Vol. 13, Núm. 24 (2018)

julio-diciembre


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Hace varios años el teórico español José Luis Brea (La era postmedia: Acción comunicativa, prácticas (post)artísticas y dispositivos neomediales) se ocupó de aclarar la confusión existente entre los conceptos de multimedia y multisoporte. Esto debido a que suele llamarse multimedia a lo que simplemente es multisoporte. Se dice que una instalación es multimedia porque podría incluir fotografías, pinturas, videos, objetos, sonido, entre otros. Un lienzo es un soporte y también es un soporte el papel en el que se imprime una revista. Pero una revista es un “media” así esté hecha sobre papel, un soporte electrónico o en cualquier otro soporte. La revista es un “media” porque está concebida como un medio de distribución social de conocimientos. Y en esto consiste su importancia y su valor.

Por tal razón, las revistas no pertenecen propiamente a las instituciones que las editan, ni a los editores, ni a los comités editoriales y ni siquiera a los autores; pertenecen a las comunidades académicas y no académicas que, en sentido amplio, se apropian de las revistas como un medio efectivo para su propia constitución como comunidades de sentido.