Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois

Autores/as

  • Rosa Delia Morales Universidad Distrital Francisco José de Caldas
  • Blanca Lilia Bojacá B. Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Referencias

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Cómo citar

APA

Morales, R. D., & Bojacá B., B. L. (1999). Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois. Enunciación, 3(1), 59–71. https://doi.org/10.14483/22486798.2432

ACM

[1]
Morales, R.D. y Bojacá B., B.L. 1999. Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois. Enunciación. 3, 1 (ene. 1999), 59–71. DOI:https://doi.org/10.14483/22486798.2432.

ACS

(1)
Morales, R. D.; Bojacá B., B. L. Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois. Enunciación 1999, 3, 59-71.

ABNT

MORALES, R. D.; BOJACÁ B., B. L. Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois. Enunciación, [S. l.], v. 3, n. 1, p. 59–71, 1999. DOI: 10.14483/22486798.2432. Disponível em: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/enunc/article/view/2432. Acesso em: 24 sep. 2021.

Chicago

Morales, Rosa Delia, y Blanca Lilia Bojacá B. 1999. «Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois». Enunciación 3 (1):59-71. https://doi.org/10.14483/22486798.2432.

Harvard

Morales, R. D. y Bojacá B., B. L. (1999) «Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois», Enunciación, 3(1), pp. 59–71. doi: 10.14483/22486798.2432.

IEEE

[1]
R. D. Morales y B. L. Bojacá B., «Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois», Enunciación, vol. 3, n.º 1, pp. 59–71, ene. 1999.

MLA

Morales, R. D., y B. L. Bojacá B. «Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois». Enunciación, vol. 3, n.º 1, enero de 1999, pp. 59-71, doi:10.14483/22486798.2432.

Turabian

Morales, Rosa Delia, y Blanca Lilia Bojacá B. «Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois». Enunciación 3, no. 1 (enero 1, 1999): 59–71. Accedido septiembre 24, 2021. https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/enunc/article/view/2432.

Vancouver

1.
Morales RD, Bojacá B. BL. Esbozos de una dialógica /Fréderic Francois. Enunciación [Internet]. 1 de enero de 1999 [citado 24 de septiembre de 2021];3(1):59-71. Disponible en: https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/enunc/article/view/2432

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Enunciación, 1999-04-00 nro:3 pág:59-71

Esbozos de una diálogica

Fréderic François

Traducido del francés por:
Rosa Delia Morales Y.
Blanca Lilia bojacá B.
Docentes investigadoras
Universidad Distrital Francisco José de Caldas


Al analizar el ejemplo de un diálogo entre niños de seis años, tratamos de demostrar cómo los niños son capaces de comportamientos lingüísticos interactivos tan complejos que no permiten ser estudiados solamente mediante el análisis de las estructuras utilizadas. Al analizar el ejemplo de un diálogo entre niños de seis años, tratamos de demostrar cómo los niños son capaces de comportamientos lingüísticos interactivos tan complejos que no permiten ser estudiados solamente mediante el análisis de las estructuras utilizadas.

Este trabajo trata de precisar los conceptos que permiten analizar esta complejidad: circulación temática, circulación de categorías, microencadenamientos, género discursivo, variación de las fuentes discursivas y de las posiciones de los sujetos, funcionamiento global del intercambio. Se insiste en la heterogeneidad de los textos y en la eficacia de la verbalización, mucho más que en la competencia estructural o en las eventuales operaciones psíquicas subyacentes.

Por qué, "dialógica"? De una parte, porque nos hemos sorprendido con la capacidad precoz de los niños para realizar ciertos manejos del lenguaje más "complejos" de lo que se les atribuye generalmente, en particular cuando discuten entre sí, en lugar de responder a las preguntas de un adulto o la tarea de planificar un monólogo. De otra parte, por razones polémicas, porque los análisis lingüísticos propiamente dichos, y también los psico y socio lingüísticos no permiten dar cuenta de esa complejidad.

En resumen, ponemos en duda una lingüística de "la lengua" que estaría constituida por un pequeño número de reglas fonológicas, de creación lexical, y sobretodo de organización sintáctica y de aceptabilidad gramatical. No porque estas reglas -en particular las reglas de gramática que constituyen lo esencial de la pedagogía explícita de la lengua- parezcan una simple ilusión, sino porque la importancia que tradicionalmente se los concede, oculta el hecho de que ellas sólo describen las estructuras o los elementos recurrentes generales y no dan cuenta de la diversidad de aquello que los hombres hacen cuando hablan. También porque la diversidad implica que la misma estructura funcione diferentemente, corno un discurso nuevo, o repetido, en un contexto serio o humorístico... y porque tampoco dan cuenta de los juegos del lenguaje, que es lo que condiciona la adquisición lingüística misma.

Puesta que se trata de la lengua del niño, en lo relacionado con las estructuras utilizadas y con el desarrollo cognitivo, nos oponemos igualmente a una concepción de desarrollo regular que evoluciona por estados inmutables de operaciones concretas a operaciones formales o de lo simple a lo complejo.

Es posible encontrar un orden regular de desarrollo, al menos en lo que concierne a los objetos teóricos, depurados, aislados, y que después son proyectados como percepciones de los niños. Pero esto nos puede conducir a que pasen inadvertidos aquéllos casos en los cuales el niño hace funcionar el lenguaje de manera mucho más intensa de lo que esperamos. Sin hablar del hecho de que la complejidad de las operaciones discursivas no está forzosamente ligada a la complejidad formal así discursos yuxtapuestos pueden marcar una relación lógica tan compleja como el recurso a la subordinación o los conectores. En el mismo sentido, lejos de ser el niño un pre adulto podemos sugerir que está llevado a utilizar ante todo y con ventaja sus capacidades lingüísticas más que el adulto. En esta medida, más que una, incapacidad absoluta, su "puerilidad" proviene del hecho de que está aprisionado entre las experiencias personales y los discursos múltiples, experiencias y discursos que provocan contradicciones que él debe intentar superar. Además, porque vivimos la mayoría de las veces en un universo aséptico en el cual percibimos de manera plana la realidad y en función de los discursos transmitidos; por lo tanto, creemos saber, sin asombrarnos, qué significan la muerte o la libertad.

La polémica se orienta igualmente contra una psicología de la interacción que no tiene en cuenta el hecho específico de lo que significa el lenguaje. Es decir, que analizar las conductas lingüísticas en términos idílicos de cooperación y/o de transmisión de información, en términos dramáticos de lucha por la dominación o bajo la forma de repetición teatral de ritos de interacción, hacen olvidar que el hecho de pasar por el lenguaje modifica la naturaleza de esas relaciones de cooperación o de confrontación'. En suma, saber qué es lo que hacemos con el lenguaje que no se podría hacer con el cuerpo, con dibujos o algoritmos será lo que nos servirá de hilo conductor: codificar la misma situación como particular O genérica (en el texto estudiado: "no existen más las brujas y/o ya he visto eso en Scooby Doo", compararla con otra cosa ("no, no es magia como Drácula," o interrogar ("yo me pregunto cómo hacen para comer").

A eso se añade, (y aquí la insuficiencia de la descripción lingüística usual es patente) que se trata de diálogo y no de monólogo. Diálogo en el cual el encadenamiento de los enunciados tiene tanto sentido como la estructura y el léxico de cada uno: el segundo enunciado, por su posición misma, se convierte en comentario, apoyo, glosa, ruptura, comparación.

Trataremos de mostrar que no hay que escoger entre cooperación y relación de fuerzas. Es cierto que el diálogo supone cooperación, por ejemplo para mantener cierta unidad temática, pero al mismo tiempo supone -porque sino, no pasaría nada- capacidad para decir otra cosa diferente de la que se viene hablando. Se trata de decir la verdad (cooperación), de convencer (dominación), de ser original e interesante (seducción) y también, de jugar y de ser serio. Es necesario observar que esta perspectiva nos aparta de imágenes como la de un sujeto consciente que planifica completamente su discurso, o de una "máquina de hablar" funcionando completamente sola. La realidad heterogénea para analizar es, más bien, la mezcla de estructuras (donde los elementos del discurso de cada uno se encadenan con los elementos del discurso propio y del discurso del otro) y de rupturas que eventualmente son productoras de "vacíos discursivos", por el cambio de un tema, o de aclaraciones sobre el sentido de la palabra retomada. En fin, la dicotomía consciente-inconsciente nos parece demasiado simple para aplicarla aquí. No solamente los niños, como nosotros, hacen con palabras aquello que no podrían hacer de otra manera, sino que sin duda, más que nosotros, son orientados por el propósito del otro a decir aquello que no hubieran podido decir solos. Esta eficacia lingüística y dialógica es la que queremos analizar, en particular, en sus efectos de sorpresa que permiten que digamos otra cosa a partir de aquello que dicen los otros y que tampoco nunca hubiéramos dicho solos.

Para retomar la comparación con el adulto ciertamente hay una inferioridad lingüística del niño: conoce menos construcciones, menos léxico...Seguramente también tiene una inferioridad comunicativa en lo que Concierne a la capacidad monológica para planificar su discurso. Pero también se manifiesta -al menos a veces- una cierta superioridad dialógica en la medida en que el juego de intercambio de palabras, le importa más que la seriedad de la transmisión de la información o la violencia de la lucha por la toma de la palabra.

De lo anterior se desprende un último aspecto polémico: los análisis psicosociales que estudian la lengua como estructura y los que enfatizan sobre el desarrollo cognitivo, tienden a privilegiar aquello que sin duda es una condición de la acción (o de la clasificación de sujetos), es decir, los rasgos constantes o jerarquizables.

Por el contrario, los juegos del lenguaje se caracterizan, antes que nada, por la diversificación según los contenidos, la naturaleza de los intercambios, el número y el estatus de los participantes. Una ciencia del hombre que privilegia a priori lo constante como lo más importante, indudablemente reduce, a mi manera de ver, su objeto de estudio.

El problema que debe considerarse aquí (como sin duda en el estudio de los comportamientos humanos en general) es el de cómo articular:

- La evidencia de lo genérico: comportamientos como la determinación o la coordinación son característicos de la verbalización, al contrario de lo que ocurre, por ejemplo, cuando se dibuja.

- La constitución de una tipología que asocia los aspectos diferentes de la organización lingüística: organizaciones discursivas dominantes como el intercambio pregunta-respuesta o enunciado-enunciado corresponden a posiciones diferentes de los sujetos (más desigual en el primer caso, menos en el segundo), y al mismo tiempo a estructuras diferentes del contenido (una aserción predetermina menos la continuación del discurso que una pregunta).

- El estudio de especificidades individuales: es allí donde se puede manifestar la eficacia comunicativa, en la medida en que, por una parte, las estructuras lingüísticas son de todos los sujetos pero, por otra, es en el discurso individual donde se realiza eventualmente la "mezcla detonante".

Este va y viene entre los análisis de lo general y lo particular excluye el método pseudo-deductivo que pretendía constituir una "sintaxis general" del diálogo. Excluye también la investigación de un corpus "representativo del dialogo de los niños de 6 años" pues solamente a través de diálogos diferentes se puede buscar lo que es estable (y entre estos diálogos y entre los participantes del mismo diálogo) y lo que varía.

El título de este artículo parece implicar que lo esencial del trabajo está frente ,a nosotros, lo cual puede parecer pretencioso, en especial porque el número- de obras consagradas al diálogo es importante (2) . Digamos que aquí tratamos más de determinar en el diálogo la capacidad para reutilizar las palabras con una eficacia propia en oposición a:

- el sólo análisis cognitivo del contenido;

— el sólo punto de vista interactivo (toma de la palabra, cooperación, lucha);

- la pura descripción de estructuras.

Se trata de comprender cómo las herramientas lingüísticas son retomadas-modificadas, y aseguran la verbalización al mismo tiempo que los sujetos ocupan un lugar a la vez cooperativo, polémico y específico. Nadie habla de la misma manera que otro.

Por razones de espacio y, más aún, en función de los limites de nuestros conocimientos, no nos parece posible exponer aquí un estudio presentando la diversidad de formas dialógicas en función de los 'contenidos, de los participantes, su número, su edad, etc. (3) en especial porque no puede hablarse aquí de una causalidad simple. Queremos presentar, a partir de un ejemplo privilegiado (4) , algunos efectos dialógicos y algunos métodos de análisis. Privilegiado no significa "representativo" (esto no existe) sino más bien "moldeado", por ejemplo, por el interés del tema o la monopolización del discurso por un solo niño, en oposición, a muchos diálogos de adultos o de niños donde se puede prever qué es lo que va a pasar. Que un dialogo sea privilegiado, no se puede saber sino a posteriori, por el hecho de que el mismo tema presentado a otros niños u otro tema presentado a los mismos niños no han dado resultadosddiscursivos comparables, Se trata de presentar el inicio de un intercambio verbal entre 5 niños de primer grado, entre 6 años 4 meses y 6 años 11 meses; 3 niñas: Caroline, Christelle y Virgina y dos niños: Arnaud y Dominique, provenientes de un medio de empleados a quienes les preguntamos: "Dicen que las brujas todavía existen y viven en lo alto de las montañas, escondidas en cuevas... ¿Qué piensas de esto?" (Ver anexo).

Turnos de palabra y ocupación del espacio dialógico

Para estudiar los entretejidos de los elementos lingüísticos,los turnos de palabra y los efectos de la verbalización necesario, cualquiera sea la insuficiencia de esta aproximación, enumerar globalmente el número de turnos de habla de cada uno, así como las dimensiones promedio de los enunciados. Se utilizan 3 indices cuantitativos:

— el número de turnos de cada uno

el número promedio de lexemas (es decir, unidades en inventario abierto: sustantivos, verbos, adjetivos... por oposición a los gramaticales: pronombres o artículos).

- Una clasificación sintáctica en:

· Enunciados compuestos por una unidad o por un sintagma: Drácula y... este, eh....¿no?

· Enunciados compuestos eventualmente por un elemento que envía al discurso del otro (si,no...) y de una frase elemental (las brujas ya no existen) que no comporta ningún elemento lexical o gramatical facultativo.

· enunciados compuestos de varias frases (si existe, es mágico) que conllevan procedimientos de integración sintácticos de elementos variado (como Albator, porque Albato tiene una capa negra y entonces es como una bruja).

Evidentemente tener en cuenta estos elementos no tiene sentido en sí mismo sino en relación con un doble aspecto: la dominación discursiva la eficacia comunicativa. No tratamos tanto de dar respuestas como de hacernos preguntas: ¿Acaso el que toma mayor número de veces la palabra o habla más tiempo, impone su punto de vista? No conseguimos ser líderes en el discurso de la misma manera como cuando nos apropiamos del juguete del otro Cuál puede ser el papel estructural de una glosa o de una pregunta? Cuántas formas hay de ser "líder"? Este concepto tiene un mismo sentido, unívoco? No hay respuestas automáticas a estas preguntas pero es a partir de éstas que puede plantearse el problema.

Sin embargo, hay que notar que estos diversos índices cuantitativos no tienen más que un valor aproximativo con respecto a:

- El número de turnos dela palabra, porque un sujeto pude callarse y luego hacer un nuevo enunciado sin haber sido interrumpido;

El número de lexemas por frases, porque hay unidades en inventario semi-abierto (no más, jamás) y porque no siempre es claro determinar si una repetición tiene sentido o no es más que un esbozo. En fin, podemos dudar en la clasificación de una frase inconclusa dentro de la categoría de "frases" o de "no frases" (si, porque...) e inversamente una subordinada pronunciada por un solo sujeto dentro de las "frases" o los "enunciados complejos". Igualmente-, hay enunciados más extensos que los enunciados mínimos cuyas expansiones son obstáculo para su clasificación.

De lo anterior podemos deducir tres observaciones:

a. Contrariamente a lo que ocurre con frecuencia, hay poca diferencia entre los sujetos en lo que concierne a los turnos de la palabra y a la longitud de sus mensajes. Solamente Christelle toma nítidamente menos la palabra que los demás, pero la longitud media de su discurso y los tipos de enunciados impiden concluir que sea un sujeto dominado, que no sabría, por ejemplo, más que repetir las proposiciones de los otros.

b. Contrariamente a lo que ocurre en muchos intercambios adulto-niño, aquí el modo dominante es la continuidad e intercambio enunciado-enunciado y no pregunta-respuesta. En este sentido, se puede afirmar que se producen enunciados de dimensiones inferiores a los de una frase esencial mente cuando se responde preguntas o a órdenes. Estos datos cuantitativos serán con firmados por el análisis cualitativo donde se verá que cada niño aporta codificaciones independientes.

c. En el mismo sentido, se notará que las frases prevalecen sobre los sintagmas y los enunciados compuestos prevalecen sobre las frases simples. De ahí la pregunta: ¿cuáles son las funciones textuales de esta complejidad?

NOTA: DIÁLOGO, ORALIDAD Y COMUNICACIÓN NO VERBAL

En relación con un texto escrito que se puede, a veces, estudiar independientemente de su materialidad gráfica, el estudio del diálogo supone tener en cuenta la materialidad vocal y más generalmente, la materialidad corporal: la forma negativa de los silencios, de las actitudes de aquellos que no hablan y de aquellos que "no pueden no comunicarse"por su silencio, aprobación, hostilidad o desinterés. Se sabe que, en particular, la relación de quien discurre con e otro o con su propio discurso, no aparece forzosamente a nivel del mensaje verbal, sino en la presencia corporal y la voz, y en su relación de mimesis o de contraste con el otro, lo mismo que en la sintonía o distonía entre mensaje verbal y mensaje corporal.

Este estudio no se desarrollará aquí, primero por una razón primordial: porque no hemos podido utilizar más que una transcripción gráfica del texto. Razón por demás suficiente! Pero también porque, aún si dispusiéramos de una grabadora, no creemos poder proponer actualmente un método seguro de análisis y, en especial, de transcripción de los gestos y de la voz en su especificidad.

Esto tiene una explicación: los signos doblemente articulados (palabras y combinaciones de palabras) son discretos no solo en su forma sino en su interpretación. En este sentido, se prestan, más naturalmente, al análisis, que un lenguaje no directamente asertivo (siempre podré negar que mi mueca significaba desagrado), analógico (varia en su intensidad en función de lo que manifiesta), simbólico (no conlleva ruptura entre significado-significante. Varia igualmente con la materialidad del cuerpo de cada uno lo cual es metafórico por esencia (aprobar con la cabeza puede significar: "ya lo sé, no tiene ningún interés"), y conlleva efectos permanentes de circulación centrados sobre las diferencias ó las semejanzas que se establecen entre los sujetos.

Se tratará de justificar esta insuficiencia diciendo, de una parte, que se trata de un discurso sobre un objeto ausente donde los medios importan mucho más que la relación con el medio.. De otra parte, que los sujetos intercambian esencialmente enunciados acabados y sucesivos: una sola toma de palabra colectiva, solamente ocho enunciados incompletos y tres enunciados- respuesta, lo cual deja suponer una cierta autonomía en la estructuración del discurso por palabras. Para finalizar, hay que añadir, que hubo un esfuerzo por tener en cuenta en la lengua doblemente articulada, aquello que es específicamente dialógico; los signos de relación con el discurso del otro, (ja!, tú crees), las repeticiones explícitas de las palabras del otro o, por el contrario, la continuación implícita del discurso.

EXPRESIÓN VERBAL Y CIRCULACIÓN DISCURSIVA

Después de reconocer estos datos cuantitativos, así como la circunstancia de no tener en cuenta la manifestación de los papeles respectivos de los sujetos en la comunicación corporal y vocal, procedamos a mirar, en una primera fase, os diferentes niveles de análisis discursivo de manera separada. Se pueden distinguir:

a. El tema y su circulación

Ya sea de manera explícita (por ejemplo en las preguntas/órdenes del adulto), o bajo formas menos codificadas, los discursos se organizan alrededor de temas: la existencia de las brujas, las otras criaturas mágicas, la capa de albator, lo que hacen las brujas en sus cuevas, la reina Alicia en el país de las maravillas, el regreso al tema sobre aquello que hacen las brujas. Lo característico de la temática es que obligatoriamente no esta fuertemente codificada, es decir, que la división en temas y sub- temas no se decide de manera estricta. Pero lo que si quisiéramos poner evidencia es que, de una parte, el desplazamiento temático parcial es una de las figuras más fundamentales de la continuidad discursiva y, en este caso, de la argumentación; de otra parte, que la organización del discurso, así como los roles de los diferentes participantes, varían según los temas.

b. La organización Categorial

Se refiere a la manera como interfieren los tipos de estructuras sintácticas, la gramática y el léxico, contribuyen a poner en palabras una cierta realidad, a presentar uno o varios puntos de vista, correlativos con lo no dicho. Volveremos más adelante sobre la diversidad y la complejidad de las categorías utilizadas.

c.Los microencadenamientos

Si un aspecto fundamental consiste en que una misma realidad puede ser transformada en palabras de manera diferentes, -lo que opone al lenguaje a una máquina que transmite información precodificada también hay que agregar que esta puesta en palabras no se hace solamente a nivel de las estructuras utilizadas, sino que el encadenamiento mismo es una modalidad propia de la verbalización, en particular, en lo que concierne a la relación del discurso propio con e discurso del otro: aprobar, oponer, completar, sintetizar, glosar, comparar, todo esto puede ser indicado o implicado a nivel de los encadenamientos y no de la estructura de cada mensaje.

d.Los macroencadenamientos

Estos macro-encadenamientos funcionan al interior de secuencias más grandes, que terminan por re codificar la significación de los primeros. El mismo enunciado podrá funcionar, por ejemplo, según quien lo preceda o quien lo siga, como elemento de una narración o elemento de una serie asociativa o un argumento. De manera más compleja, un fragmento de narración puede convertirse en argumento o a la inversa, una discusión al interior de un relato puede ser esencialmente una manera de narrar.

e. Los orígenes discursivos

Frecuentemente, borrar las fuentes del discurso hace parte del manejo del lenguaje. En el uso cotidiano nadie sabe nunca de dónde toma lo que ha dicho. En la utilización teórica, la ilusión de originalidad no es menos fuerte. Para una gran mayoría, el movimiento mismo de este texto consiste en pasar de un discurso genérico sobre la existencia de las brujas (opiniones) a la evocación del imaginario de los personajes. ficticios, la referencia a experiencias particulares (he visto, ,no he visto), en fin, a cualquier cosa que depende de una referencia precodificada; la bruja existe como "objeto cultural" o, en palabras sencillas, en los libros.

f. La posición de los participantes

Independientemente de la relativa equivalencia de la longitud de las participaciones, quisiéramos mostrar cómo en función de cada uno de estos temas, cada sujeto tiene un lugar diferente en el movimiento del conjunto del desarrollo de este texto y juega allí un papel central o colateral, cambiando según los temas y los géneros del discurso.

g. La eficacia discursiva y el texto como símbolo

Una vez más, lo que entendemos por eficacia discursiva no es el transmitir bien la información o imponer un punto de vista al otro, sino el hacer con las palabras aquello que no podría hacerse sin ellas. Hablar de texto como algo simbólico implica recurrir al sentido tradicional saussiriano de símbolo como signo motivado. Como la lengua está compuesta de signos arbitrarios, los movimientos mismos del texto, las continuidades y desplazamientos temáticos, la homogeneidad y heterogeneidad de las codificaciones, la variación de los papeles, y todo aquello que conforma un espacio discursivo que no lo puede hacer de ninguna manera un resumen, o un análisis de contenido o, incluso, la confirmación de la finalidad del discurso, pone en evidencia la naturaleza de la relación dialógica como un objeto de difícil manejo.

Tomemos rápidamente cada uno de estos puntos, entendiendo bien que son sus entretejidos los que nos permiten mostrar lo que es propio de un texto y más particularmente aún, de un diálogo.

a. El tema y su circulación

Lo característico del lenguaje es la relación de "hablar de algo" y por supuesto muchos mensajes nos envían a una situación exterior. ¡Pero cuidado! Otros indican explícitamente la relación entre aquello de lo que decimos. algo y lo que decimos de eso, relación intencional explicitada en el mensaje, que le distingue de un dibujo o de una ecuación.

Como la mayoría de las relaciones lingüísticas, éstas pueden expresarse aisladamente o en amalgamas. Aisladamente, como en el caso del complemento del tema:

"-- De eso... las brujas ya no existen"

o por el contrario, repeticiones del tema en una frase:

-"— Si, eso existe, es mágico"

donde eso funciona en los tres modos: sintáctico del sujeto, interfrástico de la anáfora y textual del mantenimiento de la temática. Vemos que tema es un término plurívoco porque tan pronto designa explicitamente (tema 1) "aquello de lo que se habla", tan pronto -y no es lo mismo- la información vieja, lo ya dicho, (tema 2) corno en: "sí, eso existe". Pero el elemento retomado no es forzosamente aquel del cual se habla. Más aún, simplemente, los niños son precozmente capaces de disociar el tema de la función sujeto como por ejemplo en: "no se las ve más", donde el tema es las.

Como el tema no siempre está indicado por la misma función sintáctica hay que insistir sobre la importancia (y la aparición precoz) de un desplazamiento temático particular: lo que pasa cuando un elemento que hace parte de "aquello que se dice" se convierte en "objeto-tema" sobre el cual se habla:

  • "--no, no es mágico como...
  • —Drácula
  • —oh Drácula...
  • —Drácula no existe"

Se trata evidentemente de una capacidad comunicativa precoz y fundamental.

Hay que notar que en las interacciones de los adultos el tema (tema 3) se manifiesta explícitamente como "aquello de lo que se va a hablar", el tema anunciado y no el tema retomado. En cambio, en el enunciado:

"Dicen que las brujas existen todavía y viven en lo más alto de las montañas, escondidas en unas cuevas.... ¿Qué piensan ustedes de ésto?"

el conjunto del complemento que las brujas existen todavía. y también Dicen... y "¿Qué piensan ustedes de ésto?" (que modalizan la aserción como problemática) son enunciados que funcionan como indicadores del tema. Por una parte (contrariamente a lo que pasa con frecuencia cuando hay una imperfecta comprensión dentro de un intercambio cada uno de los elementos integrados sintácticamente en la pregunta reaparecerá en el curso del texto bajo la forma de enunciados explícitos. Cuando, como en este caso, la circulación del tema anunciado o retomado no está marcado por la utilización de un mismo lexema, sin duda es preferible hablar de campo temático. Se utilizará el mismo término cuando la continuidad es implícita como en: ´-eso existe, es mágico- donde debemos suponer que mágico funciona como la indicación de un modo particular de existencia, no codificado previamente. Lo mismo pasa cuando se suceden las unidades que pertenecen a un mismo universo de ficción: Drácula, la bruja, Blanca nieves, Albator...., todo aquello que sea más o menos comprendido dentro de lo mágico. En este sentido, se puede hablar de competencia comunicativa como la capacidad par acercar aquello que tiene una cierta relación significativa o incluso para reunir objetos que no estaban determinados por el código y que aparecen en el mismo mensaje, competencia distinta de una competencia lingüística en el sentido propio del término.

Esto presenta también el problema de los limites admitidos en una situación de comunicación dada, así como las posibilidades de alejarse del tema estricto. Hace parte, quiéralo o no, del rol del adulto-pedagogo para mantener una unidad temática fuerte, cosa que no ocurre generalmente con la comunicación adulto-adulto donde el derecho de ir de un tema a otro, es reconocido. Estos "desplazamientos libres" se manifiestan muchas veces en el curso del texto. En particular en el intercambio entre Carolina y Arnaud:

"Yo nunca he visto cuevas y yo fui a las montañas pero jam...no he visto cuevas ni brujas.

-Arna: Yo tampoco, jamás he estado en la...en la colonia"

cuya continuidad referencial es más fuerte de lo que se pudiera creer, si admitirnos que para un niño de París la colonia de vacaciones es el sitio donde si se pueden ver montañas y cuevas y -eventualmente- brujas.

Debe anotarse también la importancia de lo que se puede llamar la circulación múltiple: bruja, existencia, montañas, brujas, cortar la cabeza, no poder ver. Todo esto constituye los elementos de continuidad temática aún cuando ya no se trate más de del tema, es decir, el objeto del cual se habla, sino de lo que se dice. Es notoria entonces la dificultad que hay para distinguir entre continuidad del tema y continuidad de lo que ´se dice, sin hablar de hecho de que la continuidad puede igualmente asegurarse por el tipo de categoría utilizada.

Para concluir este punto volveremos sobre el hecho de que si este diálogo funciona, es porque al interior de un campo muy vasto los subtemas se desplazan sin que, la mayoría de las veces, el adulto sienta la necesidad de llamar al orden. Por lo tanto, y aislando aquello de lo cual se habla (lo que, seguramente, hace perder todo interés al texto), tendremos los siguientes subtemas:

1.Existencia/no existencia de las brujas; introducción no retomada de la prueba de existencia : no se las ve más , caracterización como algo "mágico".

2.La serie de seres mágicos: Drácula, la bruja, Blanca Nieves, primera aparición del sub tema bruja = agresión.

3.como introduce la capa de Albator, discusión sobre la capa, observación para retomar el tema de las brujas por parte del adulto.

4.Retorno a las brujas -en las cuevas donde cortan las cabezas. Retorno sobre no las he visto – las he visto en fotos¡

5.Retorno sobre el tema cortar las cabezas: es e proceso y no los participantes el que asegura aquí la continuidad temática.

6.Retorno sobre los argumentos concernientes a la no existencia de las brujas.

7.Relato argumentado: si no se ven las brujas, es porque se esconden...

Pareciera como si desde 1 hasta 7 hubiera siempre un hilo temático, pero no el mismo todo el tiempo.

b. La selección y la circulación de las categorías

Se habla de categorías para insistir sobre esta característica del lenguaje; siempre hay muchas formas de expresar en palabras la realidad, de categorizarla, (aún si, a veces, lo olvidamos y tenemos la impresión de que el mensaje verbal envía a la realidad. Estas categorías son ante todo lexicales y de inventario abierto, incluso si la organización lexical conlleva elementos recurrentes tales como la oposición animado-inanimado. También son sintácticas y gramaticales, entendiendo por sintácticas e primer lugar, las distribuciones en clases de nombres, verbos, adjetivos, en la medida en que estas clases implican categorizaciones del tipo: participantes, procesos, estados. En segundo lugar, las relaciones de dependencia (determinación) y de organizaciones de frases, en la medida en que ellas caracterizan la verbalización y la capacidad de decir por separado aquello que en la experiencia constituye una realidad única. Reservamos el nombre de gramatical para los sistemas de inventario limitado: las oposiciones de las modalidades nominales en singular/plural, definido/ indefinido o los sistemas de aspecto, tiempo y modo asociados a los verbos.

Sin tratar de ser exhaustivos queremos insistir sobre los siguientes puntos:

1.Las categorías sintácticas y gramaticales sin duda constituyen en el intercambio una codificación generalmente menos consciente que la organización lexical: para cada uno de los interlocutores es claro que se habla de brujas y no de hipopótamos. No se necesita atender mucho al hecho que, guardando la unidad temática bruja, se habla sucesivamente de las brujas que existieron antes, de los seres que pertenecen a la categoría como de aquella bruja particular de Blanca Nieves, en fin, de las brujas que no se ven, de aquellas cuya existencia es apenas posible. Este texto contiene muchos desplazamientos temáticos aunque podría haber estado más centrado. Sin embargo,no vemos cómo un texto podría funcionar sin ningún desplazamiento temático ni categorial por lo cual sería más exacto afirmar que aparecen bajo formas no explicitadas, más que inconscientes. Lo que merecería ante todo la calificación de inconsciente es la naturaleza del orden de aparición de las categorías. En efecto, estos desplazamientos son correlativos de los desplazamientos más globales; por ejemplo, en este diálogo, los intercambios de universo cultural son más fácilmente objeto de manifestación explícita.

2. Se puede tratar de determinar unas categorías relativamente regulatorias y recurrentes que organicen cualquier verbalización. Algunas de ellas pueden ser consideradas como el regreso al paralelismo entre categorías lingüísticas y organización del universo perceptivo-práctico, pero no es la lengua la que impone a la realidad la distinción entre los participantes y sus estados o sus procesos, ni la distinción entre objetos y cualidades. El problema es por demás complejo. La distinción puede hacerse sin partir de la lengua. Sin embargo, es en la lengua donde se hace obligatorio distinguir entre objetos y cualidades. Los mismos procedimientos son reutilizados metafóricamente para indicar relaciones diferentes (como en tantas veces lo hemos comentado en el caso de la función sujeto reutilizada en : (corro, pienso,duermo¡).

Otras categorías por el contrario, son facultativas y constituyen al mismo tiempo modos de organización de lo real propios del lenguaje. En el caso del relato oral, Labov ha intentado hacer una clasificación agrupando en un mismo conjunto todo aquello que no sea estrategia mínima de codificación de lo real. Podemos distinguir con él:

- Los intensificadores, poco presentes en este ejemplo, aunque notorios en el discurso de Arnaud: "Y, se esconden, se esconden detrás de las cuevas, y dan un salto, dan dos saltos y tres saltos...," donde se ve la mezcla de dramatización y el juego.

Los intensificadores, poco presentes en este ejemplo, aunque notorios en e discurso de Arnaud: ´y, se esconden, se esconden detrás de las cuevas, y dan un asalto, dan dos saltos y tres saltos...¡ donde se ve la mezcla de dramatización y el juego.

Los comparadores, que orientan la realidad hacia cualquier asunto, por ejemplo, mediante la negación: "porque no aparecen sino en los cuentos de hadas" o mediante la comparación: ";No, no es mágico como... parece una bruja ".

Labov ubica en la misma categoría los discursos indirectos como los que envían a un antes o un después del evento. (Según nuestro punto de vista, es preferible ubicar aparte todas las refutaciones referentes a la interlocución misma como por ejemplo: "es lo contrario, ve, señorita?").

Por Último los explicativos: "Bueno, las brujas no existen porque nunca las He visto.ah!".

Lo anterior nos permite preguntarnos sobre la pertinencia de establecer un inventario exhaustivo de estas estrategias de complejización sobretodo si se tiene en cuenta que (cfr. b.3) la categorización comporta grados variados de explicitación y que las yuxtaposiciones pueden funcionar como subordinaciones o como coordinaciones. Leyendo el corpus se puede constatar, que en todo momento, los "enunciados largos" logran integrar una calificación, una modalización, en términos del locutor con su mensaje, una comparación, una explicación o una relación figura-fondo como por ejemplo: "las brujas, bueno, las brujas viven en las cuevas y entonces, y entonces, cuando agarran a unos señores, pues... les cortan la cabeza ", donde la primera aserción forma el marco para la segunda, la cual así mismo forma el marco para la tercera. En particular, se ve aquí la similitud del poder de lo "imaginario" y de la "inteligencia" pues se trata de poder organizar en conjunto, en un espacio potencial, aquello que no podría aparecer reunido (ya sea por la comparación o por la ficción). Más específicamente, es evidente la dificultad para separar las categorías que tratan sobre la realidad y aquellas que tratan sobre la enunciación misma, como por ejemplo en:

  • -Me pregunto cómo harán para comer.
  • -Yo creía que las brujas existían pero no existen.
  • -No existen porque solo parecen en los cuentos de hadas.
  • -No te creo que existan.

donde no hay separación entre lengua y metalengua sitio un discurso a la vez "de re"y de "dicto".

Todo esto sirve para plantear lo dudoso que resulta el que se pueda o deba enseñar a los niños el discurso complejo o la toma de conciencia discursiva.

3. Categorías manifiestas, amalgamadas, implícitas; precodificación y codificación nueva. Si el inventario de las unidades fuera equivalente al inventario de las categorías, no habría problema pero, para tomar el ejemplo de la categoría que sirve de tema anuncio: "la existencia de brujas", no se puede dar cuenta de todo aquello que concierne efectivamente con lo que un receptor-intérprete pueda considerar como relacionado con la existencia de brujas, contando el número de veces que las palabras bruja o existir se presenten en el texto.

En otros términos, los distintos elementos lingüísticos tienen relación con el tema de la existencia de las brujas de manera más o menos manifiesta. Estamos entonces en situación de interpretación atando al tema de la existencia, elementos distintos que se relacionarían en otro texto, por ejemplo: "ya no más" y otros que no tienen relación significativa sino en este texto y por este texto en particular: "mágico", "esconderse".

Al hacer un ensayo de clasificación de estos modos de presencia de categorías desde lo más explícito a lo menos explícito, tendríamos:

-aserción o negación aislada: "sí, eso existe";

- aserción o negación amalgamada: "ya no existen"(amalgamada en la medida en que "ya no" introduce a la vez aserción y negación, añadiendo la dimensión temporal);

-aserción modalizada o negación: ";no te creo que existan" en el sentido en que la categoría de existencia no proviene directamente del objeto sino del propósito del discursó que se puede hacer sobre el objeto. El discurso no trata de manera lineal sobre el contenido sino alternativamente sobre el contenido y sobre la relación entre los enunciadores;

-aserción presupuesta directa: ";la bruja le dio una manzana envenenada ala...a Blanca Nieves", se dice que es directa en la medida en que la palabra "bruja" está presentada en el texto, presupuesta porque se trata de narrar lo que ella hace y lo que ella es.

-aserción presupuesta indirecta: porque no se trata directamente de su existencia sino del conocimiento que se puede tener de ella: "cuando rio hay nadie, bueno, ellas salen y cuando hay gente pues no salen".

En fin, más que una modalización en sentido estricto se hablará de recodificación en el caso en el que "ser mágico" es presentado como una de las formas posibles de existir o, por el contrario, existir como objeto cultural, es una forma de no existir: "Yo también, en Scooby Doo, pero eran sólo fotos" "No existen porque no se ven sino en fotos"

En fin, ciertos enunciados vuelven problemática la existencia: "Me pregunto cómo harán para comer"

El enunciado puede ser considerado de dos maneras: implicando directamente la existencia: "para comer hay que existir", o dando paso a la posibilidad de la no existencia: "si no comen es porque no existen" .

Señalamos, que la relación entre las codificaciones indirectas y el tema de la existencia puede ser implícita: "no se ven nunca". O, por el contrario, explícita: "entonces una bruja pues, no existe porque yo nunca la he visto, ah!"

Como sucede con frecuencia, los intercambios entre niños van de una codificación implícita a una explícita. Vemos, entonces, una combinación del movimiento de continuidad/cambio temático con un movimiento de continuidad/cambio en el modo de la aserción o de negación de la existencia. El texto avanza gracias a los desplazamientos y en particular, a las recodificaciones: existir/esconderse. Si el adulto hubiera exigido que se hablara únícamente y de manera explícita de la existencia de las brujas, no se hubiera realizado un diálogo como tal.

4. Afinidades. Si la primera dificultad del análisis proviene del hecho de que no existen paralelos biunívocos entre las formas y contenidos, la segunda proviene de que los diferentes elementos significantes no obedecen a elecciones independientes, gracias a las cuales el sentido del mensaje sería solamente la suma de sentidos de estos diferentes elementos. Teniendo en cuenta los elementos de la lingüística del enunciado tales como: construcciones sintácticas* elementos en inventario limitado: formas gramaticales ( modalidad de nombre, de verbo...) + elementos lexicales(nombres, verbos, adjetivos en inventario.abierto), se puede decir que aunque las gramáticas las describen bajo formas de inventarios separados, estos elementos no funcionan en los mensajes como formas de categorías independientes. De esta manera, por ejemplo, las proposiciones que introducen un verbo modal o de acción física tienen toda la probabilidad de aparecer en primera persona:

"Yo ya la he visto.
Nunca la he visto.
Me pregunto.
Ya, vi.
Yo se.
Las brujas.. yo creía...
No te creo.
Yo nunca he visto"

Sin embargo, esto no constituye una necesidad absoluta, sino solamente una probabilidad, puesto que el juego combinatorio está abierto. Es por esto que existe la posibilidad de un sujeto indeterminado: nunca se ven, ya no se ven, parece... o de una interpelación tú crees, aunque prima yo como el sujeto "normal" de los verbos modales o psicológicos.

De la misma manera, existe afinidad entre los enunciados generales y los verbos en presente: Las brujas, ya no existen, nunca se las ve.

Y al contrario, entre los enunciados particulares y el pasado: Yo las he visto en Scooby Doo

Nunca las he visto en las montañas, ni en las cuevas...

La existencia de estas afinidades presenta un problema práctico de una utilización explícita de la gramática en clase,problema sobre el cual no hablaremos aquí. Se puede pensar que la "gramática que está en la cabeza de los sujetos "es más compleja que la que está en los libros...En todo caso, las categorías no están obligatoriamente localizadas en una palabra, ni tampoco, en una frase.

c, Los micro-encadenamientos.

Se entiende por micro-encadenamientos, la manera como un enunciado se articula a uno o más enunciados (aunque éstos no sean inmediatos), del mismo emisor o de otro. Esta es una de las características esenciales del dialogo; por una parte, permite que el sentido de un enunciado, no solamente resida en si mismo, sitio en su encadenamiento con los otros; de otra parte, y de manera correlativa, los sujetos en situaciones de diálogo pueden discurrir (en varias voces) sin que se llegue necesariamente a una síntesis. Se pueden separar encadenamientos así:

  • de repetición pura ( en este diálogo son raros) , de repetición de los otros, o de sí: - no es mágico,
  • relación de repetición + más complemento o complemento solo:
  • Es mágico, (el rol de la repetición no puede ser elucidado sino en función de las entonaciones)
  • No, es roja.
  • Su capa es roja.
  • Para mi no existe, porque, porque nunca salen.

(se ve aquí el rol manifiesto de la repetición del por que; en un segundo nivel, el elemento que debería ir en el sentido del primer enunciado, va más bien en sentido opuesto).

  • relación de oposición: No, es negra.Es roja.
  • relación de tesis, antítesis, síntesis: Por dentro es negra, roja y por fuera es negra.
  • relación de rectificación: Ya no se ven más

Carolina retoma el verbo ver de Virginia y al mismo tiempo retoma su propio discurso. No existe una sola manera de continuidad discursiva.

series paralelas:
mágico... Drácula...Blanca Nieves...Albator...

relación de retorno a la enunciación:
no, afuera y arriba es roja.
No es lo contrario, ve señorita.?

Se notarán en este texto muchos microencadenamientos monológicos de diferente naturaleza:

- por multiplicidad de determinaciones:
Como Albator, porque Albator tiene una capa negra y parece una bruja.

Estructura de presentación- evento:
Las brujas... bueno... las brujas viven en las cuevas y entonces, entonces, entonces cuando... agarran... a unos, unos señores... pues... les cortan la cabeza.

Relación de explicitación-justificación:
Entonces una bruja pues... no existe porque yo nunca las he visto. Ah!

Estructura binaria de enunciados opuestos:
Las brujas., yo creía que si existían, pero no existen y entonces. ..entonces, en las cuevas las brujas pues... algunas veces... las brujas... pues a veces cuando hay un ruido... a veces ellas salen y a veces no salen.

Dicho de otra manera, la relativa complejidad sintáctica que se ha notado al comienzo, en gran medida se explica por el hecho que el locutor monológico toma posiciones alternas: presentar-contar, decir-explicar, presentar un aspecto- presentar otro.

Es importante señalar que con mucha frecuencia los efectos monológicos corresponden a la utilización de marcas gramaticales, mientras que los efectos dialógicos son interpretados por el receptor a partir de implicaciones lexicales que permiten percibir que dos enunciados vayan en el mismo sentido o en sentido opuesto. En este caso, en el marco de un relativo mantenimiento temático, la heterogeneidad de los modos de encadenamiento contribuye a la densidad del texto. Vamos a encontrar la misma heterogeneidad en lo que concierne a los "grandes encadenamientos" o géneros.

d. Géneros y macroencadenamientos.

Aquí no se trata de oponer pequeños y grandes encadenamientos, sino de mirar que los pequeños encadenamientos introducen, como la gramática o el léxico,diferentes tipos de relación en el contenido, en el discurso del otro, o en el propio.Aquí, se trata de recordar qué si la misma realidad puede estar. categorizada por ejemplo de manera positiva o negativa, particular o general, puede también esta realidad estar presente en conductas discursivas diferentes, que se caracterizan en parte, por sus contenidos. De esta manera, la ficción no es forzosamente marcada como tal. Pero estas conductas discursivas se manifiestan más claramente por su modo de encadenamiento. De manera esquemática se puede distinguir lo que está fuera del lenguaje, y que se da por el contexto de situación. ( pásame eso); así tenemos:

  • un lenguaje de la descripción o del relato, donde el elemento recurrente es un participante, y el elemento variable, son sus cualidades o sus acciones;
  • un lenguaje de asociación, donde el elemento constante, al contrario, es una cualidad en el sentido amplio, me gusta, y donde lo que varía es aquello que es por ejemplo es objeto de placer;
  • en fin, un género argumentativo, donde el mismo objeto está codificado de maneras diferentes o bien donde lo que era una aserción se convierte en pregunta.

Lo que llama la atención en este texto, es que estos tres grandes géneros se encuentran presentes y se mezclan. Así en Ia parte, el género dominante es el conflicto de aserciones; tenemos entonces, un discurso de tipo argumentativo; en la 2a, está el placer de desarrollar la serie asociativa de personajes mágicos; la 3a, se organiza sobre la serie asociativa, pero se transforma en discusión, desembocando en una especie de síntesis; la 4a, funciona sobre una forma de relato en la evocación que hace Dominique de las acciones de las brujas y a la vez funciona como una discusión. La 5a, fundamentada sobre la relación asociativa "cortar cabezas" que produce un embrión de relato. La 6a, es un retorno al género de discusión y en la 7a, se puede apreciar el retorno a la aserción de las brujas bajo la forma de relato de lo que ellas hacen y se dicen.

La pregunta inicial que se había hecho era una pregunta teórica sobre la existencia de brujas, A primera vista se diría que la entrada en los otros géneros caracteriza la puerilidad de los niños incapaces de mantener un espacio teórico. Pero no creemos que esto sea así, puesto que el géne- ro asociativo manifiesta un intento para encontrar un tertium entre "existir" y "no existir", "Existir como los personajes de un cuento", lo que se explicitará en la parte consagrada a Scooby Doo y a los libros. Una verdadera discusión tanto entre adultos como entre niños, no consiste en ad- mitir el universo del discurso del otro, sino en ponerlo en duda, compararlo, desplazarlo, movimientos que tuvieron lugar en el citado diálogo. De otra parte, el relato de lo que hacen las brujas funciona como contra-argumento: el argumento principal contra la existencia de brujas, es que nadie las ha visto y si no se las ve puede ser porque ellas se esconden. Pero evidentemente el hecho de relatar, da a este contra-argumento una vivacidad como "argumento de la presencia" del cual no damos cuenta en este texto. Es necesario notar que este argumento de la presencia que parece acarrear el consenso, no es bastante fuerte, porque el texto termina sobre otro consenso: "las brujas solo existen en los libros".

  • Vir. No, las brujas no existen.
  • Arn. Es en los cuentos de hadas.
  • Car. Es en los cuentos de hadas
  • Vir. Es para ponernos tristes, son tristes las brujas, es para darnos... eh.. ejemplo,miedo.
  • Car. Llorar.
  • Vir. Es para ponernos tristes.
  • Car. No, solamente solamente son dibujos.

Se dirá entonces, que asociación y relato están aquí integrados en el proceso, de discusión. Existe la eficacia de la conversación, que no señala evidentemente una elección explícita, sino más bien la entrada de los niños en el espacio lúdico, don- de hablar abre la posibilidad de la comparación, o de la evocación, del objeto ausente. Desde este punto de vista, llama la atención el hecho de que prever lo posible, produce un placer específico. Virginia comienza por dicotomizar: las brujas no salen cuando hay ruido y salen cuando ya no lo hay; luego Dominique afina: cuando no hay ruido ellas pueden salir, o no salir.

Pero si el texto funciona por la mezcla de géneros, también se puede notar una mezcla de "fuentes discursivas."

e. Las fuentes discursivas.

Se puede encontrar en este texto una heterogeneidad; de temas, de categorías marcadas gramatical y sintácticamente, así como géneros señalados por los encadenamientos. A lo anterior se añade la heterogeneidad de las fuentes discursivas que contribuye igualmente a la densidad del texto. Así tenemos:

Un discurso genérico:
Car. Las brujas ya no existen

Un discurso que retoma lo imaginario codificado:
Arn. Drácula, Blanca nieves, Albator...Scooby Doo, Alicia.

Un discurso que vuelve sobre la experiencia propia:
Dom. Yo ya las vi en Scooby Doo.
Arn. Entonces las brujas no existen porque nunca las he visto.

-En fin, los discursos polémicos, se vuelven posibles únicamente por el discurso del otro, y no por un saber transmitido, ni por el envío a una experiencia propia. Es el caso de Virginia, cuando inventa el contra argumento: no es porque las brujas no existen que no las vemos,sino porque no salen nunca..

Además de la afinidad léxico-sintáctica, esperamos haber sugerido, y aún, demostrado, que estos diferentes niveles de análisis no son independientes y que mas que una gramática del texto, es la relación de estos niveles heterogéneos en los cuales debería apoyarse "el análisis de textos,".

f. Posición de los sujetos en el diálogo

Hablar de posición de los sujetos en el diálogo significa para nosotros no solo un rol social asignado, sino más bien el hecho de que en el intercambio los sujetos son a la vez sujetos genéricos que buscan tener razón y sujetos que hablan desde un punto de vista particular.

Es cierto que estas posiciones pueden estar marcadas por la modalización explícita de un discurso precisando lo que pienso yo ( ver más arriba sobre categorías) o cuestionando lo que dice tú. Pero el discurso de lo genérico propuesto por un sujeto ya no se ven... también indica una posición del sujeto. Las modalidades de los micro-encadenamientos nos parecen particularmente reveladoras por el hecho que no se puede no ser sujeto.

Queremos insistir que este discurso conlleva no solamente posiciones heterogéneas sino que el lugar de cada interlocutor cambia durante el transcurso de su desarrollo. De esta manera en 1, Carolina primero y luego Virginie y Christelle modalizan la no-existencia de las brujas (que ya no se ven) mientras que Dominique modaliza su existencia como mágica. En 2, el predominio de lo asociativo aumenta considerablemente la rapidez del intercambió, como si cada uno se contentara con presentar lo que le viene a la mente bajo el modelo de una suma. Al contrario en 3, la discusión sobre la capa de Albator moviliza cuatro locutores sobre cinco y es aquí don- de los lugares se vuelven particularmente más conflictivos. En 4, fiel a sí misma, y en respuesta a la observación del adulto para recuperar el tema, Dominique presupone de nuevo la existencia de brujas introduciendo una descripción de su modo de vida así como de su agresividad. Arnaud, quién hasta ahora se había quedado en un lugar secundario, se pone a la cabeza del partido "anti-brujas" colaborando con Virginie. Pero sobretodo ésta se desliza subrepticiamente hacia otra posición introduciendo la relación "esconderse". En 5, los tres locutores se ponen de acuerdo sobre otro universo ficticio. En 6, Virginia, Arno y Carolinne, se ponen nuevamente de acuerdo sobre la no existencia de las brujas. En 7, Virginia, en un nuevo deslizamiento, introduce bajo forma de relato la no existencia de las brujas, partido al cual cada uno se alia provisionalmente.

Qué concluir? Una vez más decimos que el texto funciona gracias a su heterogeneidad, al va y viene entre acuerdo y oposición, y a los desplazamientos del lugar de un sujeto (caso de Virginia). De esta manera, no puede considerarse "un líder" el que juega un rol dominante sino al que desplaza las codificaciones impuestas.

g, La Eficacia discursiva y el texto como símbolo.

Nos parece que en este texto hay eficacia discursiva y más específicamente dialógica, sin que se trate ni de transmisión de verdad, ni tampoco de la obtención de resultados finales.

No, es mágico como...
Drácula.
Oh Drácula.
No Drácula no existe.

Nadie en particular, ni Virginia ni Dominique, podían prever la irrupción de Drácula en la interacción, ni tampoco que a partir de él aparecerían Albator y su capa, Blanca Nieves y el retorno al tema de las brujas como seres agresivos.

En cada nivel del análisis, hemos intentado encontrar la especificidad de lo que se hacía con las palabras, ya se trate de desplazamientos temáticos, de negaciones o de comparaciones, de microencadenamientos centrados sobre la reformulación del otros, de cambios dé género, de universo del discurso o del lugar que los sujetos ocupan en el discurso.

Lo que nos parece sorprendentemente impactante es que por la heterogeneidad que intentamos ilustrar se creó en el movimiento mismo del discurso un espacio discursivo donde algunas veces se describe un objeto, otras se juega con él y otras, se corre el riesgo de olvidarlo. Hasta el monólogo más auténtico es un espacio para el encuentro de discursos diferentes, incluso cuando su objetivo final consiste en dar la impresión de un solo sujeto que habla.

Para intentar precisar, hablamos de símbolos en el sentido de que mientras no exista ninguna relación de parecido entre elsignificante mesa y la mesa real, si existe una relación entre la manera como los propósitos se encadenan y la manera como aparece el modo de existencia, afirmado, negado y dudoso... del objeto del discurso. Es esto lo que hace que el resumen de un texto no resulte tan interesante. En particular las dudas, los virajes de los niños, los conflictos entre ellos, y en especial entre las palabras que salen de sus bocas nos dibujan el espacio heterogéneo de los mundos posibles que se afrontan; espaciodel pensamiento serio y lúdico, donde se manifiesta tanto la inseguridad frente a lo conocido y a lo desconocido, así como la felicidad que produce toda la potencia verbal.

Para concluir

Se ha tratado de describir los entretejidos de los discursos y de la puesta en palabras. Hemos considerado, interpretado, ciertos hechos centrales, otros marginales y otros que parecen obvios. En fin, nos hemos conducido como si fuéramos también participantes de este diálogo.

Pero este no es un saber casual. Es más bien una cierta paráfrasis de lo que dijeron los niños teniendo en cuenta que responder a alguien consiste inevitablemente en retomar ciertos elementos de su texto y modificarlos, considerando que ciertos elementos son centrales y otros periféricos; que algunos tienen un sentido univoco y otros, por el contrario, se aclaran o se modifican en función del contexto; que otros, en fin, se quedan parcialmente opacos o indeterminados en su valor lingüístico (¿qué quiere decir "mágico"?), referencial (quiénes son las?) o pragmático (por qué se dice ésto o aquello?)

No es de nuestra competencia juzgar el significado de este análisis. Somos bien conscientes de que se trata únicamente de una aproximación, entre otras, dentro del conjunto complejo de las Ciencias Humanas. Intentamos solamente contribuir un poco a sobrepasar las fronteras entre los dominios separados de la estructura lingüística, el valor cognitivo o argumentativo y la posición de los sujetos en el discurso.

Queríamos presentar diálogos muy contrastados. Aquí no pudimos sino escudriñar solamente uno, abandonando numerosos niveles de análisis. No se trata entonces de la "lengua de un niño de primaria" puesto que nos oponemos a la noción de valor representativo que toda una parte de las Ciencias Humanas considera justamente como un buen recurso contra la fantasía del experimentador que selecciona los ejemplos. Diremos para nuestra defensa:

-Que este diálogo hace parte de un discurso típico, que conlleva también elementos relativamente particulares;

-Que, aunque no es representativo, el texto presentado aquí no presenta mayores rodeos, es decir, que un factor particular como el de los conflictos de los niños o el modo específico de repetición, (insistencia en lo mismo) no constituye su organizador débil;

-Que la búsqueda única de los rasgos comunes corre el riesgo de aislar aquello que puede .. entrar fácilmente en el computador, es decir lo que es más fácil de medir; pero el camino metodológico es mucho más complejo.

Agreguemos que este texto ilustra el papel del azar como mezcla para diferenciar aquellas interacciones donde pasa algo, de aquellas en donde no pasa nada. Una primera tentativa con los mismos niños fue un fracaso: el tema propuesto fue el de los animales prehistóricos, presentados bajo forma de dibujo. Pero el peso del referente era tal que solo obtuvimos enumeraciones. Cuando los mismos niños fueron confrontados a otro tema: "Hay gente que vive sobre la Luna y que de desplazan en el espacio hacia otros planetas...La falta de información hizo necesario que mecanismos discursivos idénticos a los que analizamos aquí" no producían nada,aunque se tratara de los enunciados generales de Virginie:

Si, van a la Luna, pero en verdad, no es cierto, nosotros no podemos.

Recodificaciones asociativas de Carolina:
Es Pierrot el que esta en la Luna

O autocontinuidad referencial de Dominique:
Car: Está Marte, está Júpiter,; y está.,.
Dom: -Y Niza... Montpellier.

El tema esjdemasiado forzado para que los poderes del lenguaje puedan aplicársele allí. De manera inversa, el mismo tema de las brujas desarrollado por niños de tercer grado de primaria no produciría tampoco gran cosa, puesto que 'nos enviaría al imaginario banal de la televisión, una mezcla entre las escobas de las brujas y "las naves espaciales" o pasar de las cuevas al teñía de las cayernas, sin producir estos movimientos de aparición-desaparición que nos llamaron la atención.

De la misma forma, ños parece que hemos hecho el papel de un intérprete-receptor,que no hace mas que sistematizar lo que cada uno de nosotros hace cuando dialoga. Le dejo a Ud. ahora, receptor: el turno de asombrarse ante los virajes y desplazamientos que ; hemos interpretado y de manera más particular, los vacíos de nuestro análisis.

APÉNDICE

(Fragmento del diálogo)
Dicen que las brujas existen todavía y que viven en lo más alto de las montañas escondidas en unas cuevas....¿Qué piensan ustedes de ésto?

1.
Carolina: De eso... ya no existe las brujas.
Dominique: Si eso existe es mágico.
Virginie: Nunca se las ve.
Caroline: No se las ve más hum....
Dominique: No, es mágico
Christelle: Ya no se ven
Dominique:Es mágico

2.
Virginie: No, no es mágico como... Dominique: Drácula!
Arnaud: Ohh Drácula!
Caroline: No, Drácula noexiste
Virginie: No, donde está... Blanca Nieves
Arnaud: Y pues...
Caroline: La bruja le dio una manzana envenenada a...Blanca Nieves
Arnaud: Y entonces... entonces...
Christelle: Eso no existe

3.
Dominique: Como Albator, porque Albator tiene una capa negra y entonces, entonces parece una bruja
Arnaud: No... no, las...
Arnaud: No, es roja
Dominique: Ah!
Caroline: Su capa es roja
Dominique: No, es negra
Caroline: Es roja
Virginie: Por dentro es negra y roja y por fuera es negra
Arnaud: No, por fuera es negra y adentro es roja
Virginie: No, por fuera y arriba es roja
Caroline: No, es al contrario, ves señorita?.

4.
Adulto: Entonces, ya dijeron todo sobre las brujas?
Dominique: Las brujas, bueno... las brujas, viven en las cuevas y esto... bueno... cuando... agarran a unos señores pues..les cortan la cabeza
Arnaud: Tú crees?
Virginie: No, no es cierto
Arnaud: Eso es en...
Dominique: Yo las he visto en Scooby Doo
Arnaud: Yo también en Scooby Doo... pero eran solo fotos
Arnaud: Entonces una bruja, pues no existe porque yo nunca las be visto ...ah!..


Virginie: Para mi no existen porque nunca las visto ni en las montañas, ni en las cuevas.
Caroline: Para mi eso no existe por que...
Virginie: Por que nunca salen
Christelle: Yo, quisiera saber¿como harán para comer?
Dominique: Yo, ya vi un encapuchado que tenía brujas, un encapuchado que tenía brujas y entonces... entonces...les cortaban la cabeza a los hombres.

5.
Arnaud; Y también en Alicia en el país de las maravillas hay una reina, y, ah no, no es...
Virginia: Ella corta las cabezas
ChristeJle; Es una mala reina que corta las cabezas a los que la desobedecen.
(Alboroto)
Dominique; Yo sé;

6.
Virginie; Las brujas, yo creía que existían, pero no existen
Arnaud; Eso no existe porque nunca se ven sino en los cuentos de hadas
Virginie; No creo que existan
Caroline; Yo nunca las he visto en las cuevas y ya fui a las montañas pero jam... no vi ni cuevas ni brujas
Arnaud; Yo tampoco, yo ya he ido, con un grupo de vacaciones

7.
Virginie; Porque las brujas escuchan ruido y luego salen, no cuando hay ruido
Dominique; Y además...además... en las cuevas, a veces... las brujas... cuando hay ruido... pues a veces salen y otras no
Virginie; Y a veces cuando no hay ruido, pues salen
Caroline; Si porque...
Virginie; Cuando ya no hay gente
Caroline; No hay ruido, no hay ruido entonces dicen oh listo, ahora podemos salir Todos; Podemos salir
Christelle; Podemos salir y así no nos verán
Arnaud; Y luego se esconden, se esconden detrás de las cuevas y saltan, dan un salto y luego dos saltos y tres saltos... de pronto es así?
Arnaud; Pero yo nunca he visto
Adulto; Y entonces que hacen en sus cuevas?
Virginie; Las brujas cuando no hay ruido cuando no hay gente pues salen, y cuando hay ruido y hay gente pues no salen

NOTAS

1 Podemos considerar que la primera actitud está ilustrada por un artículo de Grice que ha merecido una curiosa celebridad:"Logic and conversation" en: P. Colé y J. Morgan. Syntax and Semantics, New York, 1975. En efecto, el texto de Grfce no implica que la comunicación obedezca siempre a los axiomas de la cooperación sino, más bien, a aquellos que puedan servir para interpretar los enunciados que se desvian, o a comprender la insatisfacción de cualquier receptor, ftero existe un buen ngmero de conductas dialógicas posibles en el juego o la ruptura... Puede considerarse que una descripción lingüística de saludos o de turnos de palabra inspirados de Goffmann, por ejemplo de Los ritos de interacción (1974: 230) ilustraría la segunda actitud. Una tipología contrastada que toma especialmente en cuenta la relación entre expresión verbal y lenguaje del cuerpo es la base de las reflexiones de la escuela de Palo Alto; cf. Watzlawick, Beavin, Jackson, Una lógica de la conversación (1972:278).

2. Sobre el problema mismo del diálogo y sobre la primacía del discurso dialógico sobre el discurso monológíco así como el lugar diferente que ocupan en la sociedad, sin duda la primera referencia se encuentra en Míkahil Bakhtine Estética de la teoría de la novela, 1978. Numerosas obras anglosajonas se han consagrado al análisis del diálogo. En francés puede consultarse "Análisis de conversaciones auténticas", Estudios de lingüística aplicada; 1981,No.44. Un análisis textual, no consagrado específicamente al diálogo aunque bastante inspirado de él, es el de M. Halliday y Hasan,Cohesion in English, 1976.

3.Se presentarán análisis de diálogos un poco diferentes; uno(3a), centrado sobre las relaciones diferentes entre niño-adulto y niño-niño "Diálogo y verbalización", Journal de Psychologié nórmale et pathologique, 1981Éel otro (3b), sobre el inventario de tipos de argumentos "Diálogo, discusión y argumentación a comienzos de la escolaridad" Pratiques No.28,1980

4.El corpus ha sido recogido y analizado por B. Bouvard y M. Verhey en" El diálogo niño-niño en medio escolar. Estudio de la estrategia dialógica frente a dos temas diferentes en niños de primer y tercer grado elemental", 1981. Mis agradecimientos para las autoras.


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