El horizonte formativo y el campo de expectativas de los estudios artísticos


Pedro Pablo Gómez
Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia.
ppgomezm@udistrital.edu.co

Investigador colombiano, maestro en bellas artes y doctor en estudios culturales latinoamericanos.
Docente titular Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia.

 

 

Cómo citar este artículo: Gómez, Pedro Pablo (2016). El horizonte formativo y el campo de expectativas de los estudios artísticos. Estudios Artísticos: revista de investigación creadora, 2 (2) pp. 9-11. DOI: 10.14483/udistrital.jour. ear.2017.1.a01

La aparición de este segundo número de la revista Estudios Artísticos coincide con dos procesos importantes para la consolidación del campo de los estudios artísticos desde la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, con una amplia proyección nacional e internacional. 


El primero, la renovación ante el Ministerio de Educación Nacional, del Registro Calificado de la Maestría, que inició sus actividades académicas en el año 2011, y para finales de 2015 mostró entre otros los siguientes resultados: un total de 273 aspirantes en sus cinco cohortes, número que muestra la aceptación, por parte de los profesionales del campo del arte y afines, a la convocatoria para formar parte del proyecto y dar consistencia a este campo emergente de la formación postgradual en Colombia.

El promedio de aspirantes admitidos ha permanecido relativamente constante con un número de 25 estudiantes por año, a excepción de la tercera cohorte donde fueron admitidos dos estudiantes adicionales. Únicamente 9 estudiantes se han retirado del programa, que cuenta con 33 investigadores-creadores egresados y 45 en proceso de culminación de su trabajo de grado.


El segundo proceso, es la formulación del Doctorado en Estudios Artísticos DEA-UD, a partir del referido programa de maestría. El Comité de Doctorado, que durante más de tres años se ha encargado de esta tarea, se propuso realizarla mediante el cumplimiento simultaneo de dos grandes metas: elaborar el Documento Maestro del doctorado y configurar una comunidad académica, investigativa y creativa capaz de sostener el programa en el mediano y largo plazo. El doctorado en Estudios Artísticos, conforme con su perspectiva crítica y decolonial, no se propone un objeto de estudios sino un problema general así:


El Programa de Doctorado en Estudios Artísticos tiene como problema de estudio las diversas interacciones 
y manifestaciones que se dan entre el arte y la cultura de las que resultan modos legítimos de conocer, crear y establecer vínculos sociales, para aportar en la transformación de las condiciones de vida de los individuos y las colectividades en el horizonte del buen vivir y la interculturalidad.

El Programa busca desarrollar una reflexión crítica y decolonial, inter y transdisciplinar, que contribuya a la emergencia de nuevos ordenamientos simbólicos y sociales; pues concibe las prácticas artísticas y culturales como construcciones de significado colectivo que crean, organizan y regulan las prácticas sociales y destaca el conocimiento como un factor esencial para el avance cultural, económico, social y político del Distrito Capital, la Ciudad-Región y el país.


Este programa se propone desarrollar, original, crítica y creativamente, la investigación-creación (categoría central de los estudios artísticos) de tal manera que asegure la ampliación de las fronteras de los conocimientos en los campos artístico y cultural, para contribuir de manera significativa al avance del conocimiento sensible y artístico, mediante la formación de investigadores-creadores del más alto nivel, con el fin de agenciar propuestas creadoras para la comprensión y solución de problemas nacionales hacia la transformación de las condiciones de vida de las personas, las colectividades y la naturaleza en los ámbitos de lo sensible, el saber, el ser y el poder.

Es así como el doctorado, proyecta el horizonte amplio de la formación inter y transdisciplinar de los estudios artísticos.

Y lo hace en un espacio de encuentro y conversación en el que las artes dialogan con las ciencias sociales y humanas, con los estudios interdisciplinarios en general, pero también con los proyectos sociales y comunales que producen conocimientos por fuera de la academia. Y aquí debemos dejar en claro que los estudios artísticos no convierten en objeto de estudio a las artes, la cultura, o los proyectos sociales y comunales. Por el contrario, se proponen un diálogo horizontal para la comprensión de problemas, para la creación de conocimientos sensibles que sean útiles a las personas para mejorar sus condiciones de vida en un horizonte del buen vivir, la solidaridad y el compartir, y no en el horizonte moderno del desarrollo, la competencia y la distinción social.


¿Y qué lugar ocupa la Revista Estudios Artísticos en ese horizonte que acabamos de esbozar? El lugar de un medio de comunicación que cumple, entre otras cosas, su tarea de servir de puente para los intercambios entre académicos de las diferentes áreas del conocimiento que, dentro y fuera de la universidad, abordan problemas de lo artístico y lo cultural en el contexto de la sociedad contemporánea.


Así, en este segundo número, nuestros lectores encontrarán un conjunto de artículos en los que se puede ver cómo los estudios artísticos van tomando forma en distintos lugares, como expresión del pensamiento situado, crítico y decolonial que abre posibilidades para otras geopolíticas del conocimiento. Dos artículos de Miguel Rojas-Sotelo, nos plantean el reto que significa comprender las prácticas artísticas y culturales en un contexto como el colombiano, cruzado por la violencia, la economía de mercado y la construcción de un particular relato de nación. José Juncosa indaga acerca de las posibilidades de la categoría “relación” de Édouard Glissant, como un potente aporte del pensador afroantillano al proyecto del giro decolonial de los estudios interculturales latinoamericanos.

Por su parte, el músico Luis Alfonso Morales, realiza una sincera reflexión desde su propia experiencia formativa y profesional acerca de las condiciones que en la actualidad determinan el lugar del artista y de sus roles sociales y creativos. A su vez, el historiador teatral Fernando Duque Mesa, nos ofrece una amplia imagen de la dramaturgia carnavalesca o festiva colombiana de las últimas décadas, en diálogo con la dramaturgia latinoamericana y la fiesta popular. Jesús Holmes Muñoz, también desde su experiencia personal, reflexiona acerca de la violencia vivida y lo que podría significar un proceso de relato como práctica 
de sanación decolonial.

Dos entrevistas completan este número: la primera realizada por Angélica González y Gabriel Ferreira Zacarias a Pedro Pablo Gómez, acerca de los puntos de originación, la consistencia y posibilidades de las estéticas decoloniales; cuestiones que se cruzan con problemas del arte, su historia y sus instituciones. La segunda, es una entrevista realizada por el historiador Santiago Rueda al fotógrafo Abdú Eljaiek, quien recuerda y contextualiza algunas de sus principales obras, relacionando su práctica con la de otros nombres importantes de la fotografía colombiana. 


Sin más, apreciado lector, ponemos en sus manos este segundo número de la revista, convencidos del aporte de su lectura crítica a la configuración, consistencia y proyección social de los estudios artísticos.