Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”

Conflict and memory in the album book Camino a casa

Autores/as

  • Alexánder Castillo Morales
  • Adriana Suárez Reina

Referencias

ASFADDES (Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos) (2003) Colombia: Veinte años de Historia y lucha. Bogotá: Tercera Prensa.

Becker, D. & Weyermann, B. (2006). Género, transformación de conflictos y enfoque psicosocial. COSUDE.

Buitrago, J. & Yockteng, R. (2008). Camino a casa. México: Fondo de Cultura Económica.

Cirlot, J. (2006). Diccionario de símbolos. Barcelona: Editorial Siruela.

Otero, D. (2007) Las cifras del conflicto colombiano. Bogotá: Ediciones Punto de Encuentro.

Ramírez, L. (2007) Comunicación y discurso: la perspectiva polifónica en los discursos literario, cotidiano y científico. Bogotá: Cooperativa editorial Magisterio.

Cómo citar

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Castillo Morales, A., y Suárez Reina, A. (2015). Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”. Enunciación, 20(2), 222–235. https://doi.org/10.14483/udistrital.jour.enunc.2015.2.a04

ACM

[1]
Castillo Morales, A. y Suárez Reina, A. 2015. Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”. Enunciación. 20, 2 (jul. 2015), 222–235. DOI:https://doi.org/10.14483/udistrital.jour.enunc.2015.2.a04.

ACS

(1)
Castillo Morales, A.; Suárez Reina, A. Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”. Enunciación 2015, 20, 222-235.

ABNT

CASTILLO MORALES, A.; SUÁREZ REINA, A. Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”. Enunciación, [S. l.], v. 20, n. 2, p. 222–235, 2015. DOI: 10.14483/udistrital.jour.enunc.2015.2.a04. Disponível em: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/enunc/article/view/9729. Acesso em: 4 feb. 2023.

Chicago

Castillo Morales, Alexánder, y Adriana Suárez Reina. 2015. «Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”». Enunciación 20 (2):222-35. https://doi.org/10.14483/udistrital.jour.enunc.2015.2.a04.

Harvard

Castillo Morales, A. y Suárez Reina, A. (2015) «Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”», Enunciación, 20(2), pp. 222–235. doi: 10.14483/udistrital.jour.enunc.2015.2.a04.

IEEE

[1]
A. Castillo Morales y A. Suárez Reina, «Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”», Enunciación, vol. 20, n.º 2, pp. 222–235, jul. 2015.

MLA

Castillo Morales, A., y A. Suárez Reina. «Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”». Enunciación, vol. 20, n.º 2, julio de 2015, pp. 222-35, doi:10.14483/udistrital.jour.enunc.2015.2.a04.

Turabian

Castillo Morales, Alexánder, y Adriana Suárez Reina. «Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”». Enunciación 20, no. 2 (julio 1, 2015): 222–235. Accedido febrero 4, 2023. https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/enunc/article/view/9729.

Vancouver

1.
Castillo Morales A, Suárez Reina A. Conflicto y memoria en el libro álbum “Camino a casa”. Enunciación [Internet]. 1 de julio de 2015 [citado 4 de febrero de 2023];20(2):222-35. Disponible en: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/enunc/article/view/9729

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Conflicto y memoria en el libro álbum Camino a casa1

Conflict and memory in the album book Camino a casa

Alexander Castillo Morales2, Adriana Yamile Suárez Reina3

Cómo citar este artículo: Castillo, A. y Suárez, A. (2015). Conflicto y memoria en el libro álbum Camino a casa. Enunciación, 20(2), pp. 222-235.

Recibido: 4-octubre-2015 / Aprobado: 20-noviembre-2015


1Esta publicación es el resultado de las modificaciones a un trabajo que se presentó como ponencia bajo el título Camino a casa de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng: una lectura polifónica (Castillo y Suárez, 2012), el cual sirvió como primer avance para esta reflexión.

2 Magíster en Literatura Hispanoamericana del Instituto Caro y Cuervo. Actualmente trabaja como investigador y como docente asistente del curso “Producción e interpretación del sentido literario” de la Maestría en Literatura y Cultura del Instituto Caro y Cuervo. Docente investigador del Grupo Lenguaje, Cultura e Identidad. Correo electrónico: alexandercastillom007@gmail.com

3 Magíster en Lingüística del Instituto Caro y Cuervo. Profesora catedrática en la Maestría en Pedagogía de la Lengua Materna de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Docente investigadora del Grupo Lenguaje, Cultura e Identidad. Correo electrónico: aysuarezr@udistrital.edu.co


Resumen

Camino a casa es un libro álbum publicado en 2008 que narra, a través de la voz de una niña, la experiencia de una familia colombiana víctima del conflicto armado. A partir de esta historia, el objetivo de este artículo es indagar sobre las formas de representación de la infancia que se construyen en este libro álbum. Para ello se hace una lectura interpretativa polifónica desde la perspectiva discursiva de Ramírez (2007) y dos de sus conceptos básicos: polifonía discursiva y voz. En consecuencia, esta reflexión da cuenta de dos ejes: la indiferencia y el desplazamiento, en los cuales las formas de representación de la infancia aportan a la construcción de memoria histórica.

Palabras clave: representación de la infancia, conflicto armado, memoria histórica, lectura polifónica y libro álbum.

Abstract

The aim of this article is analyzing the representation forms about childhood in the picture book Camino a casa (2008). Through the child voice, this picture book narrates the experience of family which was a victim of the Colombian violent conflict. This study is based on Ramírez theoretical frame from two main concepts: discursive polyphone and the voice. In this way, the interpretation in this paper works with two core ideas: the indifference and the ouster as a form of historical remembrance construction.

Keywords: Childhood representation, violent conflict, historical remembrance, polyphonic reading, picture book.


La historia nunca ha sido universal; ha sido como mucho, una historia de los vencedores y siempre ha estado ausente una parte de la verdad, la de los vencidos, la de los que desaparecieron y no dejaron rastro.

Walter Benjamin

Preliminares

El libro álbum Camino a casa, de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng, ganador del XI Concurso de Álbum Ilustrado A la Orilla del Viento 2007 del Fondo de Cultura Económica, desarrolla una perspectiva infantil que permite reconocer los efectos del conflicto armado en Colombia. Para evidenciar esta afirmación, es necesario indicar que los conceptos que sirven de base para su lectura provienen de la propuesta de interpretación discursiva de Luis Al- fonso Ramírez (2007). Así pues, el interés de este artículo no es realizar una lectura semiótica del libro álbum, sino identificar las voces presentes en él, las cuales lo configuran como una totalidad de sentido. A continuación se presentarán las líneas generales de los conceptos que propone Ramírez y que se constituyen en el eje teórico de este ejercicio: polifonía discursiva y voz como unidad de la polifonía.

Polifonía discursiva

En la producción del discurso literario se instaura la polifonía discursiva como el conjunto de voces que provienen de tres esferas de conocimiento o mundos: el individual o subjetivo, el social o intersubjetivo, y el cultural u objetivo4. En ese sentido, se asume al creador del discurso literario como aquel que interconecta y establece una sintaxis de saberes5 de cada uno de los mundos antes mencionados. Para ello toma como base intereses de diferente orden (cognitivos, afectivos, pragmáticos e ideológicos) en el marco de una interacción. Así, la escritura literaria se constituye en la construcción de un mundo posible como metáfora interpretativa de mundos reales, a través de los diversos mecanismos en el proceso de enunciación.

El discurso literario, entonces, está condicionado por una interacción cuyo interlocutor es menos definido que en la producción de otros discursos –como el cotidiano–; sin embargo, este tipo de discurso se produce para comunicar y decir algo a alguien, para compartir una visión de mundo a través de un ordenamiento que pretende ser literario y posicionarse, como tal, en dicho ámbito. Esto hace que la originalidad se perciba en el ordenamiento de esa sintaxis, es decir, en lo que se comprende como polifonía discursiva.

Voz como unidad de la polifonía

La voz se entiende como la dirección que el autor le da a los saberes que provienen de cada mundo (subjetivo, intersubjetivo y objetivo). El escritor materializa esos saberes a través de su decir artístico. Incluso, las formas empleadas para materializar los saberes se constituyen en voces. Ahora bien, desde la concepción de Ramírez (2007), el concepto de voz incluye:

[…] no solamente esos contenidos de los enunciados efectivamente producidos o considerados como parte de una interacción, sino que se amplía a los saberes que no son parte del tema de lo que se está mencionando. Incluimos como voces, también, los presupuestos y los ámbitos, marcos y dominios en los cuales se realiza la comunicación, como las ideologías, cosmovisiones culturales, no explícitas en un determinado enunciado o discurso. (p. 108)

Así, la configuración de ciertos tipos de lectores son presupuestados mediante la organización y distribución de los contenidos. En tal sentido, como primera medida se debe tener presente que Camino a casa se ha producido como obra literaria en el seno de la literatura infantil bajo la forma de libro álbum6 y, desde esta base, se da la construcción de los procesos de sentido en la obra. Entonces se entiende que Buitrago y Yockteng (2008) conciben al libro álbum con una fuerte carga política y social, a la vez que estética, que busca impactar en la configuración de memoria en torno a la realidad de la violencia que ha afectado a la familia y, en particular, a los niños.

De acuerdo con lo expuesto, el propósito de esta reflexión se centra en la identificación y análisis de las voces que representan la infancia en el contexto de una familia afectada por la violencia, tal como aparece en el libro álbum Camino a casa. De tal modo, se puede comprender que esta representación artística centra la polifonía discursiva en dos ejes: la indiferencia y el desplazamiento.

Para este documento se entenderán esas voces como pretextos, es decir, expresiones indiciales que aparecen como significantes del texto y que servirían para establecer puentes con la historia referida (en este caso dos hechos en particular: el 9 de abril y los desaparecidos del Palacio de Justicia). El pretexto entonces está

[…] integrado por los presupuestos con los cuales el texto va tomando forma con respecto a la hipótesis de condición del supuesto interlocutor. Son los saberes nacidos en las circunstancias de la producción del texto que apenas quedan marcadas, pero no son el núcleo del contenido desarrollado en el texto. (Ramírez, 2015, p. 6)

De igual manera, se tienen otros tipos de voces que están implicadas o son reconstruidas por el lector que, para los efectos de este documento, denominaremos subtextos, los cuales se entienden como

[…] el sentido constituido en la voz propia del autor. Volcamiento de la subjetividad y originalidad del dominio de un sujeto actor particular que se interpone a las demás voces en el texto en constitución. Originalidad porque no es repetición en cuanto a la intertextualidad aunque se encuentren interpuestas en el mismo texto. (Ramírez, 2015, p. 7)

Estas últimas son: la indiferencia y el desplazamiento.

La indiferencia

Ante los diversos hechos violentos que han caracterizado la historia de Colombia, es común encontrar en sus habitantes, estados de ánimo como la indiferencia. Pareciera que con esta postura se estuviera en un punto medio en el que se adormecen los sentimientos y, por tanto, no se tuviera la capacidad de diferenciar o identificar los afectos y los desafectos. Asimismo, la indiferencia va más allá de un estado emocional, es una actitud política y de responsabilidad social.

Para poner en escena este estado (afectivo, político y social), Buitrago y Yockteng (2008) parten del relato fantástico del encuentro entre una niña y un león, en el cual se concentran tres elementos inter- dependientes en la niña: la necesidad de fantasía, la necesidad de compañía y protección y la necesidad de memoria; los tres juntos se constituyen en oposición a la indiferencia generalizada de la sociedad colombiana. En ese sentido, el mecanismo fantástico suscita extrañamiento, admiración y temor frente a la presencia de la niña que, hasta el momento del encuentro con el león, fue invisible y que en la narración va desmadejando su recorrido rutinario por cada una de sus acciones que, de no ser por este hecho, permanecería aún en su anónima vida cotidiana.

En primer lugar, en cuanto a la necesidad de fantasía, la niña, a partir de la idea de amigo imaginario, configura la presencia del león el cual le permite jugar y sentirse reconocida. Esa presencia –en cierta medida– hace que se mire a la niña porque este la acompaña, y así ella se convierte en un individuo menos invisible, menos anónimo: frente a la conmoción, los niños sonríen y parecen divertirse; mientras que los adultos caen y se escandalizan. Incluso, hay carros que chocan (Figuras 1 y 2). Por ello, la fantasía ilumina tanto el ánimo de la niña, como el escenario mismo de su recorrido, el cual toma color en oposición con el centro de la ciudad que aparece gris, anónimo. Desde lo fantaseado por la niña se establece la oposición frente al mundo adulto, los niños se unen al juego; mientras que los adultos se espantan; y por tanto, en uno y otro caso se rompe la indiferencia. Aunque esta solo consista en visibilizar al otro como lo exótico, de forma fugaz.

En segundo lugar, se observa cómo se entrecruzan la fantasía y la necesidad de protección. En este punto, cabe la pregunta: ¿Por qué un león? Aquí es necesario recordar que el león es “el símbolo del ‘señor natural’ o posesor de la fuerza y del principio masculino” (Cirlot, 2006, p. 279); en esa medida la presencia del león evoca al padre como un ser protector que presta su compañía a la niña en su recorrido de vuelta a casa, como interlocutor, defensor y custodio. Dicha información se apoya en la actualización que hace el lector a medida que transita por las páginas del texto, la cual se da desde la portada (una niña que es abrazada por un ser corpulento y peludo, cuya cara se encuentra oculta. El gesto te- matizado se presenta en términos de afecto), las páginas interiores (en las cuales aparecen huellas de un animal junto con huellas pequeñas de un ser humano, tematizan la idea de compañía), los diferentes episodios, hasta el final del cuento con la fotografía del padre quien posee una abundante y rubia cabellera de manera análoga al león (Figura 3).

La niña se presenta aquí con apego a la figura paterna en busca de protección. Esta triple noción de padre como protector, compañía y ser afectuoso, configura un reclamo que se manifiesta como anhelo por el progenitor, del cual en la época actual, se espera algo más que autoridad o el rol tradicional de proveedor, sino también la de un dador y constructor de lazos afectivos. En consecuencia, la compañía y protección hacen posible que la niña pueda experimentar el camino de regreso a casa como algo divertido, en medio de sus circunstancias difíciles. Es la compañía del león la que da un nuevo sentido al trasegar de la niña por su experiencia personal de desamparo y responsabilidad.

El recorrido de la narración se caracteriza por ser lineal y sumativo; aspectos de la estructura narrativa que permiten al lector comprender con cierta facilidad la información que se le va presentando. Por tanto, el viaje se sitúa desde el punto de encuentro con el león a quien le lleva una flor y con quien se dirige a su lugar de vida en un barrio periférico. En este trayecto se aprecia a alguien que escarba en la basura, un vendedor callejero, una anciana que necesita ayuda y muchas casas agrietadas que acentúan la marginalidad y el abandono (Figura 4). Es un viaje de conocimiento humano y, sobre todo, social e histórico, porque es el recorrido hacia la realidad difícil de muchas personas que en silencio y anonimato padecen el sufrimiento causado por la guerra, la inequidad y la injusticia social.

Por donde león y niña van pasando, la escenografía toma color; ella todo el tiempo sonríe frente a la severidad de un mundo adulto. El recorrido es no sólo la entrada al mundo marginal geográfico en el que vive la niña, sino la comprensión de la realidad adulta en la que se desenvuelve. Allí desempeña un rol cargado de responsabilidades –que posiblemente nadie visualiza–, las cuales se pueden conocer a través de este recorrido. Entonces, aunque la niña parece sentirse sola, abandonada a su dura realidad, la compañía que le ofrece el león, como sujeto que la puede proteger y cobijar, parece constituirse en un llamado a los adultos para que salgan de su indiferencia y reconozcan su papel frente a la infancia.

En tercer lugar, lo que hemos llamado necesidad de memoria es la conexión más profunda en la narración que evoca dos eventos importantes: el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948 (hay un pedestal para una escultura que lleva una placa que dice "1948"), y por otra parte, los desaparecidos de 1985 (en la penúltima página se presenta la imagen de una pila de periódicos viejos en la cual se destaca un titular: “Familias de desaparecidos en 1985”) (Figura 5). Lo histórico en el libro álbum deviene de estos dos eventos que postulan un marco amplio de violencia, desde la bipartidista hasta la de guerrillas. Este marco de violencia se particulariza en la realidad familiar de la niña, la cual hace referencia a las desapariciones forzadas de doce ciudadanos en el Palacio de Justicia en la década de 1980.

En el imaginario popular, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán es el ataque profundo a la esperanza de las clases menos favorecidas, las cuales fijaron su fe en un caudillo que se comprometió a resolver su situación de inequidad. Este líder fue asesinado sin que se determinaran sus autores intelectuales, por lo cual este magnicidio no solo quedó en la impunidad sino que agudizó la polarización bipartidista del país. Después de la dictadura del general Rojas Pinilla se instauró el Frente Nacional con el fin de atenuar la polarización entre uno y otro bando; sin embargo, no se resolvieron los conflictos sociales de base, no se desarrollaron políticas de fondo, solo se hicieron acuerdos entre las élites de los bandos para repartirse el poder por espacios iguales. De ese modo, existió un clima favorable para las nacientes guerrillas7, las cuales se alimentaron de la Guerra Fría y la Revolución cubana en donde predominaba el sueño de la izquierda de tomarse el poder por vía de las armas; entre las que se sitúa la del M-19.

Ahora, en cuanto a la referencia de los desaparecidos del Palacio de Justicia es necesario indicar que hay dos momentos en dichas acciones: una toma por un grupo subversivo y una retoma por las autoridades estatales. La toma fue realizada por el M-19, en noviembre 6 de 1985 y la posterior retoma se hizo a sangre y fuego por parte de las autoridades, el 7 de noviembre del mismo año. Vale recordar que en oscuras circunstancias doce civiles fueron desaparecidos luego de haber sido sacados con vida del Palacio de Justicia por parte del ejército. Sobre ese particular las investigaciones no han llegado a una conclusión definitiva, aunque hay un general y un coronel condenados8 pese a la oposición de algunos sectores del mismo Estado. Por ello, la figura de los desaparecidos es la voz que se configura en los periódicos y que al mantenerse en la habitación de esta familia clama justicia por sus seres queridos.

En resumen, las injusticias judicial y política van de la mano de la injusticia social cuyos problemas no se han resuelto y quedan expresados como hechos manifiestos de la indiferencia estatal colombiana. Sumado a esta última aparece la indiferencia de la sociedad sobre la que el libro álbum llama la atención, que se configura como aquella que se sufre en la cotidianidad en la cual las personas se olvidan de sus semejantes y solo atienden su realidad particular. Una extraña combinación de resignación, permisividad, desazón y abulia.

El desplazamiento

Lo que permite reconocer las relaciones dentro de una familia es el rol que desempeña cada uno de sus integrantes; esto es tanto las expectativas, posición y conducta de sus miembros como sus actividades realizadas. El rol entonces se caracteriza por ser una actividad normativa, puesto que el sujeto y quienes lo rodean reconocen unos patrones de conducta específicos. Pero, ¿qué sucede cuando uno de estos roles está ausente? Y, más aun, ¿qué pasa cuando la razón de esa ausencia se debe a la violencia?

Los conflictos violentos modifican la estructura de los roles sociales en la familia, lo que conlleva que los integrantes de dichos núcleos asuman nuevos roles y pierdan los antiguos; estos últimos, valga la aclaración, representan la “convención tradicional de la organización social de la familia”9. Justamente, en Camino a casa se hace uso del estereotipo de la familia patriarcal para intensificar el efecto de la ausencia de uno de sus miembros. Con la desaparición del padre se evidencia esa modificación y desplazamiento de roles, ya que los demás integrantes deben suplir su papel –entendido como educar a sus hijos, jugar con ellos, ser fuente de ingresos, entre otros–. Esto genera un conflicto para la madre y la niña, quienes deben desempeñarse en otros campos de acción y asumir otras cargas.

La madre por ejemplo, se enfrenta al hecho de reemplazar el rol del padre y asume tareas consideradas tradicionalmente como masculinas. Ahora es ella quien debe aportar el sustento diario; debe ser madre y trabajadora, es decir, se convierte en una madre cabeza de hogar. Este desplazamiento de los roles no solo impacta a la madre sino que hace que la niña modifique también su propio rol, pues debe asumir ahora el faltante en esa cadena: debe ser ella hija, hermana y madre a la vez. Además de cumplir con su papel como estudiante y hermana, recoge a su hermanito en la guardería, hace las compras, prepara la comida (Figura 6). Este desplazamiento de roles permite comprender la representación de la infancia desde la perspectiva de género. Es la mujer quien debe asumir estas funciones asociadas al cuidado del hogar; sin embargo, no por ello se desconoce que haya hombres quienes también se hayan visto obligados a cumplir con estos papeles.

Adicionalmente, en la narración se logra reconocer otro elemento sustancial que actúa como evidencia de ese desplazamiento al que alude la obra, este es el estatus. Dicho aspecto es entendido como propio de las relaciones de familia que refleja el valor inherente al papel que cumple un individuo en una comunidad; puede interpretarse como una expectativa recíproca de conducta entre dos o más personas y se asocia con el reconocimiento y el prestigio social en cuanto está estrictamente relacionado con las estructuras de poder.

Así, la familia, en cuanto institución, posee unas reglas de interacción social que se ven alteradas cuando es afectada por el conflicto. Las familias víctimas de la violencia en esa interacción social son excluidas en la medida en que quienes conforman este núcleo padecen la reducción de sus oportunidades: acceder a un trabajo, tener una vivienda propia, poseer mejores condiciones socioeconómicas, entre otras. En Camino a casa se visualiza el desplazamiento de ese estatus: la familia vive en una casa pobre –no hay ninguna comodidad para sus residentes, hay puertas desvencijadas, retazos en las cobijas, tres personas durmiendo en la misma cama, etc. (Figura 7)–.

La casa en la que habitan probablemente es arrendada ya que las imágenes no muestran indicios de un sentido de apropiación o pertenencia del espacio. Pese a que la madre trabaja, las dificultades económicas persisten; no gana suficiente dinero y por eso debe recurrir al fiado en la tienda como estrategia crediticia de sobrevivencia y así afrontar las angustias diarias (Figura 6).

Este desplazamiento, tanto en los roles de los integrantes de la familia como en el cambio de estatus, da cuenta entonces de las situaciones adversas a las cuales deben enfrentarse las víctimas del conflicto armado. En este caso, se infiere que era el padre quien proveía el sustento económico a la familia, pero al haber sido desaparecido se han alterado las dinámicas de este núcleo familiar. Ahora quienes perviven deben afrontar solos el sufrimiento por la pérdida de su ser querido, la falta de oportunidades económicas que ello conlleva, así como la marginación de las políticas fundamentales de la agenda nacional. En ese sentido la producción de este libro álbum resulta ser un bálsamo frente al dolor de la pérdida, el abandono, el desplazamiento y la creciente indiferencia. Incluso, más que un aliciente es una manera de presentar poéticamente la entereza frente a la adversidad; no solo de la familia que debe continuar con la vida, sino de los niños y niñas que asumen nuevos roles.

Consideraciones finales

La familia que se presenta en Camino a casa se constituye en una metáfora del impacto de la violencia en Colombia desde dos vías: los cambios en la representación de la infancia y las implicaciones para la construcción de memoria histórica. En cuanto al primer elemento, esta microsocie- dad evidencia dichos cambios a través del afrontamiento de nuevos roles y conductas a causa de la guerra. La infancia entonces no se representa como un periodo feliz en el cual se vive a plenitud el derecho a ser niño, sino que ahora se entiende como un momento para la construcción de un niño-adulto que debe responder ante las necesidades implacables de una sociedad que sigue su curso de manera indiferente ante la desaparición de un ser querido.

En cuanto al segundo elemento, es clave destacar que uno de los factores que posibilita la construcción de memoria histórica es la poetización de la desaparición forzada. Cabe aquí resaltar que la narración aprovecha el libro álbum como género de la literatura infantil, el cual favorece el desarrollo narrativo a través de las imágenes visuales, para que los lectores lo recorran como una historia fantástica en la que la compañía del rey de la selva otorga a la niña popularidad, tranquilidad y alegría frente a la adversidad. Mientras que para otros, ese recurso fantástico devuelve la mirada sobre la realidad del abandono, soledad y sufrimiento de las víctimas de la violencia. Así, se puede afirmar que con el libro álbum se recurre a lo lúdico e imaginativo de este género, por lo que algunos niños y niñas encontrarán una historia que les entretiene y divierte, al tiempo que otros indagarán por las referencias históricas y sociales que narran la experiencia dolorosa de las víctimas.

En línea con la metáfora ya expresada, el desconocimiento del paradero del padre en este libro álbum es análogo al dolor del país, luego de una historia signada por la violencia. Si bien es cierto, los muertos son el cuerpo material de la destrucción, cuando se habla de la desaparición no hay dicha prueba tangible y es muy difícil confrontar la pérdida, lo cual hace que en las víctimas se cree una grieta, una herida que no sana, una herida constante. Tanto en lo que se narra en Camino a casa como en la realidad del país estas heridas o grietas son el resultado de la aplicación de fuerzas por parte de grupos armados y el Estado que causan la separación de dos elementos: el padre con su familia, la realidad colombiana con sus víctimas y su pasado. Esto evidencia el daño, la fractura, el descuido, enfermedad, abandono.

La violencia ha hecho de Colombia una sociedad enferma cuyos síntomas se dan en la historia de la desaparición, por cuanto este país no ha podido hacer su duelo, no tiene un cuerpo que enterrar, razón por la cual nuestro pasado violento sigue ahí imprevisible y doloroso, pero con una marca visible: una herida, una grieta.

Al tener el cuerpo se descansa, pero en este caso está la incertidumbre. No se ha visto su cuerpo. Las víctimas deben decidir cuándo abandonan la esperanza de un retorno. Si optan por la idea de que la persona desaparecida está muerta, tendrán el sentimiento de haberla traicionado o haberla matado ellos mismos. Y si por lealtad se comportan como si estuviera viva se niega la pérdida. Este dilema es la paradoja que desestabiliza a los familiares […]. La inestabilidad y la incertidumbre se convierten en realidades permanentes que caracterizan la existencia cotidiana “normal” de la familia. (Becker y Weyermann, 2008, p. 93-94)

Entonces, al mirar el título Camino a casa y el desarrollo de la historia se alude a la noción del retorno como un símbolo de esperanza; el suceso que está por venir (el regreso del padre cuando su rol es requerido), del cual depende el conjunto de acciones de los protagonistas de esta historia, y que no solo son propios de los personajes del libro álbum, sino de las voces de una sociedad agobiada que por allí transitan. No es un fenómeno cíclico, aunque así pareciera o quieran creer dichos personajes. La realidad de los hechos es que no se va a poder retornar al calor del hogar y de padre, sino que la fantasía permite la sanación psicológica que posibilita mantenerse sonriente, en actitud de resiliencia.

En resumen, la forma enunciativa de este libro álbum conecta dos puntos de la realidad externa referida (los hechos históricos señalados como voces indiciales) a través de una mirada ficcional. Dicha realidad transcurre desde los sucesos del 9 de abril hasta los desaparecidos del Palacio de Justicia mediante la construcción de voces indiciales o explícitas, entre cuyos puntos el lector aporta las voces de su interpretación, que hemos denominado subtexto. A partir de esta comprensión de la escritura y la forma como se enuncia el mundo ficcional, se asume la continuidad entre la violencia misma de los años 1940 con la de los años 1980. En ese sentido, la estructura del libro álbum facilita la linealidad de la narración a través de pequeños episodios que dejan ver las grandes luchas cotidianas de una familia por sobrevivir en medio de la adversidad. Entre ellos: la lucha de una niña para abrirse paso y recorrer un barrio marginal hasta llegar a su casa, atravesando los riesgos que esto implica, más aun cuando tiene que hacerse cargo de su hermanito; la lucha por la supervivencia alimentaria cuando no tienen con qué pagar en la tienda; la lucha por cocinar para la familia; la lucha de la madre que como cabeza de hogar tiene que dejar a sus hijos solos y trabajar. Estos son, en últimas, retos que plantea la existencia, que no conduelen a nadie y claman por alguien que sirva de bastión y apoyo, de ese modo, aparece el anhelo melancólico por el padre que se fue, pero también el reclamo por el abandono en el que se encuentran quienes sufren estas pérdidas que los deja a merced de una sociedad indiferente y, en especial, de un Estado débil e ineficaz.

La linealidad pone de manifiesto que el problema no es nuevo, sino que ha hecho carrera a lo largo de nuestra historia patria, una historia cuyas acciones más que heroicas y épicas son las de la lucha por la vida cotidiana. Esos héroes y heroínas no son reconocidos por la historia y claman por estar en su memoria, e incluso más que eso, que su verdad sea reconocida y tenga una validez cierta y humana.

Por tanto, Buitrago y Yockteng (2008) presentan entonces una parte de la historia (realidad externa referida) en la cual, tal como se mencionaba en el epígrafe de Benjamin, “siempre ha estado ausente una parte de la verdad” y pretende darle voz a “los vencidos, a los que desaparecieron”, pero que en esta oportunidad, sí dejaron rastro a través de la escritura, como huellas de león, como huellas de niños, como cicatrices que aún no sanan y son las grietas de nuestra memoria nacional.


Reconocimientos

Este artículo se deriva de las discusiones de la investigación titulada La novela gráfica en Colombia desarrollado durante el año 2015 en el Instituto Caro y Cuervo y el trabajo de formación docente, durante el mismo periodo, en el contexto del seminario de Análisis del discurso de la Maestría en Pedagogía de la Lengua Materna de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.


Notas a pie de página

4 Ramírez (2007) retoma esta noción de esfera del conocimiento de Bühler y Habermas (cf. capítulo 3, pp. 90-110).

5 Cabe anotar que dicha sintaxis no necesariamente es consciente porque el autor no “se sienta a escoger y ordenar” estos saberes con una intención totalmente definida.

6 El libro álbum se entiende como la producción literaria dirigida especialmente a un público infantil, en la cual se combinan imagen y texto con sentido de codependencia entre uno y otro. Es diferente del libro ilustrado debido a que en este la imagen ilustra lo que el texto lingüístico dice y, por eso, si se quitan las imágenes, se puede entender su contenido sin ningún problema. Mientras que en el libro álbum hay un aporte conjunto entre texto e imagen para generar el respectivo contenido. Sobre este particular es básico el trabajo de Fanuel Hanán Díaz (2007), Leer y mirar el libro álbum: ¿un género en construcción? En ese mismo sentido se inscribe el artículo "Relaciones texto-imagen en el libro álbum", de Magglio Chiuminatto Orrego (2011), el cual se concentra en identificar las posibilidades pedagógicas y de alfabetización visual a través del libro álbum.

7 No obstante, el consecuente desarrollo armado y la entrada del narcotráfico han influido para que el proyecto de las guerrillas haya perdido su peso político y su norte ideológico, y haya degenerado en intereses criminales. La respuesta ante la escalada subversiva fue la creación de grupos al margen de la ley con los mismos defectos. En esta respuesta participó un sector de la sociedad entre los que destacan políticos, empresarios e incluso militares.

8 El coronel retirado Edilberto Sánchez Rubiano, excomandante del B-2 del Ejército Nacional y el mayor (r) del Ejército, Óscar William Velásquez fueron condenados a 40 años por el Juzgado 52 de Conocimiento. Además, del general Jesús Armando Arias Cabrales, también fue condenado a una pena de 35 años de prisión. Por otra parte, el coronel Plazas Vega fue exonerado de los cargos por los cuales había sido condenado a 30 años en 2010. (Semana: “La parábola del coronel Edilberto Sánchez Rubiano”, del 16 de enero de 2016: http://www.semana.com/nacion/articulo/ caso-de-coronel-encarna-justicia-transicional/456789-3)

9 Cabe anotar que en ningún momento se están validando los roles de una familia patriarcal, solo se está describiendo la relación que suscita la pérdida de un integrante de una familia nuclearmente constituida y que, a causa de la violencia, se convierte en monoparental.


Referencias

Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (ASFADDES) (2003). Colombia: veinte años de historia y lucha. Bogotá: Tercera Prensa.

Becker, D. y Weyermann, B. (2006). Género, transformación de conflictos y enfoque psicosocial. COSUDE.

Buitrago, J. y Yockteng, R. (2008). Camino a casa. México: Fondo de Cultura Económica.

Castillo, A. y Suárez, A.Y. (2012). Camino a casa de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng: una lectura polifónica. En: Memorias Jalla Colombia. X Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana. Cali: Universidad del Valle.

Cirlot, J. (2006). Diccionario de símbolos. Barcelona: Editorial Siruela.

Chiuminatto, M. (2011). Relaciones texto-imagen en el libro álbum. Revista Universum, 1(26), 59-77.

Díaz, F. (2007). Leer y mirar el libro álbum: ¿un género en construcción? Bogotá: Norma.

Otero, D. (2007). Las cifras del conflicto colombiano. Bogotá: Ediciones Punto de Encuentro.

Ramírez, L. (2007). Comunicación y discurso: la perspectiva polifónica en los discursos literario, cotidiano y científico. Bogotá: Cooperativa Editorial Magisterio.

Ramírez, L. (2015). Las alternativas para entender los textos. Sin publicar.