierto que permita comprender la multiplicidad de relaciones con el mundo o, como dice Donna Haraway (2015) de “hacer mundo”, se materializa otra alternativa para comprender los modos actuales de producción desde el arte frente a un planeta extensamente deteriorado. De este modo, aquí se afirma que las propuestas curatoriales acontecidas entre 2016 y 2017 en Argentina en relación con la ecología, delinearon un nuevo escenario de discu- sión y debate alrededor de los actuales disentimientos sobre las emergencias ecológicas y el papel del arte y los artistas ante dichas inquietudes.

 

La Bienal Medifé Arte y Medioambiente[1] nació como una iniciativa de la fundación de salud privada Medifé, sostenida por la empresa argentina. Con el objetivo de establecer un diálogo interdisciplinar entre agentes del campo artístico contemporáneo como artistas, curadores, críticos e historiadores del arte, además de especialistas en medioambiente, la Bienal configuró un peculiar formato de presentación que involucró conferencias, mesas de discusión con especialistas, presentación de proyectos artísticos y la exhibición, meses más tarde, de la obra premiada. Se trató de una dinámica articulada de actividades que se extendieron a lo largo de dos años, generando una importante participación de diversas comunidades no solo de la Ciudad de Buenos Aires sino también de otras provincias del país2 dentro de los proyectos artísticos específicos.

 

Las dinámicas de la Bienal Sur[2] fueron similares. Sus actividades se desarrollaron en los mismos años y se extendieron más allá de las fronteras nacionales.

 


Nuestro interés se centra en el caso de una sola de las exposiciones enmarcada en una diversa y extensa cartografía. Pensamiento Salvaje fue inaugurada el 15 de septiembre de 2017 y reunió tanto artistas argentinos como internacionales. Presentó un importante repertorio de obras movilizadas por un conjunto de interrogantes que están en relación con lo que Bruno Latour denomina “la doble inestabilidad de la naturaleza y de la noción de naturaleza” (2017, p. 53).

 

Ambos casos se presentaron como un entramado de discusiones que, vueltos sobre los proyectos artísticos presentados, hacen frente a una densidad que excede las obras y se dirige hacia las políticas y estrategias de gestión y exhibición de proyectos artísticos en la actualidad.

 

Podemos nombrar importantes antecedentes inter- nacionales como ejercicios expositivos que trazan las problemáticas de la relación de las personas con el medioambiente. Uno de estos antecedentes lo encontramos en la exposición Ecovention: Current Art to Transform Ecologies (2002), curada por Amy Lipton y Sue Spaid. Esta propuesta curatorial recuperaba una “nueva forma” de hacer arte que para fines de los noventa vinculaba figuras del land art, los Earthworks y el ya denominado environmental art o ecological art[3]. Beyond Green: Toward a Sustainable  Art  (2005) fue otra propuesta que planteaba la noción de “diseño sostenible”5 como alternativa de transformación de las calamidades medioambientales y sociales por medio de objetos de uso colmados de cualidades estéticas (Guasch, 2017). Dentro de esta línea de exposiciones críticas y propositivas encontramos también Stilllife: Art, Ecology, and the Politics of Change (Sharjah Bienal 8, 2007) y Radical Nature The Politics of Sustainability: Art and Ecology. Todas estas propuestas sitúan los proce- dimientos estéticos entre “una ética de la vida y una política de gobierno respecto al entorno y a los desa- fíos del cambio climático” (Guasch, 2017, p. 206). Una referencia que se relaciona tangencialmente con esta problemática podemos encontrarla en la exposición


Principio Potosí que tuvo lugar durante 2010 en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y que fue curada por Silvia Rivera Cusicanqui, Max Hinderer, Alice Creischer y Andreas Siekmann. Esta muestra puso en escena una diversidad de lógicas de “hacer mundo” en términos históricos e interculturales. Esto quiere decir que, en su conjunto, esta exposición puso en evidencia otro costado del vínculo con el medioambiente a partir de diversos marcos culturales. A esto refiere particular- mente la idea de interculturalidad que, desde la filosofía, se define como el encuentro de las culturas del saber a través de una reivindicación de la pluralidad epistemo- lógica de la humanidad protegiendo y fomentando la diversidad cognitiva (Fornet-Betancourt, 2009).

 

No abundaban, sin embargo, hasta ese momento, en el campo artístico argentino exposiciones que con una nómina diversificada de artistas vincularan el tema de la relación arte-medioambiente o arte-ecología. Por el contrario, si es posible advertir en las escenas locales algunos artistas con proyectos individuales que pro- blematizan estos asuntos, pero para el interés de este artículo, el único referente cercano fue la exposición Naturaleza. Refugio y recurso del hombre (2017) que tuvo lugar en el Centro Cultural Kirchner. Posiblemente desde el título de esta exposición se hace visible una clara toma de posición frente al lugar de los hombres y su relación con la noción de naturaleza. Se trató de una muestra que volvía sobre la discusión del concepto de Antropoceno como era geológica marcada por el impacto de la actividad humana sobre los ecosistemas terrestres, eludiendo las críticas que, desde diversas perspectivas, cuestionan esta categoría.

 

El 2017 fue por lo tanto el año en el cual tuvieron lugar tanto Naturaleza. Refugio y recurso del hombre como la Bienal Medifé y la exposición Pensamiento Salvaje. La confluencia temporal de estas exposiciones dio cuenta de un particular interés por la cuestión de la relación arte/medioambiente, dentro de las escenas artísticas locales, así como también de un interés por las posibi- lidades de insertar, dentro de diversas comunidades, un debate que tiende a enloquecernos6 (Latour, 2017).

 

De este modo, esta confluencia de actividades en un mismo año buscó generar un centro de discusión al respecto de una tendencia ecoestética que está teniendo lugar en distintos puntos de la cartografía contemporánea del arte en un horizonte de globalidad inasible (Glissant, 2006).


 


Imagen 1. Documentación del Campamento de dibujo. Irene Kopelman 2017. Obra ganadora de la Bienal Medifé. Fotografía de Irene Kopelman

 

 


 

 

Las obras y los artistas

 

Gran parte de las obras presentadas dentro de la Bienal Fundación Medifé y la exposición Pensamiento Salvaje compartieron de manera particular una lógica proyec- tual que tomó forma en una multiplicidad de medios y soportes. En algunos casos como el Campamento de dibujo de Irene Kopelman, primer premio de la Bienal Medifé, supuso una renovada sensibilidad hacia las rela- ciones entre las personas, las geografías y la naturaleza. En la obra se advierte una ecosofía (Guattari, 1989) que despliega la creatividad individual y colectiva de las comunidades implicadas al Parque Nacional Quebrada del Condorito en Córdoba. El ecosistema local de este parque se vio enaltecido en esta propuesta por una dinámica interdisciplinar que enriqueció la elaboración de preguntas a partir del intercambio de conocimien- tos entre miembros de la comunidad cercana al parque nacional. El concepto de ecosofía propuesto por Félix Guattari refiere a una dimensión de creatividad indivi- dual y colectiva atravesada por un talante ético-político mediante el cual es posible poner en juego prácticas discursivas y artísticas (Guasch, 2016) que tiendan a densificar los sentidos de las propuestas. El intercambio entre la artista, las comunidades locales y los científicos que habían trabajado en el parque conjuga esta idea de la potenciación de un trabajo conjunto.

 

En Pensamiento Salvaje el caso de Guillermo Faivovich y Nicolás Goldberg resultó sugestivo. Participaron en esta ocasión con el proyecto de Campo del Cielo que había sido también parte de la Documenta 13 (2012). En esta primera ocasión el proyecto del meteorito de Campo del cielo había resonado de manera incisiva en la prensa y medios de comunicación locales e inter- nacionales. Al enfrentarnos por primera vez en el país, dentro de la exposición, con las cartas intercambiadas entre los artistas y la curadora de la Documenta 13, Carolyn Christov-Bakargiev, el gobernador de la provin- cia del Chaco Jorge Milton Capitanich, entre otros, esta obra mostró la implicación de una vasta investigación entendida en términos de un interrogante ético- político en el cual se ven involucrados diversos actores políticos y civiles.

 

Niebla, el segundo Premio de la Bienal Arte y Medioambiente conjugó un cúmulo de interrogantes sobre la arquitectura y las concepciones de espacio que surgen de las Barrancas de la ciudad de Buenos Aires. Elaborada por Martín Huberman y Estudio Normal, el proyecto requirió de una detenida investigación topográfica de las relaciones de escala entre elemen- tos naturales y artificiales. Si bien la discusión entre lo natural y lo artificial participó de los debates en torno al vínculo entre arte y ecología, en esta obra resultó clara la problematización de la misma idea de natura- leza por medio del develamiento del carácter construido de los entornos naturales. El proyectó de Huberman y Estudio Normal buscó, en definitiva, resaltar la paradoja entre lo visible y lo invisible en la conceptualización, planeamiento y desarrollo de la trama urbana.

 


Imagen 2. Vista parcial de la obra de Guillermo Faivovich y Nicolás Goldberg en Pensamiento Salvaje, 2017. Fotografía de UNTREF

 

 

 


 

Rostan Tavasiev, artista ruso que fue parte de Pensamiento salvaje con su obra Snail-trail (2012) des- plegó un experimento científico que intentaba contras- tar la teoría del fenómeno de rotación de los caracoles enfrentados a un nuevo ambiente. Esta contrastación consistía en ubicar sobre una superficie distintos cara- coles y enfrentarlos a diferentes situaciones que modi- ficaban su entorno. Traspasando todas las fronteras

de las dinámicas tradicionales de las ‘formas de hacer arte’, Tavasiev puso en cuestión la ‘decisión’ como acción distintiva de los seres humanos y extiendió la ‘toma de decisiones’ a los moluscos gasterópodos. Esta obra materializó, con su ensayo interdisciplinar, la con- cepción de un fin de la excepción humana (Schaeffer, 2009) como especie única en la realización de ciertas operaciones ‘racionales’. El ejercicio de apropiación del punto de vista de agentes ‘no-humanos’ es quizás un caso clave para comprender también la inestabilidad de una idea esencialista de naturaleza que se hace inesta- ble frente a las manifestaciones empíricas que tienen lugar en nuestro planeta.


Los cuatro casos nombrados hasta aquí conformaron solo una pequeña parte de las propuestas artísticas que fueron parte de estas exhibiciones entendidas

como plataformas de intercambio. Esto lo afirmamos en tanto dichos espacios reunieron un conjunto de artistas que interpelaban ideas —en algunos casos comunes o contradictorias— al respecto de la necesidad de pensar, desde el arte y la ciencia, los problemas que se des- prenden de una encrucijada en torno a los debates con- temporáneos e históricos relacionados con la ecología.

 

 

El marco curatorial: interrogantes sobre el relato

 

Sin duda alguna la Bienal Medifé y Pensamiento Salvaje consistieron en dos casos de descolonización7 de la práctica artística en tanto posibilitaron una delocalización8 de los saberes más allá de los agentes comunes al campo artístico, ayudando a la ampliación de un horizonte discursivo. Historiadores del arte, curadores, biólogos, sociólogos, antropólogos, filósofos entre otros, se reunieron dentro de un debate que planteaba una discusión plural y diversa.


 

En este horizonte, el relato curatorial que guio a Pensamiento salvaje, pero que también podemos proponer como perspectiva historiográfica, teórica, espacial y comunicativa en el caso de la Bienal Medifé, se vio beneficiado por el denso diálogo al que asistieron los participantes. Las conferencias dictadas por Ticio Escobar, Eduardo Spiaggi, Laura Benech, Valeria González, Chuz Martínez, Fernando Farina entre otros, las jornadas de intercambio con interesados en el tema, los textos de sala a partir de los cuales se entrecruza- ban las voces de Bruno Latour y Vinciane Despret dan cuenta de una posición construida más allá de una única disciplina. Nos enfrentan a una práctica cultural crítica que reconoce los límites del pensamiento indivi- dual (Richter y Drabble, 2011) disciplinar y se extiende por un mar de saberes otros que animan la multiplicidad de puntos de vista. Allí es donde se conjeturan significaciones y se estiman conjeturas al respecto de cuál es el lugar de una etnografía ecoestética que deriva por la diversidad de estructuras superpuestas en el docu- mento activo y público de la cultura (Geertz, 2006).

Alejándonos del tendencioso par naturaleza y cultura incluimos, en la idea de cultura —como documento activo—, la noción de apertura a la multiplicidad de existentes que para Latour se encuentra en la noción de mundo (Latour, 2017).

 

La denominación Pensamiento salvaje establece, por su parte, una referencia directa al trabajo de Claude Lévi-Strauss publicado por primera vez en 1962. Su rica recuperación de literatura etnográfica nos remite a la proliferación conceptual y la atención sostenida que otras culturas —por fuera de Occidente— tienen sobre las propiedades de lo real y a un interés más despierto sobre las distinciones posibles (Lévi-Strauss, 2009).

De este modo el conjunto de obras reunidas en esta curaduría y, por lo tanto, su relato subyacente, nos dirige a procesos que cuestionan la universalidad de las relaciones entre humanos y naturaleza.

 

 

Una condición indeterminada

 

Enfrentar estas experiencias supone desconfiar de nuestra excepcionalidad ontológica y aceptar la indeterminación de los presupuestos que nos ubican en el centro de la acción de la vida. Admite, como afirma Marisol De la Cadena (2015), concebir los diversos mundos ecológicamente relacionados a través de su divergencia constitutiva. Esa divergencia es la que habilita a que las prácticas artísticas encuentren la posibilidad de generar nuevos lenguajes que van por los subterfugios de la racionalidad cartesiana como única alternativa posible de pensamiento.

 

Podemos afirmar que estas exposiciones constituyeron estrategias de resistencia coextensivas a los proyec- tos artísticos analizados. De este modo, para estas propuestas, la vida se establece como “materia ética” que posibilita nuevas formas y sentidos (Giraldo Díaz, 2006) a través de un acto de creación que funciona al mismo tiempo como acto de resistencia. Los caminos que los artistas y los diferentes agentes involucrados en estos proyectos encuentran, para pensar el lugar de la naturaleza y su relación con los humanos, reproduce aquella diversificación de la cual la misma problemática está compuesta.

 

Desde las décadas del sesenta y setenta el vínculo entre el arte y la naturaleza ha sido relevante. Figuras como Robert Smithson, Hans Haacke y miembros per- tenecientes al Centro de Arte y Comunicación situado en Buenos Aires, como, por ejemplo, Luis F. Benedit y Osvaldo Romberg pueden ser mencionadas. No es, pues, un fenómeno exclusivamente contemporáneo el hecho de que los artistas entablen en sus propues- tas vínculos con el medioambiente y con las distintas maneras de pensar estas relaciones. es particular- mente reciente, por el contrario, el hecho de plantear una política de involucramiento con comunidades y redes de la sociedad desde la cuales se impulsa toda una tendencia epistemológica y creativa.

 

Estas exposiciones ponen en evidencia, por lo tanto, una desterritorialización de saberes que habilita a pensar en ellas como casos de una etnografía ecoestética. A su vez, dicha etnografía, busca desidealizar la idea de Naturaleza y ubicar lo político en el arte como posibilidad de la diferencia. Tal dinámica de desterritorialización, según Deleuze y Guattari (1997), opera a la manera de agenciamientos colectivos de enunciación en donde la multiplicidad de signos compartidos engrandece la diferencia. De este modo es que Pensamiento Salvaje y la Bienal Medifé constituyeron dos casos centrales para la delimitación de un nuevo escenario movilizado por estrategias creativas que hacen frente a las actuales emergencias ecológicas.

 


Referencias

 

De la Cadena, Marisol (2015). Uncommoning Nature”. e-flux journal,#65 SUPERCOMMUNITY, may-august, 1-8. Disponible en: http://supercommunity-pdf.e-flux.com/ pdf/supercommunity/article_1313.pdf. Consultado en enero de 2018.

 

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Whitehead, Alfred North (1968). El concepto de naturaleza. Madrid: Gredos.



[1] La Bienal Fundación Medifé Arte y Medioambiente fue la primera edición de la Bienal impulsada por la Fundación Medifé y desarrollada entre 2016 y 2017. La dirección ejecutiva de la Bienal estuvo a cargo de la artista Cristina Portela, la dirección artística por parte de la artista Ananké Asseff y la coordinación general a cargo del curador Fernando Farina. El propósito de la realización de esta Bienal consistió en impulsar una plataforma que promoviera la reflexión y el intercambio entre los diferentes agentes del ámbito del arte contem- poráneo y especialistas en medioambiente.

 

 

2               [2] BienalSur es la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo

 

[3] El land art, los Earthworks y el environmental art  consistie- ron en distintas modalidades de producción estético-artística de la segunda mitad del siglo xx. Estas relacionaban, a partir de diversas estrategias estéticas, el arte con la naturaleza. Algunos de los artistas que produjeron en estas tendencias fueron Joseph Beuys, Robert Smithson, Helen y Newton Harrison entre otros.

5          Este concepto de “diseño sostenible” apunta, según Anna