Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión

Editorial the aesthetic question and the aesthetics in question

Autores/as

  • Carlos Araque Osorio Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Palabras clave:

Editorial, esthetic (en).

Palabras clave:

Editorial, estética (es).

Cómo citar

APA

Osorio, C. A. (2012). Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión. Calle 14 revista de investigación en el campo del arte, 6(8), 4–7. https://doi.org/10.14483/udistrital.jour.c14.2012.1.a01

ACM

[1]
Osorio, C.A. 2012. Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión. Calle 14 revista de investigación en el campo del arte. 6, 8 (sep. 2012), 4–7. DOI:https://doi.org/10.14483/udistrital.jour.c14.2012.1.a01.

ACS

(1)
Osorio, C. A. Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión. calle 14 rev. investig. campo arte 2012, 6, 4-7.

ABNT

OSORIO, C. A. Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión. Calle 14 revista de investigación en el campo del arte, [S. l.], v. 6, n. 8, p. 4–7, 2012. DOI: 10.14483/udistrital.jour.c14.2012.1.a01. Disponível em: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/c14/article/view/3778. Acesso em: 1 dic. 2022.

Chicago

Osorio, Carlos Araque. 2012. «Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión». Calle 14 revista de investigación en el campo del arte 6 (8):4-7. https://doi.org/10.14483/udistrital.jour.c14.2012.1.a01.

Harvard

Osorio, C. A. (2012) «Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión», Calle 14 revista de investigación en el campo del arte, 6(8), pp. 4–7. doi: 10.14483/udistrital.jour.c14.2012.1.a01.

IEEE

[1]
C. A. Osorio, «Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión», calle 14 rev. investig. campo arte, vol. 6, n.º 8, pp. 4–7, sep. 2012.

MLA

Osorio, C. A. «Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión». Calle 14 revista de investigación en el campo del arte, vol. 6, n.º 8, septiembre de 2012, pp. 4-7, doi:10.14483/udistrital.jour.c14.2012.1.a01.

Turabian

Osorio, Carlos Araque. «Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión». Calle 14 revista de investigación en el campo del arte 6, no. 8 (septiembre 13, 2012): 4–7. Accedido diciembre 1, 2022. https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/c14/article/view/3778.

Vancouver

1.
Osorio CA. Editorial la cuestión estética y las estéticas en cuestión. calle 14 rev. investig. campo arte [Internet]. 13 de septiembre de 2012 [citado 1 de diciembre de 2022];6(8):4-7. Disponible en: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/c14/article/view/3778

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LA CUESTIÓN ESTÉTICA Y LAS(S) ESTÉTICA(S) EN CUESTIÓN

Calle14 presenta en esta edición su segundo número dedicado a la cuestión estética y las(s) estética(s) en cuestión, con textos que abren debate en torno a diversos temas que atraviesan las miradas sobre y desde el arte. Pero si hablamos de cuestiones estéticas, tenemos la posibilidad de reflexionar sobre “las estéticas políticas o las políticas estéticas”, sin perdernos en el laberinto ideológico de si el arte sirve para hacer política o si hay formas de la política que tienen que ver directamente con lo artístico.

Lo cierto es que en el país y medio artístico, es el Estado el primero en hacer del arte un instrumento político. Para debatir sobre estéticas uno se puede ubicar en un tiempo y un espacio determinados, pero no se trata de que el concepto de estética permanezca inamovible en un espacio-tiempo irreversible, es más la posibilidad de diferenciar diversas propuestas o, por lo menos, de plantear algunas de sus distinciones, partiendo del enunciado de que si no existe una diversidad conceptual con el pasado, no se puede reconocer el perfil de otros sentidos estéticos. Interactuar con nuevos conceptos estéticos es una de las soluciones que origina crisis y pone en duda pretéritos conceptos de verdad, rectitud, moral e incluso naturalidad o realidad.

En la actualidad nadie ignora que hay estéticas de estéticas. Las condiciones no permiten desconocer la existencia de movimientos artísticos que no se limitan simplemente a implementar un punto de vista sobre el arte; hoy casi todos se preocupan por lo que hacen y por la manera de hacerlo, por lo que dicen y la manera de decirlo. Aunque suene contradictorio, lo que constantemente encontramos en el uso contemporáneo de la noción de estética es la supuesta oposición entre contenido y forma, y este puede parecer un debate en desuso, si una obra de arte busca por esencia el contenido. Si algunos plantean que el arte no tiene por qué dar respuestas inmediatas a la existencia, también es lícito pensar que la obra de arte es la respuesta a disímiles preguntas. ¿Es el Rey Lear una contestación a las preguntas que se hacía Shakespeare y sus coetáneos sobre las artimañas del poder? ¿Es Romeo y Julieta una respuesta a las preguntas que se hacían sobre el amor y sus implicaciones sociales?

El propósito de la estética quizás sea alcanzar una manera de juzgar novelas, obras de teatro, películas, coreografías, pinturas, esculturas, instalaciones, performances y arte en general. Buscar los propósitos de la obra de arte es una actividad inevitable en quien observa, disfruta y participa del hecho artístico, del acontecimiento estético; pero, ¿es indispensable el discurso estético dentro del discurso del arte? ¿Es el arte el que posibilita la configuración conceptual de esos otros sentidos y conceptos estéticos? Susan Sontag afirma que el “arte es seducción, no violación, pero el arte no puede seducir sin la complicidad del sujeto que experimenta”, y este sujeto, si es artista, probablemente se preguntará si el arte participa o tiene una incidencia en la constitución de la cultura, la proyección de la investigación, la capacidad creativa, la ética, la historia de las ideas o la promoción de la solidaridad social.

Aun la obra de arte considerada simplemente como tal, indudablemente es una experiencia significativa, sensorial, es una vivencia de quien participa, ya sea en su elaboración o en su lectura. No es simplemente una afirmación o una respuesta a una pregunta. El arte no solo se refiere a algo; es algo en sí con poder de comunicación, sensibilización, seducción y transformación, y siendo un objeto, es una esencia, una entidad, un acontecimiento que tiene cuerpo, sustancia, volumen, contenido y carácter. No solo un elemento que ocupa un lugar en el mundo o que hace un comentario sobre la naturaleza. El arte se refiere a la realidad, al conocimiento, a la experiencia, a los valores, y promueve información, beneficio y valorización, no en el sentido de ganancia sino como re-conocimiento; es una forma de conocimiento.

La tendencia que se extiende en la actualidad es el desarrollo industrial, comercial y cultural orientado hacia la productividad; la gran serie, la producción en masa lleva a pensar que no se conquistan territorios sino mercados, pero sobre todo se conquista el pensamiento, los gustos, las tendencias, y en ello el arte juega un papel importante. Por esto se habla de industria cultural y comercialización del arte, de la obra de arte como producto con niveles de calidad. Sin embargo algunos (artistas y no artistas), se oponen a la tendencia globalizante, y es desde el arte que se dan debates a la propensión de reducir la diversidad de lo humano a una uniformidad tipificada por la presión de los medios de promoción, distribución y comercialización. Paul Valéry decía, “solo puede ser universal aquello que es lo suficientemente tosco para serlo”, y es hacia ese territorio hacia donde el mercado conduce lo que llamamos progreso. Se trata de imponer aquello que dé como resultado una ineludible unificación aceptada por las leyes del consumo. Pero no es posible hablar de humanidad como una entidad homogénea, porque al generalizarla se pierde la condición humana. Una visión actual debe reflejar un pluralismo fecundo desde las diferentes tendencias del arte, donde lo individual exalte la potencia creadora de la persona, y lo colectivo celebre el poder creativo de la comunidad. Considerar el arte como práctica donde el acto creador propicia cambios es inexcusable; todo necesita transformarse para que sea reconocido como existente. Hemos llegado al momento en que no tenemos necesidad de atenernos a un orden establecido.

Nada de esteticismo, de seguridad absoluta, de eternización de las formas, de modelos ideales, de estatismos. Aquí se busca el debate desde el principio del cambio. No se trata solo de una reflexión sobre estética y belleza, sobre la relación que hay entre estética y seducción, o de la seducción como estética, como lo hace nuestra autora invitada, la doctora Claudia Barrera Castañeda. El discurso se nos puede presentar desde la estética de la alteridad hasta el multinaturalismo, en el planteamiento de Mario Madroñero, o como lo indagan María Celeste Belenguer y María José Melendo cuando dibujan el presente de la estética relacional y sus prospectos como crítica de la crítica. ¿Por qué? Porque tal vez pensar la estética es una manera de conversar sobre la integridad de nuestro oficio y relacionarlo con nuestra vida. Es desde allí que los otros autores incluidos en el presente volumen elaboran sus reflexiones.

Carlos Araque Osorio