DOI:

https://doi.org/10.14483/25009311.14993

Publicado:

2019-06-20

Número:

Vol. 5 Núm. 7 (2019): julio-diciembre

Sección:

Sección Central

Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2)

Brief history of rock in Colombia from the 60s to the present (part2)

Breve história do rock na Colômbia dos anos 60 até o presente (parte 2)

Autores/as

  • Camilo Andrés Ortegón Munevar Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Palabras clave:

History of rock, creative and interpretative contributions, Colombian drummers (en).

Palabras clave:

Historia del rock, aportes creativos e interpretati- vos, rock colombiano, bateristas colombianos (es).

Palabras clave:

História do rock, aportes criativos e interpretativos, bateristas colombianos (pt).

Referencias

Alcaldía mayor de Bogotá, Orquesta filarmónica de Bogotá, Observatorio de culturas de la secretaria de cultura, recreación y deporte. (2009). Rock al parque, quince años guapeando (Observatorio de culturas de la secretaria de cultura, recreación y deporte 2009). Bogotá: Panamericana Formas e Impresos, Orquesta Filarmónica de Bogotá – Observatorio de Culturas de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

Bellón, M. (2009). EL ABC del rock, todo lo que hay que saber. Bogotá: Distribuidora y Editora Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A. Betancourt, F. (2011). Historia de la música postmoderna en Colombia (Propuesta de documental). Bogotá. Colombia: Pontificia Universidad Javeriana.

Jet-Set. (2016). Francisco Reyes es el superintendente roc-kero. (Consultado en abril del 2017). Disponible en: http://www.jetset.com.co/edicion-impresa/temas-revista-jetset/articulo/jet-set-hablo-con-francisco-reyes-el-superintenden-te-de-sociedades-y-su-historia-con-la-musica-rock/145771

Ortegón Munevar, C. A. (2019). La historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte 1). Estudios Artísticos, 5(6), 102-118. https://doi.org/10.14483/25009311.14106

Patiño, A. (2015). El rock en Medellín. Identidad juvenil y enfrentamiento a la tradición, 1958- 1971. Medellín, Colombia: Universidad de Antioquia.

Pérez, U. (2007). Bogotá, epicentro del rock colombiano entre 1957 y 1975. Bogotá, Colombia: Secretaria Distrital de Cultura, Recreación y Deporte-Observatorio de Culturas.

Cómo citar

APA

Ortegón Munevar, C. A. (2019). Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2). Estudios Artísticos, 5(7), 258–277. https://doi.org/10.14483/25009311.14993

ACM

[1]
Ortegón Munevar, C.A. 2019. Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2). Estudios Artísticos. 5, 7 (jun. 2019), 258–277. DOI:https://doi.org/10.14483/25009311.14993.

ACS

(1)
Ortegón Munevar, C. A. Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2). estud. artist. 2019, 5, 258-277.

ABNT

ORTEGÓN MUNEVAR, C. A. Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2). Estudios Artísticos, [S. l.], v. 5, n. 7, p. 258–277, 2019. DOI: 10.14483/25009311.14993. Disponível em: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/estart/article/view/14993. Acesso em: 23 abr. 2021.

Chicago

Ortegón Munevar, Camilo Andrés. 2019. «Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2)». Estudios Artísticos 5 (7):258-77. https://doi.org/10.14483/25009311.14993.

Harvard

Ortegón Munevar, C. A. (2019) «Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2)», Estudios Artísticos, 5(7), pp. 258–277. doi: 10.14483/25009311.14993.

IEEE

[1]
C. A. Ortegón Munevar, «Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2)», estud. artist., vol. 5, n.º 7, pp. 258–277, jun. 2019.

MLA

Ortegón Munevar, C. A. «Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2)». Estudios Artísticos, vol. 5, n.º 7, junio de 2019, pp. 258-77, doi:10.14483/25009311.14993.

Turabian

Ortegón Munevar, Camilo Andrés. «Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2)». Estudios Artísticos 5, no. 7 (junio 20, 2019): 258–277. Accedido abril 23, 2021. https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/estart/article/view/14993.

Vancouver

1.
Ortegón Munevar CA. Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2). estud. artist. [Internet]. 20 de junio de 2019 [citado 23 de abril de 2021];5(7):258-77. Disponible en: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/estart/article/view/14993

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Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2)

 

 

 

 

 

Artículo de reflexión

 

Recibido: 10 de febrero de 2019

Aprobado: 7 de marzo de 2019

 

Camilo Andrés Ortegón Munevar

Universidad Distrital Francisco José de Caldas,

Colombia caom428@gmail.com

 

 

Cómo citar este  artículo:  Ortegón  Munevar, Camilo Andrés (2019). Breve historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad (parte2). Estudios Artísticos: revista de investiga- ción creadora, 5(7) pp. 262-279. DOI: https://doi. org/10.14483/25009311.14993

 

 

 

Licencia 4.0 : https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/deed.es

 

        Resumen

En este artículo se desarrolla la segunda parte de una breve historia del rock en Colombia en el con- texto más amplio del rock en Latinoamérica a partir de los años 60. Su propósito fundamental es visibili- zar el trabajo de algunos bateristas que tuvieron un papel clave en esta historia local del rock. Se trata de un texto realizado por un baterista interesado   en el trabajo pionero de  bateristas  colombianos que aportaron interesantes  ideas  compositivas para el desarrollo del rock en Colombia.

 

Palabras claves

Historia del rock; aportes creativos e interpretati- vos; rock colombiano; bateristas colombianos

 

A Brief History of Rock in Colombia From the 60s to the Present Day (part2)

Abstract

This article presents the second part of thisbrief history of rock in Colombia” in the broader context of Latin American rock from the 60s. Its purpose

is to give visibility to the work of some drummers who played a key role in this local history of rock. The author is also a drummer interested in the pio- neering work of Colombian drummers who contri- buted innovative music composition ideas during the growth of rock in Colombia.

 

 

Keywords


History of rock; creative and interpretative contri- butions; Colombian rock; Colombian drummers

 

Une brève histoire du rock en Colombie des années 60 à nos jours (2e partie)

Résumé

Cet article présente la deuxième partie de cette

« brève histoire du rock en Colombie » dans le contexte plus large du rock latino-américain des années 60. Son objectif est de donner de la visibi- lité au travail de certains batteurs qui ont joué un rôle-clé dans cette histoire locale du rock. L'auteur est également un batteur intéressé par le travail pionnier de batteurs colombiens qui ont apporté des idées novatrices en matière de composition musicale au cours de la croissance du rock en Colombie.

 

Mots clés

Histoire du rock; contributions créatives et inter- prétatives; rock colombien; batteurs colombiens

 

Breve história do rock na Colômbia desde os anos 60 até a atualidade (parte2)

Resumo

Neste artigo se desenvolve a segunda parte de uma breve história do rock na Colômbia no con- texto mais amplo do rock na América Latina a partir dos anos 60. O propósito fundamental é tornar visí- vel o trabalho de alguns bateristas que tiveram um papel chave na história local do rock. Trata-se de um texto realizado por um baterista interessado no trabalho pioneiro de bateristas colombianos que aportaram interessantes ideias compositivas para o desenvolvimento do rock na Colômbia.

 

Palavras-chave

História do rock; aportes criativos e interpretativos; rock colombiano; bateristas colombianos

 

Mailla antigua tunai Rock Colombiapi, sugta chunga uatamanda kunaurakama piti iskai (paste 2)


Maillallachiska

Kai kilkaska kauarinme iskaipe mailla antiua rimai tunai Colombiape chi tunai kauachi ahcka Latinoamerikapi sugta chunga uata uramanda, paipa iuiai kanme kauachingapa imasimi sug

Bateristakuna karkanuna iachakuna antiva Tunai ( Rockmanda). Kanmi sug kilkaska baterista kauaska imasa baterista Colombia nokuna suma ruraska- manda i suma iuiaiva Colombiape kauachingapa Achka ruraska Rock.

 

Rimangapa Ministidukuna

Antiua tinai rock; aidaska uiñachi tunasngapa; rock colombiano; bateristakuna colombiamanda

 

Después de las varias separaciones de bandas que marcaron una fuerte movida dentro del rock colombiano, se empiezan a hacer varios esfuerzos por parte de algunos músicos rockeros sobrevi- vientes de los sesentas, como Humberto Monroy y Roberto Fiorilli, para no dejar morir el rock en la capital. La creación de un sello discográfico independiente llamado Zodiaco, la grabación de un disco tributo a Jimmy Hendrix, un evento llamado “Concierto de Rock Ácido Progresivo”, fueron algunos de los proyectos que hicieron estos dos músicos para que el rock se mantuviera vigente en Bogotá. Después de acabada la década de los sesentas empieza a llegar desde el extranjero la tendencia de hacer eventos de música rock al aire libre. Es así como Woodstock, los festiva- les en Monterrey, México y otros, servirían para motivar y animar al público rockero de la capital a crear eventos en los que se tocara música rock y existiera un espacio para todo el público que lo escuchaba, la mayoría un público hippie, hacia los cuales se tendría una fuerte reacción por parte de  la policía, en muchas ocasiones a causa de su com- portamiento y por fumar marihuana (Pérez, 2007).

 

Así nació El Festival de la Vida, el cual se llevó a cabo el 27 de junio de 1970 en el Parque Nacional, en Bogotá. Este evento estuvo organizado por Humberto Monroy y Edgar Restrepo y fue patroci- nado por Tania Moreno. En ese concierto tocaron artistas como Aeda, Terrón de Sueños, La Caja de Pandora y Siglo Cero. Se quiso que la participación de Siglo Cero se pudiera grabar, pero las con- diciones para la grabación en vivo no fueron las mejores, por ende, la banda recurrió a grabar en estudio algunas partes y allí nace su primer disco, llamado Siglo Cero Latinoamérica. El segundo concierto organizado al aire libre se llamó El  Festival de la Amistad, en el Teatro de la Media Torta y contó con la participación de La Gran Sociedad de Estado, Terrón de Sueños,  La  Banda del Marciano, el dueto Ana y Jaime, entre otros. Este evento también contó con la ayuda de Edgar Restrepo, Álvaro Díaz y Humberto Caballero. La participación de Caballero  fue  clave,  puesto  que al ser un hombre de negocios crea una empresa netamente dedicada a la organización de eventos de rock y su nombre era Colinox Unidos. Después contactaron a Fanny Mikey, directora ejecutiva del Teatro Popular de Bogotá, para proponerle que las bandas de rock tuvieran un espacio  de  concierto los lunes en este teatro. Es así como por casi dos años seguidos, todos los lunes había conciertos de rock y eran llamados los "lunes de TPB”, inaugura- dos por una banda que sería reconocida tiempo después y que se encargaría  de  exportar  el  rock de Colombia al mundo, La Columna de Fuego, conformada por Roberto Fiorilli, Jaime Rodríguez y el bajista Marco Giraldo (Pérez, 2007).


La Columna de Fuego, se puede decir con total seguridad fue uno de los primeros grupos de rock en fusionar elementos básicos de este género con músicas del Caribe y del Pacífico. Cabe mencionar que este elemento de fusión, sería muy significa- tivo para las nuevas bandas que se levantarían años después. Interpretando el tema “La Joricamba”, tradicional de los mineros del Chocó; hacían que muchos rockeros con su cabello largo cantaran esta canción a pleno pulmón mientras ellos la eje- cutaban. En su primer disco, que fue con Polydor Records, aparece el tema mencionado y el tema “Kristal 5/4” el cual se basa en una improvisación a 5/4.

 

Roberto Fiorilli: Un italiano enraizado en Colombia

Roberto Fiorilli nació en Italia, estuvo un tiempo viviendo en Argentina y después de esto se radicó en Colombia. Fue el baterista de la banda The Young Beats y luego estuvo un tiempo integrando la banda The Speakers. De hecho, hizo parte de la grabación del disco The Speakers en el maravi- lloso mundo de Ingesón, considerado como uno de los más grandes discos de rock colombiano.

Además de esto, Fiorilli fue baterista de Siglo Cero, de The Time Machine y de la banda La Columna de Fuego. En una entrevista que la página de Internet “Progresiva70s” le hace a Fiorilli, en la cual él habla un poco acerca de su acercamiento a la batería, sus inicios con los Flippers y su experiencia con la banda La Columna de Fuego.

 

Lijacá y su relación con el rock bogotano

Para algunos rockeros bogotanos de estos días, sería algo nuevo saber que el barrio Lijacá, en la cuidad de Bogotá fuera alcanzado por el rock en los años 70 y fuera parte del desarrollo de este género en la capital y también el cauce por el cual el rock llegó a Medellín. La empresa Colinox Unidos, aprovechando el auge que tenían los even- tos de rock al aire libre, organiza uno a cargo de Gustavo Arenas y Gustavo Hincapié en un terreno de gran amplitud en Lijacá entre el 31 de enero y el 2 de febrero de 1971. Después de estos conciertos los cuales se prolongaron hasta mayo del mismo año, hasta la llegada del Festival de Ancón, el cual se haría en el municipio de La Estrella, Antioquia.

Lijacá fue protagonista de dos conciertos de rock de grande magnitud, el primero fue el Festival de la Vida el cual se hizo del 19 al 21 de marzo de 1971 y después de algunos días, se hizo la segunda parte. La entrada al concierto era de siete pesos, la tarima construida por los Arenas e Hicapié y los equipos los proveía la empresa Colinox Unidos (Pérez, 2007).

 

Además de que este barrio fuera uno de los pro- motores de los conciertos de rock, también abrigó a las primeras comunidades hippies que se forma- ban en aquellos años. La banda llamada La Gran Sociedad del Estado, se hospedaban en una casa del sector y allí tenían sus equipos e instrumentos, ensayaban todo el día la mayoría de las veces indu- cidos por drogas, alcohol y alucinógenos. Además de esto la casa estaba abierta los fines de semana para cualquier banda o músicos que quisieran venir a tocar o a ensayar. Cabe aclarar que, aunque esta casa estaba abierta a las personas, dentro de la misma, personas como Tania Moreno (percusio- nista) y Humberto Monroy (vocalista y compositor), mantenían un círculo muy cerrado en cuanto a sus relaciones con otros. Esto llevó a Monroy a salir de la casa y establecerse al sur de la cuidad, en el municipio de Usme, en aquel entonces. Allí se dedi- caría a vivir lejos de la cuidad, a plantar sus propias plantas y a consumir alimento que proveía la tierra. Este fue el inicio de la banda que más tarde sería un gran icono del rock colombiano: Génesis (Pérez, 2007).


 

Génesis: Los inicios de un rock folklor con elementos andinos

Humberto Monroy, Tania Moreno, Jaime Rendón y María Cristina Tobón, aceptaron la invitación de un amigo llamado Federico Taborda, apodado Sibius”, quien los invitó a que se hospedaran en

una casa en la cual él se hospedaba de cuando en cuando en aquel municipio. Este amigo, vivía en un monasterio de las comunidades religiosas, Siervas de Cristo Sacerdote y monjes Benedictos; Sibius les cedió la casa a sus amigos y se fue a vivir a una choza cerca del monasterio (Galeano, 2012, p. 14). Allí, estos seis amigos empezaron su vida en una comunidad totalmente diferente a la citadina y tuvieron que mantener una unión entre ellos y vivir como personas del campo. Monroy quien era el único músico entre estas seis personas, vivía con una guitarra, tambores e instrumentos artesanales que le permitieran llevar el ritmo a sus composicio- nes. Él ya conocía el éxito y la fama, ya conocía las multitudes que aclamaban a un músico, conocía el proceso de composición, ensamble, arreglo y grabación de la música, pero ahora se enfrentaba a una época totalmente distinta en su vida, en la que estuvo muy cerca de renunciar a la música de una manera definitiva ya que estaba fascinado por la vida en el campo y también pensaba que la crea- ción era perfecta y que no necesitaba más proce- sos creativos. (Galeano, 2012).

 

Después del algún tiempo, Monroy retoma el pro- ceso de composición y con la ayuda de algunos músicos, como Edgar Restrepo (percusión) y Juan Fernando Echavarría (flauta), se empezó a crear un proyecto que al principio se conocía como Gene, dando así alusión al origen de la vida y del hombre. Tiempo después, para generar mayor recordación en la mente de los fans, el grupo cambia su nombre a Génesis y saca su primer disco llamado Genesis A-Dios, en julio de 1972. Hubo varios temas representativos de ese disco, como por ejemplo, “Quiero amarte”, un pasillo que llego a escucharse casi quince veces al día en Radio Tequendama, una estación de radio del momento, “Don Simón” que hablaba acerca de los músicos de Buenaventura quienes construían de manera artesanal sus instru- mentos musicales, y el tema “Cómo decirte que te amo” que sería la canción que los haría famosos. El contenido de las letras de este disco nace a partir de una mezcla del acercamiento que tenía Monroy con los alucinógenos, lectura y estudio de la Biblia, una marcada línea entre la diferencia del bien y del mal, experiencias personales, experiencias amoro- sas y letras de apoyo a la cultura colombiana. Esta banda tuvo un amplio papel en el desarrollo del rock con ritmos y sonoridades colombianas, para- lela a la banda Columna de Fuego, de la que adqui- rían recursos sonoros del pacifico colombiano, los cuales adaptaron a sus composiciones. De hecho, el formato de Columna de Fuego se empieza a ampliar en 1972 cuando empieza a incursionar con instrumentos de viento y órgano. aquí, vale recordar que uno de los puntos a favor que tuvo Génesis, fue que empezó a rescatar y a volver a mostrar instrumentos del folklor colombiano que estaban quedando en el olvido: bombo andino, bombo golpeador, cununos, bongoes, sonajeros, cucharas, entre otros. (Pérez, 2007).

 

Entre los años 1973 y 1975, empezaron a llegar a Colombia artistas extranjeros de renombre inter- nacional. Personas como James Brown, quien era el funk man show de aquel tiempo se presentó en Bogotá y Génesis tuvo la oportunidad de abrir este concierto. Otros artistas internacionales como Carlos Santana, The Musicians y Christie de origen británico, Ravi Shankar, reconocido músico de la India, visitaron Bogotá por aquellas fechas. En el año 1975, la banda sacó su álbum llamado Yakta mama, el cual contenía canciones de la autoría del maestro José Barros, el reconocido compositor de “La Piragua”. Para ese año, algunos integrantes de la banda ya no estaban y además de esto la visión filosófica de Monroy, era más pasiva y él mucho más dado a desprenderse de los bienes materiales para alcanzar la felicidad (estoicismo), produjo una división en la banda, porque Edgar Restrepo no compartía mucho este pensamiento estoico lo que haría que tiempo después Restrepo y Tania Romero salieran del grupo. Pasado algún tiempo se desintegró la banda y llega a su fin (Pérez, 2007).


 


Rock en Medellín: Su efímero paso y el rechazo religioso

Aunque ya desde hacía varios años atrás se estaba gestando una revolución musical en Medellín por el rock, todavía no se había llegado al punto de ebullición para que el rock fuera algo natural en esta ciudad. Por ende, una de las cosas que marca a esta ciudad y significó el inicio de una cultura rock fue el evento el Festival de Ancón en el muni- cipio de La Estrella entre el 18 y el 20 de junio de 1971. Gonzalo Caro, oriundo de Medellín, llegó a Bogotá por aquellos tiempos buscando a personas que le pudieran colaborar para hacer un show de rock en vivo en Medellín, muy parecido a lo que

se vivía en el barrio Lijacá, en Bogotá. Buscando se encontró con los organizadores del evento en Lijacá, quienes se ofrecieron para ayudarle a hacer un evento en su ciudad. Bandas bogotanas como: Los Flippers, Columna de Fuego, Terrón de Sueños, La Gran Sociedad del Estado, La Planta, con Miguel Durier, Chucho Merchán y Augusto Martelo, Hope, Aeda, Ferdie, Cortázar y Miguel; participaron en este evento. También los Free Stone de Medellín, Hidra de Cali y La Banda del Marciano, -una de las bandas más prometedoras del momento-. Este festival fue determinante para la juventud hippie

de Medellín y aunque ninguna empresa privada lo apoyó, demostró que los jóvenes eran emprende- dores y capaces de sacar adelante un evento de tal magnitud. De hecho, se dice que el número de personas que congregó este festival durante los tres días, fue de unas 300.000, aunque es todavía incierto. (Pérez, 2007).

 

Pero tristemente el rechazo que presentó este fes- tival por parte de la gente de la ciudad no demoró en hacerse notar. Comentarios de carácter ofen- sivo haciendo alusión a que las personas que iban a esta clase de eventos no eran gente normal y que eran una amenaza para la sociedad fueron los que se empezaron a esparcir por Medellín y sus alrededores. De hecho, las críticas más fuertes las protagonizó la iglesia católica a cargo del padre Fernando Gómez, quien insinuó que tal vez, al alcalde en turno le habrían ofrecido marihuana o algo parecido para que permitiera esto. Esta decla- ración abrió una investigación por parte del DAS en contra del alcalde y produjo su destitución del cargo. Además de muchas otras ofensas por parte del padre Fernando a la comunidad hippie a quien atribuía de promover la holgazanería, la rebeldía y la corrupción de la niñez y de los jóvenes de Medellín; lo que también provocó una persecución por parte del DAS a todos los hippies, catalogándo- los como personas que atentaban contra las leyes morales y cristianas de la cuidad. Esto produjo el inmediato fin del Festival de Ancón y el posterior adormecimiento del rock en Medellín (Patiño, 2015).

 

1975: El año del adormecimiento del rock nacional

El Folk – rock fue una de las mezclas que hizo que el rock se preservara por algún tiempo en el país y además era algo que estaba cogiendo fuerza en la música extranjera. Artistas como Bob Dylan en Estados Unidos ya empezaba a combinar el rock con la música folklor de su país, haciendo cancio- nes con tinte de protesta en contra del estado por el comportamiento con los trabajadores y los crímenes atroces de la guerra de Vietnam. En Colombia, bandas como Columna de Fuego y Génesis también empezaban a incursionar en este movimiento, mezclando el rock con sonoridades colombianas y con letras que criticaban en ocasiones al Estado. De hecho, la banda Columna de Fuego, que para 1972 era considerada la más importante en el país en este género folk – rock, empieza a profundizar mucho más en sonorida- des del pacífico colombiano, por la cercanía de Esteban Cabeza con Leonor Gonzales Mina, la Negra Grande de Colombia. Esta banda, emprende una gira que los llevaría a algunos países de Europa oriental, como la Unión Soviética y Alemania Democrática; después, en 1974 graban un disco llamado Desde España para Colombia: La Columna de Fuego. Luego de tratar de establecerse en España y no conseguirlo, la banda llega a su fin, Roberto Fiorilli quien era uno de los mejores bateristas de rock colombiano del momento se devuelve a Italia. Y así, de una manera triste y efí- mera, culmina una de las mejores bandas del folk

– rock colombiano. (Pérez, 2007).

 

Frente a la situación que se vivía en la década de los 70, Pérez comenta:


A finales del primer lustro de la década de los setenta, el Rock Colombiano tan solo parecía un rumor de lo ocurrido durante más de 15 años. Las bandas conocidas fueron desapareciendo por múltiples razones. El absoluto desin- terés y la falta de un apoyo comprometido por parte de los medios son en parte los responsables del desencanto producido en los músicos y hombres de rock. Pero, además, el indiscriminado consumo de drogas fue impo- niéndole al rock una imagen negativa entre la sociedad.

Esto y la influencia del rock duro hicieron que muchas de las bandas se inclinaran hacia un sonido pesado y denso, que optaran por cantar en inglés, que dejaran de lado la armonía y la melodía como eje creativo; todo esto incidió para que los medios no los tomaran en cuenta. La mayoría de bandas recibió esta influencia —de cantar en inglés y tocar rock pesado—, y la adoptaron como una opción de manera gustosa. Su elección los marginó en el mundo de la música nacional y perjudicó de paso a los pocos grupos que aún se animaban a explorar en las raíces y a cantar en castellano, ya que todos eran juzgados por igual. (Pérez, 2001, pp. 115-116)

Otro factor que afectó al adormecimiento del rock fue la falta de apoyo desde los medios de comu- nicación, que años antes les habían dado la mano ahora se preocupaban por la música balada y por   lo que estaba generando raiting en el momento.

Es así como Radio 15, promotora del rock, ahora promovía las baladas, aunque no duró mucho y salió del dial en 1973. Además, muchas bandas ahora cantaban canciones en inglés y no en espa- ñol, y la música que se escuchaba era también en inglés y no en español y esto producía que el rock nacional fuera en un declive total (Pérez, 2007).

Sumado a lo anterior, el ambiente que se generó por los eventos en los que estaban envueltos los hippies, la reacción constante de los padres y de la iglesia católica, la falta de apoyo al rock por parte de las disqueras y emprendedores empresariales, producía en el ambiente una falta de fe y apoyo hacia el movimiento rockero de la época hasta que se volvió casi simplemente, buenos comentarios de lo que fue el rock hace unas décadas atrás. Es así como el rock entra en un espacio de adorme- cimiento hasta los años 80, donde inicia un nuevo movimiento que lo impulsaría de nuevo con otros estilos y representantes.


Una mirada hacia los años 80: el regreso del rock colombiano

Después de algunos años en los que el rock estuvo dormido y no tenía mucho apoyo de los medios de comunicación, aunque no dejaban de pasar algu- nas canciones para el limitado público con el que contaba; Sucede que, empieza a renacer el rock colombiano. Uno de los factores predominantes para que el rock se mantuviera vivo y además se volviera a propagar, fue la venta y el uso de aceta- tos; aunque a finales de la década de los setentas

y a principios de los ochentas la compra de un acetato era muy costosa. Además de esto, por lo general, llegaban en mal estado las caratulas y los vendedores se aprovechaban al venderlos casi cinco veces más de su valor real. Sin embargo, una de las personas que contribuyó a la venta de aceta- tos de este género fue un hombre llamado Saúl en la cuidad de Bogotá, dueño del puesto La cuadra, desde finales de 1976 y principios de 1977, ubi- cado en el sector de lo que hoy se conoce como Galerías (Betancourt, 2011). A finales de los seten- tas e inicios de los años ochenta aparecen algunas bandas como: Kokoa, Traphico, Nash, Carbure, Ship, Piro y Tribu 3.

 

Después en 1980 llegan los discos compactos (CD´s), con los que se introduce a Colombia en la era digital. Muchos de los discos que antes esta- ban en acetatos ahora son reimpresos en CD´s y las personas tienen mayor acceso a conseguir los trabajos discográficos de sus artistas, que antes eran casi imposibles de tener. También produjo que las disqueras voltearan a mirar hacia este fenómeno digital y les apostaran a muchos artistas que querían incursionar en el rock. Y es así como después de varios años de sueño, el rock empieza a renacer. Medellín, que fue una ciudad en la que aparentemente el rock fue sacado por la puerta de atrás sin darle permiso de volver a entrar a esta ciudad, se empieza a levantar con una escena ya más pesada, incursionando con el punk y el metal. Además de esto, la situación a la que se enfrentaba Medellín en aquellos años no era nada fácil puesto que había mucha violencia, atentados, narcotrá- fico, sicariato, entre otras cosas. Una de las cosas que levantó de una manera significativa el desarro- llo del rock en Medellín fueron las grabaciones de carácter casero que producían las bandas locales,


porque muchas de ellas no estaban contentas con la música que se reproducía en aquella época en  su ciudad y además de esto para poder tener un registro de lo que hacían. Prueba de  lo  anterior fue el concierto llamado La batalla de las bandas que se hizo en 1985 en el estadio de la Macarena. Tristemente, este concierto acabó en disturbios cerrándole la puerta una vez más al rock en esta ciudad y dando la impresión de que este género  era para gente inadaptada y de carácter conflic- tivo (Betancourt, 2011).

 

Kraken: El metal llega a Colombia

Esta es una banda que cabe resaltar de los años ochenta en el desarrollo del rock en el país.

Kraken, nace en Medellín en el circuito de bares de esta ciudad y se conformó por músicos que se dedicaban a tocar covers de metal con la entrada del cantante Elkin Ramírez. Para el año 1984, Kraken hace el primer lanzamiento de su disco en el teatro Lux Manrique de la ciudad de Medellín, con una asistencia de 1200 personas. Para 1985, Elkin junto con la banda empieza a escribir sus primeras canciones inéditas como “Nada ha cambiado aún”, “Todo hombre es una historia” y “Muere libre”. Las canciones las empiezan a interpretar en eventos y los fans se las aprendían a través de grabaciones piratas. Después de ver esto, la banda decide grabar un sencillo en el cual vayan estas tres canciones y se vendieron alrededor de 5000 copias en Medellín. Esto hizo que la banda también empezara a salir a pueblos cercanos a Medellín en los cuales tuvo una buena acogida. Después, la banda saca su segundo sencillo en 1987, llamado Escudo y espada/Soy real del que logran vender unas 4500 copias entre sus seguidores y para el año 1987 saca su primer disco titulado como el nombre de la banda, Kraken, del que se venden 15.000 copias en todo el país, posicionando a la banda como uno de los grupos representativos del heavy metal en Colombia (Betancourt, 2011).

 

En el año 1988, Kraken hace una gira por todo el país, volviendo a llevar el rock como hace mucho tiempo no sucedía en Colombia, pero a finales de este año el guitarrista líder, Ricardo Posada, decide dejar la banda por inconvenientes fami- liares. Después de esto la banda queda en manos de Elkin Ramírez y Hugo Restrepo, quien era el segundo guitarrista. Dándole una visión a la banda mucho más empresarial, deciden contratar un asesor de imagen, representante, equipo técnico, entre otros, para preparar la venida del segundo disco. El proceso de composición para  este  disco fue algo complicado ya que Restrepo componía ideas llenas de la esencia de los grupos que le gus- taba escuchar y Ramírez quería lograr algo único. Aunque se respetaron las composiciones  y  las ideas, se buscó darles un aire original de la banda.  Es así como nace el segundo disco de Kraken lla- mado Kraken II en 1989 con canciones importantes como “Al  caer las murallas”, “Palabras que sangran” y “Los misterios no hablan”. El disco estuvo lleno de la influencia del grupo de heavy metal, Iron Maiden, aunque en discos posteriores de la banda esta influencia sería dejada atrás para avanzar a otros sonidos. De este disco cabe resaltar la canción “Vestido de cristal” la cual les da mucho reconoci- miento en todo el país, gracias a la buena acogida que tuvo por el público en general, así no fueran seguidores del rock (Betancourt, 2011).

 

Los bateristas que pasaron por la banda fueron los siguientes: Gonzalo Vázquez (1987 – 1992), Felipe Montoya y Carlos García (1992 – 1993), Felipe Montoya (1995), Daniel Pacheco (1994), Alejandro

Gutiérrez (2004) y Julián Puerto (2007).

 

Compañía Ilimitada: Los inicios del rock-pop colombiano

Casualmente y de forma paralela al surgimiento de Kraken en la ciudad de Medellín, en Bogotá a

finales de los setentas surgía una banda compuesta al principio por Manuel Pulido, Camilo Jaramillo, Jorge Alberto Guerrero, Fernando Sáenz y Carlos Posada, -estudiantes del Colegio Campestre-;

para luego resultar siendo un dúo compuesto por Pulido y Jaramillo, quienes llamarían a su proyecto, Compañía Ilimitada. Esta banda era muy conocida en las competencias de bandas de colegios, de las cuales hacía parte. Para el año 1978, eran la banda principal del programa de televisión La Telediscoteca, presentado por Manolo Bellón.

El grupo se encargaba, para cada programa de componer una canción en inglés, aunque esto a la larga los hacía sentir un poco desconectados del público al que querían llegar. Así que la banda sale del programa en 1979 y empieza a componer canciones de rock en español; la primera canción, “Si usted supiera” y la empieza a tocar en los bares de la capital. En 1983, el dúo entra en contacto con el reconocido productor musical, Andrew Loog Oldhamy, quien fue el manager y quien descubrió a la banda The Rolling Stones, y le dan un casete con la canción. Loog, se interesa por la banda y después de esto, él mismo empieza a producir algunas de las canciones de la banda, entre ellas “Siloé” (Betancourt, 2011).

 

En septiembre de 1984, la banda lanza de forma independiente su sencillo titulado El año del fuego, en el cual están canciones como “Siloé” y “María”. “Siloé”, fue una de las canciones de las que se puede decir que fue como la semilla del pop rock en Colombia y para el año 1987 la canción estaba sonando en la emisora 88.9, siendo así la primera banda en volver a poner una canción de rock en la radio desde la banda Génesis. De hecho, se puede decir que para esta época ya ellos estaban incursionando en el rock pop. Ese mismo año, Compañía Ilimitada hace una presentación en el teatro Skandia, la cual tuvo un éxito relativo. Para julio de 1987, la banda viaja a Miami para hacer su primer disco, puesto que el concepto que tenían los productores colombianos en cuanto al rock era muy pobre para la época. El disco sale con un presupuesto excedido de los 20.000 dólares y con las visas vencidas de los músicos de la banda (Betancourt, 2011).

 

En 1988, Compañía Ilimitada lanza su primer disco llamado Contacto en el teatro Almirante en la cuidad de Bogotá, siendo el disco que resumiría su carrera y la consolidaría. Canciones como “Siloé” que ya se escuchaba en toda Colombia, “Contacto”, “Cometas”, fueron importantes en el desarrollo de la banda. Pero las canciones que fueron icónicas y los hicieron ser muy conoci- dos por la juventud rockera colombiana, fueron “Siempre estaré” y “La calle” porque se volvieron casi que unos himnos para sus seguidores. De hecho, Compañía Ilimitada fue la primera banda de rock colombiano en tener videos conceptua- les que contrastaban con las demás bandas que tenían videos de sus canciones tocando en vivo (Betancourt, 2011).


Sociedad Anónima: Una banda efímera con grandes resultados

Banda que nace a mediados de los ochenta, gra- cias a Carlos Posada, exintegrante de Compañía Ilimitada. Posada invita a su amigo español Gonzalo de Sagarmínaga, quien al principio tocaría la bate- ría, pero después sería reemplazado por Francisco Reyes. Este grupo se da a conocer tocando en fiestas privadas y apoyando a otras bandas como Hora Local, la cual se estaba también formando por la época. En 1987 logran salir en la prensa nacional como uno de los grupos que tenía un gran impacto en el rock en español, llenando sus conciertos y haciendo que las canciones que componían fueran éxitos. En el año 1988 lanzan un sencillo llamado Polydor que incluía la canción “La causa nacional”, y su letra era una sátira abierta a la situación de narcotráfico por la cual pasaba el país en aquellos días. Otra canción conocida de esta banda es “Río Bogotá” la cual hablaba en tono humorístico de la contaminación de este río de la capital. Para el año 1989, la banda grababa su primer disco en el cual incluían todas las canciones hasta el momento hechas. Este disco se llamaría con un tono lleno de humor El álbum de menor venta en la historia del disco, que dejaría unos resultados totalmente con- trarios al nombre porque fue uno de los discos más vendidos en aquellos años  en  Colombia,  además de esto tuvo un gran impacto en Bogotá, Medellín   e incluso en Inglaterra, en donde una emisora de radio le hizo una entrevista a la banda. Después de una gran gira por Guatemala, Sociedad Anónima se acaba a los inicios de los noventas.

Francisco Reyes: un abogado con un espíritu rockero

Francisco Reyes a la edad de seis años empezó a tocar la batería en la planta baja de su casa.

Teniendo el apoyo de sus padres para desarrollar su afición por la música y la envidia de sus compa- ñeros por tener batería en casa; Reyes empezaba a crecer con una pasión por este instrumento que más tarde lo llevaría a conocer grandes cosas en su vida. Su apodo “Naná” por el cual lo conocían sus amigos de la época, y quienes dicen de él que era un rockero diferente en medio de todo este movimiento. No tenía el cabello largo, no vestía de negro o de manera extravagante como los rockeros de su época, sino que andaba de corbata porque trabajaba como abogado en la Superintendencia de Sociedades y después de terminar su jornada laboral acudía a los ensayos con la banda. Casi que era un rockero pasivo y aburrido para algunos de sus amigos por su com- portamiento tan peculiar (Revista Jet Set, 10 de marzo de 2016). Sin darse cuenta, la fama que estaba teniendo con su banda lo estaba poniendo en una disyuntiva entre su carrera profesional como abogado y la vida de un músico rockero  con Sociedad Anónima. Se fue de a girar con la banda por Medellín y Cali y terminaron tocando en Guatemala en un festival de rock. Pero tristemente, después de esta gira la banda se acaba y Reyes se dedica a ejercer su carrera profesional. Hoy en día ha creado leyes que han modificado la estructura del país, como por ejemplo la ley 1258 que dio pie a las sociedades por acciones simplificadas (S.A.S.)

(Las Dos Orillas, 14 de enero de 2015). En una entre- vista, Reyes habla un poco acerca de la decisión que lo llevó a dejar la escena musical rockera:


 

Hay un antecedente muy grande que me obligó a tomar la decisión y es el fin de la ola del rock en español. Eso deja a las bandas en una situación muy difícil: no había donde tocar, las disqueras no tenían interés en grabar y los programas no querían sacarnos en televisión. Todo eso de alguna manera desestimuló el movimiento. (Revista Jet Set, 10 de marzo de 2016)

 

Los años 90: Rock al Parque, Poligamia, Ekhymosis y Aterciopelados Rock al Parque: El nacimiento de un gigante

En 1988, Fernando Pava Camelo, director de la emisora de radio Súper Estéreo 88.9, (en Bogotá) luego Superestación, decide hacer un con- cierto de rock en español llamado Concierto de Conciertos, que era como una especie de Woodstock a lo criollo, para bandas que canta- ban rock en nuestro idioma. La primera fecha de este concierto fue del 17 al 18 de septiembre de 1988 y contó con la participación de músicos como: Compañía Ilimitada (Colombia), Pasaporte (Colombia), Océano (Costa Rica), Franco de Vita(Venezuela), Timbiriche (México), José Feliciano (Puerto Rico), Los Prisioneros (Chile), Los Toreros Muertos (España), Yordano (Venezuela) y Miguel Mateus (Argentina) quien cerró la noche del 18 de septiembre de 1988. Se estima que el número de gente que asistió a este concierto fue de 70.000 personas desde el primer día del evento. Este número muestra la cantidad de gente interesada y apasionada por el rock en español. Pero mostraba que no había en realidad muchos escenarios para que las bandas, que por esos años se empeza- ban a formar en Bogotá, tuvieran oportunidad de hacerse ver ya que detrás de todo obviamente había intereses lucrativos para los patrocinadores de estos eventos. De hecho, los escenarios en los cuales las bandas de rock podían tocar aquí en la capital eran bares, pequeños toques o eventos que abrían las puertas a estos músicos, que muchas veces no contaban con la calidad profesional de un buen sonido o un buen espacio para la banda.

 

Fue así como tres personas en la década de los 90, se ponen de acuerdo para darle una solución a la problemática que estaba generando la falta de espacios para que el rock en Bogotá tuviera un desarrollo bueno y maduro. Bertha Quintero, Julio Correal y Mario Duarte (cantante de la banda La Derecha), les surge una idea para suplir las nece- sidades de la comunidad rockera de ese tiempo. En el año 1991 el Distrito empezó a investigar qué pasaba con la oferta cultural de la ciudad; entonces hubo una especie de festival en 1992 que se hizo en el Planetario Distrital con el fin de darle tarima a las bandas locales. Al hacerse esto, no solo se descubrió que había muchas bandas locales, sino que, como ya se había evidenciado antes,las bandas no tenían espacios decentes ni para tocar ni para ensayar. Es así como Bertha Quintero, llamada la “Mamá del rock” por su iniciativa para crear un espacio para las personas que tocaban rock en esos tiempos, empezó a abrir teatros para aquellas bandas o músicos que quisieran tener un espacio para tocar. Casualmente, ante el Consejo de Bogotá, es reconocida como persona no grata, cosa que a ella en lo más mínimo le afecta y antes más la veneran (Rock al Parque, 2009).

 

El proyecto de Rock al Parque nace por la ini- ciativa de Bertha Quintero, Julio Correal y Mario Duarte, quienes, según ellos, querían hacer un concierto en la plazoleta que queda entre la plaza de toros y el Planetario Distrital, y es de esa idea que se empezó a entretejer este proyecto  tan grande como lo conocemos hoy en día. El proyecto crece en la administración de Jaime Castro, como alcalde, el cual era llamado en sus comienzos “Arte por el arte”. De hecho, el mismo Mario Duarte, afirma que este proyecto nació de la pura necesidad que los grupos de rock colom- biano tenían de hacer conciertos grandes y de estilo profesional. En el garaje de la casa de todo rockero suena bien, pero si esta banda la ponen para abrirle a una banda extranjera, esto era sinó- nimo de fracaso, ya que las bandas locales no contaban con los suficientes conocimientos ni con la suficiente experiencia profesional para sonar bien. Una de las consignas por las cuales se abría este evento es que no solo era para las bandas, sino para todo aquel que quisiera escuchar buen rock colombiano. Desde sus principios, Rock al Parque fue pensado para todos esos jóvenes que no tienen un peso en el bolsillo. Ni para ir a cine, ni para ir a comer, ni para ir a un bar, ni mucho menos para pagar la entrada a un concierto. El hecho de que Rock al Parque sea gratuito desemboca directamente en otra característica singular: la gran afluencia de público que solo tiene en mente una palabra, rock (Rock al Parque, 2009).

 


 

Poligamia: La voz rebelde y romántica de una generación

Este grupo nace en 1990 por iniciativa de Andrés Cepeda, Juan Gabriel Turbay, Freddy Camelo, Gustavo Gordillo, Virgilio Guevara quien tiempo después sería reemplazado por Cesar López.

Después de darse a conocer en varios colegios   de la cuidad de Bogotá consiguen grabar sus primeros demos a cargo de Luis Alfredo Olivar quien también se vuelve el manager del grupo. En el año 1990, después de ganar el concurso Notas organizado por la estación de radio Radioactiva, obtienen como premio la grabación de un disco. En el año 1993 ya lanzaban su disco llamado Una canción en el cual había canciones como “Beverly Hills”, “Mi generación” la cual sería un himno para la juventud de la época y aun de algunos en nuestros días, y “Desvanecer” hecha junto con Elsa (ex-voz líder del grupo Pasaporte). Tiempo después, Poligamia lanza un álbum compilatorio llamado Crónica bajo el sol con sus canciones éxito, hasta el momento, más una canción ya interpretada años antes por el grupo Génesis de Colombia, llamada “Como decirte”.  El video de esta canción empieza   a avanzar con tanta popularidad que logra estar dentro del Top  20 de MTV Latino, siendo uno de   los primeros grupos colombianos en llegar a este conteo. En el año 1995 lanza su segundo disco Vueltas & vueltas, con éxitos como “Confusión” y “Fue tan solo un amor”. En el disco se puede apre- ciar de manera clara el desarrollo y la madurez de los músicos de esta banda. A diferencia de muchas bandas, la mayoría de sus integrantes eran estu- diantes de música, lo cual se reflejaba en la calidad compositiva e interpretativa de las canciones.

Este disco le permite a Poligamia ser telonero en un concierto hecho por Miguel Mateos en 1995 (Betancourt, 2011).

 

En 1996, la banda saca un nuevo trabajo musical llamado Promotal 500, en el cual predomina la sonoridad de las guitarras eléctricas ya que el pia- nista, Juan Gabriel Turbay, sale del grupo porque le ofrecen un contrato como solista. Dentro del disco estaba la canción “No hablemos mierda” la cual no logra aceptación en los medios de comunicación por el contenido vulgar de la letra y además de esto, el disco no tuvo tampoco mucha aceptación por parte de los fans. El grupo se presenta en la pri- mera edición de Rock al Parque logrando mucha acogida del público. Para 1998 la banda lanza

su último disco titulado Buenas gracias muchas noches, grabado en el Teatro La Castellana, en la cuidad de Bogotá. De esta grabación se destaca la canción “Hasta que venga la mañana”. Después de esto cada músico de la banda empieza a tomar un rumbo diferente y es así como Poligamia llega a su fin (Betancourt, 2011).

Ekhymosis: Ama la tierra en que naciste

En el año 1988 nace una banda en la ciudad de Medellín que cuatro años después tendría una notoriedad grande por su canción “Solo” del disco Niño Gigante, Ekhymosis, banda formada por Juan Esteban Aristizábal, mejor conocido como “Juanes”  y Andrés Lopera. Ekhymosis, empieza a moverse  por medio del círculo de bares y discotecas en Medellín. Alrededor del año 1989 lanzan su primer disco llamado Desde arriba es diferente y después, en 1991 lanzan un EP llamado De rodillas, que vendieron entre sus parientes y los amigos de la banda para obtener recursos. Para el año 1993    la banda lanza uno de sus discos más conocidos llamado Niño gigante con el que la banda estaría en lugar muy alto en ese momento de su carrera.

 

La canción más representativa de este álbum es “Solo”, compuesta por Juanes luego de enterarse de que su padre había muerto a manos de un sicario. Gracias a esta canción, la producción Niño gigante logró vender siete millones de copias.

Para el año 1994 la banda lanza su segundo disco llamado Cuidad Pacífico, el cual tiene una sonori- dad mucho más latina implementando percusiones menores a las canciones. Esta sonoridad rompió mucho con lo que la banda venía haciendo años anteriores puesto que su sonido hasta el momento era mucho más metal con influencia de Metallica, Iron Maiden y Scorpions entre otros. Así que este nuevo álbum marcaba una nueva y única sonoridad para la banda dentro de toda la movida del rock en español en esos años. Canciones como “Ciudad Pacífico”, “Sin rencores”, “Lo que dice el corazón” se ubicaban muy bien en las emisoras juveniles de la época.



Para julio de 1995, Ekhymosis lanza su tercer disco en estudio llamado Amor bilingüe. En este disco tratan de conservar una sonoridad muy parecida al de Cuidad Pacífico para llevar una misma línea de rock. Aunque según Juanes, este sea el disco que menos le guste, casualmente fue uno de los que más les trajo éxitos y reconocimiento, aunque el grupo todavía no lograba tener reconocimiento en el exterior. A finales de ese año el grupo es invitado para ser telonero en el concierto del cantante americano Bon Jovi, pero por causa del asesinato del político y profesor Álvaro Gómez Hurtado, rechazan la invitación. Después de estos inciden- tes, Ekhymosis hace una grabación del Himno Nacional de Colombia en versión rock para la emisora Radioactiva. Esta versión les causó mucha incomodidad a las personas de pensamiento conservador a lo que reaccionaron diciendo que era un irrespeto al Himno, aunque la reacción de los jóvenes de la época fue de total apoyo parala banda. Para el año 1995, bajo un sello discográfico mexicano, esta banda lanza su cuarto disco llamado Ekhymosis en el cual hay canciones inéditas y nuevas versiones de canciones anteriores como “Solo”, “De madrugada” y “Sin rencores”; Así como las canciones más destacadas “Azul” y “La tierra”, siendo esta última la que los llevaría a uno de los topes más altos en la carrera de la banda y les abriría las puertas en el exterior para girar por Iberoamérica y Estados Unidos. A pesar del gran éxito, la banda se desintegra en 1999 (Betancourt, 2011).

 

Aterciopelados: el rock rebelde en la voz de una mujer

Esta banda nace entre 1988 y 1990, al principio llamada Delia y los Aminoácidos, para después llamarse Aterciopelados. Integrada por Andrea Echeverry y Héctor Buitrago, quienes se forman como una banda de rock en español que tam- bién incursiona en la música de protesta. Andrea Echeverry, estudiaba Bellas Artes en la Universidad de los Andes cuando empieza a formar junto con su pareja Héctor Buitrago, este proyecto de rock.

Buitrago ya tenía varias influencias del punk, puesto que hizo parte de la primera alineación del grupo   La Pestilencia. Durante estos primeros años, la banda tocaba en un bar, montado por Buitrago y Echeverry; algún tiempo después la relación sen- timental de la pareja se ve afectada y se quiebra,  por lo tanto, también el bar se acaba y la banda también. Durante este periodo de receso, Andrea Echeverry se dedica a  la  enseñanza  y  a  hacer coros en Distrito Especial; Buitrago se dedica a tra- bajar en la radio. Después en el año 1993, la banda se reagrupa con Andrés Giraldo en la batería y Charlie Márquez en la guitarra sacando su primer   hit llamado “Mujer Gala”. Esta canción les da un reconocimiento ante el público rockero y les per- mite conseguir patrocinio para grabar su primer LP, Con el corazón en la mano. Este álbum se encarga de mezclar sonidos punk con salsa, bossa-nova y sonoridades latinas; se destacan otros éxitos como “Sortilego” y “La cuchilla”. Este álbum los ubica  como artistas revelación en aquel año, vendiendo alrededor de 50.000 copias.

 

En 1995 se produce un cambio, sale el primer bate- rista quien era Andrés Giraldo y es reemplazado por Alejandro Duque, considerado como uno de los mejores bateristas por aquellos tiempos. Al llegar Duque, Aterciopelados lanza en abril de 1995 su segundo disco, El Dorado, el cual llegó a ser considerado como uno de los álbumes más interesantes en cuanto a todo el trabajo fusión con ritmos latinoamericanos y colombianos. Canciones como "Florecita rockera", "Candela", "El Dorado", "Colombia conexión", "La estaca" y su primer gran éxito internacional "Bolero falaz" que los lleva a posicionarse en MTV Latinoamérica. Para la pro- moción de este álbum, la banda  fue  telonera  de Los Caifanes. El disco tuvo una gran acogida por el público y además de esto tuvo la oportunidad de tocar en la primera edición de Rock al Parque junto  a 1280 Almas, La Derecha, Compañía Ilimitada, Poligamia, Darkness y La Catedral. Se dice que las copias vendidas de este disco fue de 120.000, y en la actualidad se dice que en Colombia se han vendido 400.000 y en el exterior 600.000. Esto hizo que también participaran como teloneros de Soda Stereo en un concierto en el estadio de La Plataal que asistieron 120.000 personas y así la banda empezó a girar por Estados Unidos (Los Ángeles, Chicago, New York) y San Juan de Puerto Rico, como teloneros de Soda Stereo.

 


En noviembre de 1996, la banda lanza su tercer disco llamado La pipa de la paz en Londres y a cargo de Phil Manzanera, como productor y cola- borador. En este disco hay canciones que fueron éxitos rotundos para los Aterciopelados como "Cosita seria", "Baracunatana", "No necesito" y "La culpable", dejando ver de una manera clara la posición desde el feminismo de Andrea Echeverry. Con este disco, Aterciopelados es nominado a los Grammy y tiene puertas abiertas como telonero de Héroes del Silencio en Estados Unidos y España, y también al lado de Café Tacuba en Brasil, además de las participaciones que tuvo Andrea Echeverry como solista en el unplugged de Soda Stereo, que hasta el momento ha sido considerado como uno de los mejores de la historia, así como su tributo a Queen “Play the game (Juégale, apuéstale)”, obte- niendo grandes elogios por parte de los seguido- res de Andrea Echeverry y los Aterciopelados.

 

En el año 1998 lanzan su cuarto álbum llamado Caribe atómico, disco que marcaría una  etapa un poco más electrónica de la banda y además entra un nuevo baterista, Mauricio Montenegro, aportando grandes cosas al sonido de la banda.

Este álbum alcanza la nominación al Grammy como mejor álbum latino y logra vender 400.000 copias en Colombia y 600.000 en el exterior, dándoles así varios premios y nominaciones a la banda. Además de lo anterior también este disco les permitió girar al lado de Julieta Venegas y los Fabulosos

Cadillacs, y como si no fuera poco, por esta época la voz de Andrea Echeverry se consideró como una de las mejores voces de Latinoamérica al lado de Mercedes Sosa y Celia Cruz.

 

A manera de cierre

Contar la historia del rock en Colombia es un trabajo arduo y que bien pudiera llegar a ser muy extenso. Hablar del contexto cultural, social y polí- tico en el cual se desarrolló este género; los segui- dores, los músicos, los empresarios, los defensores y enemigos, las bandas musicales; la aceptación y la controversia que generó en muchas partes del país; los eventos, las tarimas, los conciertos; es algo que bien podría no exponerse en un solo trabajo o artículo, sino que es digno de ser expuesto en una investigación amplia y vasta que pueda recoger todos los elementos importantes de la historia de este género musical en nuestro país.

 

El rock todavía está activo en la sociedad colom- biana y aunque en ocasiones a nivel académico  sea tenido en poco al no darle la importancia que se merece, es interesante ver el impacto musical   y cultural que ha tenido desde su llegada al país y hasta nuestros días. Por eso, se quiso hablar acerca de la historia del rock en Bogotá desde los años 60 hasta los 90, resaltando además su historia y llegada a México, Argentina, España y Brasil. Se habla también acerca del desarrollo del rock en la capital, referenciando las bandas exponentes de la época como Los Speakers, Los Flippers, Génesis de Colombia y además se resalta, en parte (debido a la falta de información) las biografías de Fernando Latorre, Guillermo Acevedo, Roberto Fiorilli, y Francisco Reyes y sus aportes musicales y baterísticos a la escena rock de aquellos años. Por último, se hablan de algunos eventos que tuvieron lugar en la década de los años 70 los cuales fueron determinantes para el resurgimiento del rock en los años 80 y su desarrollo hasta la década de los 90.

 

El avance de un género extranjero como el rock en un país como Colombia, arraigado en unas bases conservadoras éticas y musicales muy fuertes, contrastado con un presente que está lleno de música comercial como el reggaetón, el trap, el vallenato, entre otros; géneros musicales que en este momento específico de la historia están pro- gramados para vender y hacer bailar al público sin dejarles un contenido de reflexión o por lo menos algo que construya o confronte sus vidas para un cambio positivo; ha sido lento y poco apoyado por el público y en algunos casos por la academia musical misma. Aunque el rock colombiano sigue avanzando y no se detiene, sería bueno prestarle más atención y estudiar su desarrollo en nuestro país, mirándolo a través de distintos frentes como su historia, su impacto cultural, social, político, y un extenso trabajo de investigación desde la parte musical que contiene demasiados elementos inte- resantes que merecen ser estudiados y que le brin- darían muchos aportes a la comunidad académica.


 

Mi deseo es que este artículo sea una introducción y motivación para que muchos sigamos estudiando el trabajo de nuestros colegas rockeros y que sigamos trabajando por este género en nuestro país. ¡Larga vida al rock en Colombia!

 

Referencias

 

Alcaldía mayor de Bogotá, Orquesta filarmónica de Bogotá, Observatorio de culturas de la secretaria de cultura, recreación y deporte. (2009). Rock al parque, quince años guapeando (Observatorio de culturas de la secretaria de cultura, recreación y deporte 2009). Bogotá: Panamericana Formas e Impresos, Orquesta Filarmónica de Bogotá


Observatorio de Culturas de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

 

Bellón, M. (2009). EL ABC del rock, todo lo que hay que saber. Bogotá: Distribuidora y Editora Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A.

 

Betancourt, F. (2011). Historia de la música postmoderna en Colombia (Propuesta de documental). Bogotá. Colombia: Pontificia Universidad Javeriana.

 

Jet-Set. (2016). Francisco Reyes es el superintendente roc- kero. (Consultado en abril del 2017). Disponible en: http:// www.jetset.com.co/edicion-impresa/temas-revista-jetset/ articulo/jet-set-hablo-con-francisco-reyes-el-superintenden- te-de-sociedades-y-su-historia-con-la-musica-rock/145771

 

Ortegón Munevar, C. A. (2019). La historia del rock en Colombia desde los años 60 hasta la actualidad

(parte 1). Estudios Artísticos, 5(6), 102-118. https://doi. org/10.14483/25009311.14106

 

Patiño, A. (2015). El rock en Medellín. Identidad juvenil y enfrentamiento a la tradición, 1958- 1971. Medellín, Colombia: Universidad de Antioquia.

 

Pérez, U. (2007). Bogotá, epicentro del rock colombiano entre 1957 y 1975. Bogotá, Colombia: Secretaria Distrital de Cultura, Recreación y Deporte-Observatorio de Culturas.